jueves, agosto 28, 2008

Física

Los subtes se dividen entre los puntuales y los impuntuales. Los impuntuales son los que no tienen nada que perder y se arrojan en auténtico desafío de esa ley que dice que "dos cuerpos no pueden ocupar exactamente el mismo espacio". Aparentemente a los impuntuales, les* importa poco y nada la física.
Sí, sí, Sra. No insista. Aunque intente compactarme contra la puerta, así de anchas son mis caderas. Yo le agradezco su preocupación, pero así son.
No, Sra. No tiene que ver con "buena voluntad", es una cuestión de que no cabemos más. Y sí, yo también paso por esto todos los días. Qué bien, Sra. Que Ud. es pequeñita y pudo ubicarse entre mi tobillo derecho y mi codo izquierdo.
Qué bueno! Metrovías podría organizar un torneo de Twister. Seríamos potencia olímpica. Yo me anotaría.
Y qué peor que cuando ya han podido con una, descubrir que aunque la mayoría de la gente ha bajado –en ese ultraje final- en la estación de la combinación –antes de que suba el malón proveniente de la otra línea- me encuentro apretando a la gente de motu proprio, ya como si el aire ejerciera la inercia que me obliga a empujar.


*Pertenezco al grupo de los impuntuales, pero llegado el caso, para qué voy a luchar contra el espacio tiempo si total ya llego tarde.

miércoles, agosto 27, 2008

Flores y bombones (puede uqe esto también lo haya escrito ya)

Cada vez que por la calle veo un Sr. con flores en la mano, creo uqe él piensa que se mandó una cagada por la que él cree que se tiene que disculpar con alguna mujer.
Una Granca.

(Los chocolates, déjenlos acá)

martes, agosto 26, 2008

Sep tiem bre






Es el viento de tormenta que me corre el pelo de la cara y la tibieza que se empieza a sentir: el sol de de la mañana o el vestigio vespertino. Es el mes de la primavera que se acerca impostergable. No puedo dejar para mañana ser septiembre hoy. Viene mi florecimiento, ese año que me viene pisando los talones. Es una trompeta que sobla un aire denso y espeso. Es un mar, uqe no está. Es la tristeza de saberse y de saber. Es la aceptación metafísica. La trascendencia. El brillo del día a día. La opacidad de cada momento (yo no era así).
Y una copa.
Y una canción.

domingo, agosto 24, 2008

Corolario a un dos posts atrás

{Cuánto más tiempo paso en mi casa e irremediablemente oigo las conversaciones de los otros cohabitantes, me doy cuenta de que lavidafamiliar y lavidadepareja están llenas de discusiones, peleas y frustraciones.{


Una vergüenza!!! Lo posteado aquí hasta hace un momento, ya fue publicado aquí mismo, hace tres años...


Soy reiterativa soy reiterativa soy reiterativa. Qué le vamo´ a hacer!!!???

sábado, agosto 23, 2008

Leit motiv (Garantía para Séptima)

Claro... Tiene razón. Lo vemos en la vidriera y nos parece lindo. Después lo tenemos en casa y el osito sólo sirve para acumular mugre.

Y no es eso lo uqe queremos. (aunque... suavecito como alfombra de piel...)

jueves, agosto 21, 2008

Bruja de cabotaje

Se me había pegado una frase: "A rey muerto, rey puesto". No podía sacármela del paladar y así fue cómo me enteré que había renunciado Alberto Fernández. Pero no, no era por eso. Era algo más que no me dejaba pensar.

Por supuesto que a los pocos días, me olvidé.

Ahora todo tiene sentido. El rey ha muerto. Larga vida al rey!
En cambio, ahora el dolor se agarra de la boca del est[omago, pero no lo suficiente como para enviarme al mar de las lágrimas en cualquier momento, en cualquier lugar. Siempre siempre siempre todo pasa en los medios de transporte, en los lugares de transición que no son ni aquí ni allá. En los que -supongo- yo no soy esta ni soy aquella. Una melodía, una iglesia con escalinatas en una esquina, una declaración de amor a la que no pude corresponder (qué turra la forma en la que el "todo vuelve" llega... Los dioses... el humor negro... ya se ha dicho...), un gesto ya visto antes, adrián otero, una faringitis que me déja vu lnerable, una inestabilidad física, laboral, emocional, afectiva. Cualquiera puede ser el disparador.
Y ahí empieza a doler. Despacio, no sea cosa que... Es increíble cómo el dolor y la tristeza se manifiestan físicamente.
Y después se pasa, queda latente. Porque la teoría dice que no vale la pena, que no hay enojo ni dolor ni lástima que merezca. Incluso cuando me pregunto cuánto fue irreal y cuánto fue verdad. Y si lo uqe no fue, habría sido tan bueno. (Ser tratada como un perro sarnoso y desconocido... no está bueno). Y aunque asuma que todo (excepto esto último) fue elegido. A tientas y con un lazarillo ciego.
Y sin embargo el muy turro se agazapa ahí como si fuera consistente, como si se tratara de algo más que pura ausencia, vacío.
Entre María Jiménez y María Jiménez, la radio pitonisa del bondi, adivina y promete "todo vuelve a mí una vez más... te aliviará una vez más".

Bueno, basta.

domingo, agosto 17, 2008

Otra vez, domingo.

Y los domingos son míos. O nuestros, cuando decidimos con Pajarita exponer nuesta integridad física en pos de nuestra sibaritez de diarios y charla semanal, bruncheando en el bar de nuestro pintorescamente peligroso barrio. (La semana pasada estuvimos a punto de perecer en manos de un potencial sicario, al cual le facilitamos las coordenadas exactas para cometer su siguiente trabajo).
Pero el domingo está hecho a mi imagen y semejanza. Es el día en donde pierde el sentido el corpiño y otras formalidades. Hay disfraces, hay licencias y permiso para la portación de anteojos raros o no tener desodorante.
Tiene que haber café con leche, tiene que haber diario, tiene que haber última página de la revista C a manos de Carolina Balducci, o como fuere que se llame en realidad.
Hay también amanecer con "Lo pasado, pensado", oído con mayor o menor vigilia. Y luego, por supuesto el "Pronto, chi parla?", esa costumbre adquirida vaya a saber uno por qué, si yo toda la vida renegué del idioma italiano y en los últimos tiempos, Gino Renni me resignificó (Y Giancarlo Gianinni, claro está).
Quizá haya siesta. Y más que seguro, trabajo. El segundo trabajo. Aquél que -como me sucedía con algunas materias de la facultad- adoro, me llena de orgullo, pero me cuesta un domingo y la mitad de otro llevar a cabo. Entonces el domingo es siempre trasnochado.
El domingo es la apoteosis de la soledad. Es llevar a cabo todos los rituales que elijo, como desarrollar la habilidad de transportar los petates del desayuno en un solo viaje, sosteniendo -además de taza y plato- frascos de mermelada.
El domingo se me escapa entre los dedos con la suavidad de la arena, con el placer de enterrar la mano en la arena seca mientras escucho cómo rompen las olas, cualquier día de vacaciones.

domingo, agosto 03, 2008

Bailás?

boomp3.com
El lunes, es iraní.
El martes, español.
El miércoles, checo.
El jueves, holandés.
El viermes, brasileño.
El sábado, francés.
El domingo, sin lugar a dudas, es el día italiano por antonomasia.
A Estevez le gusta dormir la siesta en casa ajena. No hay cosa que adore más que la inviten a comer algún sábado o domingo. Entonces, después de comer, del postre y el café, ella pide permiso, pregunta si se puede tirar un ratito (media hora, no mucho más). Generalmente la gente acepta el pedido. Si fue invitada a comer, no deberían tener mucho problema. Estevez se deja conducir hacia los aposentos de la casa y una vez que la dejan sola, comienza su festín. Se sienta sobre la cama anfitriona -no importa que sea en la habitación de huéspedes-, la prueba, evalúa la resistencia del colchón, verifica si no hay partes hundidas o declives.
Las almohadas requieren su especial atención. No sólo las hay bajitas o pomposas. Las hay duras o blanditas, perfumadas u olorosas, irregulares o consecuentes, de guata, de fibra de vidrio, de gomaespuma; de plumas, por suerte, nunca le tocó.
Pero el súmum es cometer la osadía completa e invernal de abrir la cama, de sentir las sábanas, el roce de la tela, el peso de las frazadas. Estevez conquista el terreno de sábanas lisas y acomodadas y les va dando su forma. Y nada de quedarse hecha un bollito cerca de la almohada. Cuando lo hace, lo hace bien: se estira hasta el horizonte, en donde los tejidos, la cama y el colchón se unen. Testea la calidad midiendo la temperatura que alcanzan sus pies en los primeros cinco minutos; se fija en cuán tirantes están las cobijas, prueba cómo es dormir con la cabeza tapada. Los olores, los sonidos, el espacio, la cantidad de luz. Generalmente, imagina si esa cama se usa todas las noches o forma parte del mobiliario virgen de las casa: esos espacios que no se transitan, que están ahí sólo para ser vistos. Imagina también quién duerme ahí y se deja acomodar con los gestos y posiciones del dueño original.
Estevez es una especialista de la siesta. Le encanta ser salteadora de camas.

miércoles, julio 30, 2008

Expiatorio

Lo quemó con el cigarrillo. No fue a propósito, pero el marido de su amiga le quemó el dedo con el cigarrillo. No fue porque su mujer y él se hubieran reído toda la noche, mientras el marido departía con el resto de la gente. Tampoco fue porque mientras se reían, se hacían propuestas indecentes en franco clima de camaradería, no. Ni siquiera la razón fue que cuando el marido contaba detalles íntimos, él ya los sabía. Fue un mero accidente. No se podía fumar, alguien empujó, el cigarro estaba prendido y le dejó una ampolla que le dura hasta el día de hoy.


martes, julio 29, 2008

Tradición


En la casa de mi abuela, en Italia, había un chiquero con glorieta, para que los cerdos tomaran el sol. Por la mañana les abrían la puerta para que anduvieran a su antojo y los alimentaban durante un año con verduras, frutas (menos cerezas) y mezclas de harinas. Les daban de comer todo el día, hasta que los  bichos se arrastraban hasta el comedero..

El primer día de Carnaval mataban a uno de esos animales y hacían comidas para toda la semana.  Y el postre. Mi abuela cuenta que gritaban, gritaban..

 

Postre de sangre.

 

Hay que tener mucho cuidado con la preparación de este dulce. Es necesario matar el cerdo cortándole el cuello y luego colgarlo para que la sangre drene.  El recipiente que reciba la sangre debe estar muy limpio y bien seco. Se recomienda utilizar una olla grande. Por otro lado, hay uqe evitar que se coagule, moviendo el cuchillo en el cogote del animal y revolviendo en la olla para que se mantenga líquida.

Una vez obtenido todo el líquido del porcino, se pone a hervir a baño maría, se le agrega azúcar, chocolate y nueces.

Se lo deja en el fuego -revolviendo constantemente- hasta que tomaba la consistencia de mermelada.

Exquisito!

 

Cuando mi abuela le contó a mi abuelo, a él le dio mucho asco. Pero poco después de casados, mi bisabuela lo preparó. Y el abuelo lo probó. Y le encantó.

 

sábado, julio 26, 2008

Déjeuner du matin

Il a mis le café
Dans la tasse
Il a mis le lait
Dans la tasse de café
Il a mis le sucre
Dans le café au lait
Et il a reposé la tasse
Sans me parler
Il a allumé
Une cigarette
Il a fait des ronds
Avec la fumee
Il a mis les cendres
Dans le cendrier
Sans me parler
Sans me regarder
Il s'est levé
Il a mis
Son chapeau sur sa tête
Il a mis
Son manteau de pluie
Parce qu'il pleuvait
Et il est parti
Sous la pluie
Sans une parole
Sans me regarder
Et moi j'ai pris
Ma tête dans ma main
Et j'ai pleuré.

lunes, julio 21, 2008

Soleá por bulería

Ese gitano es pa´ mi
Ay una escalera de vidrio
Por donde sube la pena
Por donde baja el alivio

domingo, julio 20, 2008

-Uy! Mirá los cosos esos! Están trabajando a full. Como hasta las diez de la noche, están.

El tipo no podía sacar los ojos del supermercado chino y el semáforo ya estaba en verde. Me impacienté y contesté por inercia. Ese hombre olía mal. No logré determinar a qué. Un olor a feo proveniente de su boca, eso era seguro. Hasta que por fin salí eyectada del taxi, en cuanto divisé la puerta de mi hogar, dulce hogar.
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La mina está en la esquina, con tres valijas a su alrededor. El tipo la mira y presiente un viaje a Ezeiza. Le hace luces y se acerca. Ella se ve claramente alterada. Le hace señas al tipo para que le abra el baúl. El taxista baja del auto y se dispone a cargarlo. Una vez finalizada esa tarea, le abre la puerta a la mujer para que se suba. Ella saca un papelito y se lo da. Tiene una dirección.
-Van acá. Déjelas en la puerta si quiere. Es más, por qué mejor no se las lleva con Ud? Tome.
La mujer le da un billete generoso. El tipo no entiende mucho, pero Julio Argentino es seductor. Se lo lleva con él, así como el cargamento y sale raudo a cumplir con su misión.

sábado, julio 19, 2008

Crónica de una siesta

Tenía hasta las 19,10 para dormir. Y logré pegar los ojos a las 17,40. Ponele que entre el fr[io y el acurrucamiento, estuve un poquito más.

18,13 hs: Evanescence llega al país exclusivamente para expulsarme violentamente de la siesta. Trato de concentrarme fuerte fuerte en el sueño. Siento el frío todavía en los pies. Hay luz afuera. Yo, babeo la almohada. Checkeo y no, ya no me duele la garganta. Me aferro con uñas y dientes a lo que me queda de onírico. Intento ignorar la banda sonora. El corazón me late muy rápido. Quince minutos después, logro dormirme. Entre sueños logro determinar que eventualmente bajaron la música. Qué afortunada soy!

18,20: identifico una canción de Casi Ángeles. No lo suficientemente fuerte como para que merezca mi desvelo.

18,38 hs: Evanescence y su hitazo otra vez sonando cerca de mi tímpano. Sobresalto, corazón veloz. Que esa canción no la habían tocado ya? Ah, no, claro. Ahora tienen una invitada especial. La vecina que lo puso!!! Pero qué amor! Oh! Y vuelve a sonar la canción de Casi Ángeles pero en karaoke! Y ahora es Gilda! Qué maravilloso! Todos los grandes éxitos cantados por una digna hija de alguien que escucha Emmanuel. Los genes caminan, dice la abuela. Noto que he continuado babeando la almohada y que me da frío. No puedo respirar por la nariz. Mi sentido kitsch de la vida, continúa dormido, así uqe mi locura primigenia quiere adelantarse. “Bravo” como si fuera la mismísima María Callas y aplaudirla desde el balcón. Pero no puedo. Hace frío y yo estoy en remera. Pendeja desubicada. Y yo que en cualquier momento puedo estar loca. Si me animara… Imposible volver a los brazos de Morfeo. Ya… Ya entiendo por qué casi nunca estoy en casa. Haría cualquier barbaridad, pero…. Me preocupa la otra gente del edificio que nunca participa de nada.

19 hs: mi agendateléfono suena para avisarme lo uqe tengo que hacer a las ocho.

19, 07: me entrego mejor al regazo de Milagritos.

19,10: suena el despertadorteléfono. Pongo –a modo de dulce venganza- a Vinicius al mango.

Al final soy más buena que el pan con manteca.

No me quedan dudas

Si te cruzo, te recago a trompadas.


Te lo tenés tan merecido, que ni siquiera es necesario que me detenga un instante para explicarte por qué.



El Instituto Nacional de Salud para la Srta. K., agradece su lectura y difusión

domingo, julio 13, 2008

Admiro profundamente a la gente que sí se puede cuidar.

jueves, julio 10, 2008

Tres maneras de decir mi nombre

epicúreo,
(Del lat. epicurĕus).
3. adj. Entregado a los placeres.

hedonista.
3. adj. Que procura el placer.

sibarita.
lat. Sybarīta, y este del gr. συβαρίτης, de Σύβαρις, Síbaris, ciudad del golfo de Tarento, en Italia, célebre por la riqueza y el refinamiento de sus habitantes).
1. adj. Dicho de una persona: Que se trata con mucho regalo y refinamiento.

miércoles, julio 09, 2008

Perversión

Las letras me apasionan.
Los números me calientan.

Ñata

Me encantan los perfumes. Puedo pasarme horas en los supermercados oliendo los desodorantes y perfumes.
Donde trabajo ahora (como podrán haber leído antes) los perfumes están a la orden del día. Hasta la zona misma es más perfumada. Por eso me gusta subirme a un colectivo, alzar la nariz como un conejito olisqueando la hierba, moviendo las aletas y concentrar el mayor esfuerzo de todos mis sentidos en desarmar el espectro de olores y poder identificar la procedencia, asociarlos con momentos, con colores, con sueños.

Lucky strike

Estamos Azul (mi laptop) y yo en casa. Y esta es la primera vez que alguna red se pone disponible. Es decir uqe por este momento, habemus internetae.
Lo cual no es poco.
Mis pequeños placeres, pequeños proyectos, grandes ansiedades, fetiches y alienaciones de mercado: la casa propia, la compu, los zapatitos de princesa, las botitas lindas (que publicaría acá mismo, si mi hermana me devolviera el cable de la cámara!), el cajón, el año de independencia (casi), el año que pasó desde el nueve de julio (qué hiciste vos el nueve de julio del año pasado?), los chicaneos cotidianos a aquel ¿fiel? lector que son más costumbre o dramatismo inherente que hasta a mí me cansan, y sin embargo las heridas que siguen abiertas, por más que sé que a su tiempo se están cerrando; mis devaneos umbilicales que me cansan y me aburren, mis aspiraciones, mis proyectos de los que no termino de hacerme cargo, los roundups que no puedo dejar de evitar (en realidad, usualmente es así: los evito todo el tiempo subida al carrito de la montaña rusa, sin cinturón de seguridad), como las cosas uqe se vienen cerrando desde hace unos meses, el futuro uqe ya llegó (qué buena frase de tres tiempos a la vez!) y al que no quiero ver, con todos sus pros y sus contras. Lo grande que estoy, lo chica que soy aún (atún). El orden, el desorden, el cansancio constante, la felicidad completa y la incompleta, el eterno enamoramiento de la vida y la carencia de mimos reales, de contención. Y en el medio yo, que a esta altura no tengo la menor idea de lo uqe vendría a ser, a hacer, como si en mi rol sólo me dispusiera a atender cuestiones mínimas y cotidianas, porque todo el resto, todo lo grande, todo lo macro se va a ir acomodando, se está acomodando más allá de la posibilidad de tocar que tienen mis dedos.

Volveré y seré algunas.

lunes, julio 07, 2008

Odio los pelos que aparecen sin razón aparente.

Sin sentido, sin lugar original de donde provienen. Quizá como odio a las cucarachas y otras cosas así, que aparecen desfachatadas aunque no sean deseadas. Como esos pelos que aparecen después de meses de que el dueño original se haya ido. Están ahí como para restregarme en la cara el pasado, los fracasos, los engaños. Qué hacés vos, pelo ahí! Cómo fue que llegaste hasta ahí? Como esta mañana, también, que apareció un pelo largo y oscuro de vaya a saber qué chico o chica que se anduvo metiendo con mis cosas o se me pegó vaya a saber de qué manera. Como la cucaracha de anoche, enorme y justo frente a la puerta de salida, como queriéndose poner en mi camino en un momento que decidió echarse de espaldas a tomar el sol o la fresca.  El Sr. Signo tiene razón. Lo peor es que son irrespetuosas. Si yo no tuviera que verlas y fuesen las dueñas del edificio cuando duermo, o de mi cocina, estaría bien, podríamos convivir en paz. "Qué mierda hacés acá, hija de puta! Si yo no te quiero acá!", le grité indignada a una mientras entre casi sollozos y una adrenalina letal, le rociaba medio tarro de insecticida.

Por suerte, cuando volví anoche, ya un escuadrón de hormigas se había encargado de retirar el cadáver hacia un punto menos notorio del pasillo, Más cercano a su guarida, supongo.

Me imagino a las hormigas obreras gritando "Tiren! Tiren" como hacían en Los Pitufos (que recreaban el trabajo perfecto donde cada uno tiene su rol y no lo cuestiona). Todo bien con las hormigas. Aunque la marabunta tampoco me hace feliz. Todo lo uqe venga de a muchos, me da miedo. Las hormigas, los bichos, los pekineses, las personas.

Igual, buena onda con las hormigas. Como con las lagartijas.



 

domingo, julio 06, 2008

Parece uqe mis botitas fetiche saben bailar.

Abrieron la caja y me ofrecieron bombones. Por supuesto, yo elegì el màs rico: el que venìa relleno de pelotudez.

sábado, julio 05, 2008

Còmo hago para -despuès de cinco dìas de padecer computadoras- quedarme con ganas de sentarme frente a la pantalla.

miércoles, julio 02, 2008

Más de lo mismo

Se trata de un espacio perverso, supongo uqe panóptico, maleable y a la vez rígido, que me hace stranger in Strangeland

Modus Operandi

-Ojo que tal es jodidx.

 

Para mí, que alguien sea jodido es que se parezca a Fred, allá lejos y hace tiempo, en uno de los tantos ciclo en uqe nos odiamos, y como había uqe pilotearla, sólo podíamos jugar al truco. Y él lo hacía a cara de perro. Y cada envido no mostrado, cada flor, cada carta que no seguía el circuito que él y su odio adolescente tenían preestablecido, era razón suficiente para ponerme en falta.

Ahora bien. Es simple, entonces,  tratar con esta gente. Sólo basta saber cuál es su circuito caprichoso y quebrar la cintura.

Sin embargo. Yo sigo eligiendo la inocencia (en realidad, es la inocencia que me elige a mí) y sigo  transitando con intersticios a cuestionar.



Imán de lo extraño

Soy imán de los extraño. Y la extrañeza sucede –casi siempre- en los transportes públicos. Creo uqe hace muuuuuuuuucho ya escribí sobre aquella mujer y su hija. Sobre las cosas que me dijo. "No te conozco, pero sé quién sos". Y luego, el señor que parecía Jean Paul Belmondo, guapísimo piloto de avión casi de la tercera edad.

Ahora son los taxis. Al margen de que me he quedado una hora después de haber llegado a mi destino, charlando con un tachero, anoche, después de haber bajado tres mil revoluciones, tras haber cambiado la sintonía, el taxista posterior me sacó la(s) ficha(s). Es cierto, soy muy transparente. Y probablemente, con un poco de habilidad analítica, soy fácilmente legible.

-Que estoy sola porque quiero

-Que soy muy inteligente y que me aburre la rutina diaria (por eso necesito sorprenderme a diario)

-Que la inteligencia y la ansiedad entran en tensión, que esa tensión desgasta y resta energía para otras cosas.

-Que siempre hago lo mismo y ya debería haberme dado cuenta de uqe por ese camino no iba la cosa.

-Que tengo dos trabajos.

-Que tengo uqe aflojar con ser tan estructurada.

-Que mi nombre tiene seis letras.

(La revelación más relevante fue –por supuesto- la última de la lista, que es una selección de otras cosas que casi no recuerdo. Como siempre que me pasan estas cosas).


martes, julio 01, 2008

Y bueno, yo le digo. En su situación me gustaría que me avisaran. Que sea como tenga que ser.
Me saqué primero un auricular y tomé aire. Luego impulso para desafiar los vaivenes del autobús y acercarme a la Sra. Paquetona, que se veía tan guapa! Tan compuesta! Tan dressed up!
Momento!!!
Y si en vez de -simplemente- quitarse el exceso de maquillaje en toooodos los dientes, se siente incómoda e inhibida y prefiere pasar por la coloratura dental pero no por, jamás de los jamases por el restregamiento de dientes en público? Y con el sólo hecho de alertarla le arruino el momento porque presa de la vergüenza, la viejita huye despavorida y torpe hacia la salida y desciende veloz del automotor, sin mirar hacia atrás, sin esperar a que la máquina se detenga totalmente, entonces sufre un accidente mortal...?
Y si mencionarle el percance sea la fuente de su infelicidad, que haga que la sonrisa colorida (por dentro y por fuera) desaparezca?
Y si me dice que no es asunto mío, que por qué me meto?
Y si me agradece de corazón ya con una sonrisa blanca?
En fin.
Quién soy yo para arruinarle el momento a la Sra?
Además, hasta acá llegó mi viaje.

.

viernes, junio 27, 2008

utopos

Las paredes se caen, las estructuras se abren y se cierran. Los espacios se mueven, las gentes también. Hay una circulación que contrasta con tanta arista. Y yo que soy tan lenta! Tan lenta para acomodarme, para acostumbrarme, para encariñarme, para moverme.

Y yo también soy circular, intentando acomodarme en un lugar rectilíneo. Acomodándome en las comodidades externas, en la incomodidad interna. Quiero desplegar las alas de mariposa y tengo límites muy cercanos. Soy rara. No soy de aquí, ni soy de allá. No pertenezco a ningún lugar habitado. Somos mi mundoacuestas y yo. Como el Castillo Imaginario.

E incluso estando sin estar, siento los ultrajes a mi burbuja. Los olores, los calores la obligada vista miope.


jueves, junio 26, 2008

Cortitas y al pie.

-Qué olor a pis de gato que hay!-, dije inocentemente.
Era el perfume de uno, nomás (Cómo pueden vender perfume con olor a pis de gato?)
 
-Qué olor a sahumerio, sos vos?-, me preguntan.
-Por qué? Porque tengo cara de hippie?
Y era el perfume de otro compañero, nomás.
 
Me encontré con un Sr. muy viejito dos veces en el ascensor. Cuando me bajé la última vez, lo saludé:
-Adiós-, ,,,mándele saludos que lo va a ver dentro de poco.
(A veces soy pura maldad)
 
-Es que a vos no te gusta la plata-, me dijeron.
-Puede ser-, respondí.
-Pero con plata se puede comprar un "te quiero"
Sí? Se puede? Naaaaaahhhhh!
Y me quedé pensando si era uqe no me gustaba la plata... Quizá no tanto como a los demás, eso puede ser. Pero si fuera cierto totalmente, no estaría acá.
=o(

 

miércoles, junio 25, 2008

Diferencia de código (generacional?)

-Contate algo

-Mirá, me encantaría, pero estoy me están por cobrar en un supermercado chino, tengo que entregar tickets, tengo las manos ocupadas y me tengo uqe  hacer entender lo suficiente como para que me den el vuelto como yo lo quiero.  Sabés lo que cuesta hacer todo eso junto cuando una es rubia?

-Pero no!!! Hasta ahora, por lo menos, por lo que hablamos, parecés ser una persona inteligente! No digas eso!

 

Claro. El chiquilín no me entendió. No necesitaba que saliera en defensa de mi inteligencia (ni que me la insultara). Es un juego. Si no fuera inteligente, no podría plantear la parodia de mi propia  tontera (que al margen, por supuesto que la tengo, aunque mucho más básica y elemental de lo que se podría suponer).

Evidentemente, estamos hablando en diferentes idiomas. Si no puedo jugar, me aburro.


jueves, junio 19, 2008

Victor Inglish Mezod

1. Heat water bag is used in medical treatment health and common live to get warm.
2. The water temperature that the heat water bag used should be around 90⁰C. The water should be not over 2/3 than the capacity of the heat water bag.
3. After filling water, must let the air in the heat water bag out and let the screw tight. Check if there is leak water phenomenon.
4. When baby use the heat water bag, should let the heat water bag a little far from baby.
5. When the heat water bag is used or storage must avert it to be weight on or stabed, not touch sour, alkali, oil and sunlight shoot.
6. Storage heat water bag should fill a little air inside. Put it in shady environment.
7. The dirt on the heat water bag can be washed by soap water than use water wash it clean.
8. The heat water bag should not be put in the display window so long time, especially the display window in the sunlight shoot.
(Sic)

miércoles, junio 18, 2008

En mi barrio los domingos son más raros. Se puede ver a un flaco portando un arpa, buscando una dirección. Aparentemente, buscaba una dirección que no existía. Como resultado, dio un mini recital a la gente que estaba en la panadería. Y yo que estaba en la parada de colectivo deduje algunas notas.

Había sol, parecía menos otoño  de lo uqe era. El viaje me esperaba largo y no iban a empezar sin mi.

Además, yo llevaba el postre

Rebeldía pura

Nao me amarra dinheiro, nao, beleza pura!

Me siento engrampada. Y con esto no digo uqe fui engrampada, sino qeu me siento así. Y la pregunta es por qué, si se supone que son elecciones que uno hace libremente, más allá de dónde trabaje. Se supone que estoy eligiendo métodos de capitalización y saldos positivos y capitales mixtos y la mar en coche.

Como soy bastante tonta, desconfío de todo, de todos. Sé que en mayor o menor medida, me van joder por algún lado. Probablemente sea paranoia, pero. (sin puntos suspensivos). Pero puedo empezar con una diatriba anarcorromántica, completamente improcedente, caduca y utópica. (quizá lo haga). Esas empresas, esas corporaciones que deberían garantizar el bienestar y se pierden con técnicas de Edward De Bono y coaching que pretende manejarme. Son perversos! Perversos! Perversos! Y su fin es manejar mi pequeña, chiquita, fácilmente influenciable cabecita para que tome las decisiones uqe ellos ya han  elegido por mí.



martes, junio 17, 2008

Las salidas del subte cuando hay combinación son la mismísima versión diaria de las escaleras de Odessa, de Einsenstein.



jueves, junio 12, 2008

En lontananza

La distancia anestesia. La lejanía me hace cerrar ventanas y puertas, aunque me duela. O justamente por eso, porque me duele y no me banco extrañar. No son saudades, las saudades tienen algo de lindo. Esto es ausencia y es destierro. Yo puedo construir en el día a día, pero cuando un afecto está lejos, se disuelve el vínculo cotidiano. Sólo queda lo esencial. Estás en mi cotidiano o no estás. Y eso no significa que quiera menos.

Y en medio de todo esto y a o lejos, voy a tener otro sobrin.

Qué clase de relación puedo tener con mi niño y medio. Alcanza con el amor –elegido- del vínculo familiar? No es que no esté en mi cotidiano, sino uqe yo no estoy en el suyo. Irremediablemente, según se ve.

Y en vez de alegrarme que se abra lo que debería ser "una sucursal del cariño", para mí es un abujero más, otra ausencia.



Está visto y comprobado uqe cuando voy a la peluquería es porque necesito que me hagan mimos en la cabeza.

Sin Drome

Tengo el síndrome Silvio Soldán: cuando algo me gusta mucho, salto.

(Escribí ya sobre esto? No sé si sí, pero me da la sensación…)



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Arte

Si se le puede atribuir un movimiento pictórico al acto en general de viajar en subte en hora pico, es sin dudas el manierismo, que se define –entre otras cosas- por las posturas inestables e imposibles. Véase el Nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli

 

martes, junio 10, 2008

Engañapichanga

Alguien más notó que a las  sopitas light las llenan de palitos que probablemente extraigan de los paquetes de "yerba sin palo", seguro, para hacer más abundante y menos engordador el producto? Los palitos son indigeribles, sin lugar a dudas y suponen un engaño al estómago…


Cuarto intermedio.

A colación de lo escrito acá, más abajo y de la decantación de charlas: es muy fácil estar solo o sola (igual, me parece –sólo porque me da la sensación- que es más fácil estar sola que estar solo). En tanto y en cuanto se acepten los distintos momentos del ciclo, a saber:

-felicidad plena,

-libertad absoluta,

-sentimiento raro de angustia,

-Por qué todos están en pareja y yo no/ Nadiemequiere/ Soyfea,

-Al cabo uqe ni quería,

-Mirá cuánta pareja infeliz hay por el mundo / Más vale sola que mal acompañada,

-Yo solitapuedo.

-el disfrute de sí misma/o

 

Y otra vez vuelve a empezar. (Cabe destacar que el medio de este ciclo, el ojo de la tormenta es palpablemente mucho más dramático uqe el resto, como así la particiáción de amigas y amigos para acompañar en uno y / u otro momento).

Sabatino

El sábado uno de un auto me dijo –inocentemente- "me gustan tus botitas", refiriéndose ni más ni menos que a mis borceguíes, borcegos,  sustraídos ha mucho tiempo del guardarropas de mi hermana, pese a ser un número más grande.

Luego, tras invitaciones varias a la Srta. Pajarita  y a mi persona, un hombre se me acercó y me espetó el  piropo  más encantador: "sos tan linda que por vos dejaría a mi mismísimo novio".

Y finalmente, representando el verdadero grupo de hombres a los que puedo atraer, más allá de una faldita corta, un señor dijo "Yegua!". Pero no me lo terminé de tomar como un piropo.

El placer estético es –entonces- plurigenérico, polifetichista. Es decir, que siempre hay un roto para un descosido. 

Primera nota al pie: Igualmente, tanto la Srta. Pajarita D. y la abajo suscribiente, pasamos por el intento de neutralización con un "caradebruja" para la primera y "caraderrecepcionista" parala Srta. K. Por supuesto, nos reímos mucho, mucho, mucho. Y claro, no lo lograron.

Segunda nota al pie: Ahora que lo estoy escribiendo, me vuelve a aparecer esa sensación de extrañeza que me dan las cosas lindas que me dicen. Me reí mucho, como si le estuviera pasando a otra persona que no soy yo. O mejor dicho, le pasan a aquella que soy no-yo (gracias Roger W.)

Tercera nota al pie, fuera de programa: Desalienación  mediante, cabe aceptar que no es ni la ropa, ni la generosidad física ni los preconceptos sociales. Lo que importa, es la sonrisa. Incluso con los dientes chuecos.

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Fetiche, alienación y después

Fetiche! Fetiche! Fetiche! Siempre me gustaron las botas de cuero. No sé si fue mucha estética Marlboro o heavy metal.  Después de años de entregarle mi corazón a cualquier hombre que tuviera puesto un par de botas texanas finalmente, (ahora que ya no entrego el corazón así de fácil) tengo las mías. Propias. Botas de la Srta. K. Al punto de fetiches y convenciones, uqe en la caja hay dibujada una bota –como la mía- que está pisando a una víbora y una mano con un cuchillo también bastante lindo.

Lo primero uqe tuve por una cuestión de fetiche, fueron las all star y las camisas a cuadros, de lo más grunge (las leñadoras eran lo más). Luego, las botas tipo Caterpillar. Después, el  piloto.  Lo que no tuve, nunca fueron los jeanes rotos… Ahora que lo pienso, toda ropa de hombre.  O bien tengo el gusto travestido, o la libido demasiado alta, o me apropio de lo que no tengo aunque sea poéticamente. No, ni tanta rosca: tenga un cuerpo intervenido de estéticas multigenéricas.  O una estética sin límites.  El cortaplumas, las herramientas (que casi no uso), la  maña que me doy para algunas cosas, mi eterna intención de aprender a cambiar un cuerito.... Parafraseando a la obra, Yo soy mi propio hombre.



 

viernes, junio 06, 2008

Con ssssssssssssssssuma urgencia

Necesito conseguirme un espejo: estoy hecha un mamarracho.

 

miércoles, junio 04, 2008

Simple

Qué fácil es!
Qué fácil soy.
Cuando me tratan bien.


 

martes, junio 03, 2008

Y ahora es Spinetta que me hace perder repentinamente la atención en el libro. Es Spinetta que canta correr por correr (correr frente a ti). En algún lugar de mi se hace verano y lluvia. Y ese amor que me agarro con El Flaco una sola tarde de tormenta que lo vi tocar en el patio de un hospital. Los árboles se movían al tiempo que la tarde se aceleraba en un cielo encapotado: viento, relámpagos. Una cena en los sabios crotos y una cita que terminaría en planton. Y un dibujo para un tatuaje que no sería agradecido como hubiera querido. Un planton que termino en flor, como la flor que llevo tatuada, que, entre discos de Leo Mattioli, partidos de Racing y Chet Baker, un muchacho había perfeccionado en mi dibujo original.
Pero no me puedo perder de Spinetta y nuestro amor fugaz de calor, de verano, de tormenta, de tristeza y felicidad, todo a la vez en la dulzura de su voz. No puedo reprimir algunas lagrimas. Ultimamente no puedo reprimirlas cada tanto, en momentos poco propicios, como cuando hago el ultimo pis antes de salir al trabajo. A quien se le ocurre llorar en esos momentos tan llenos de cotidiano y rutina y colectivos que tienen que llegar a horario porque si no yo llego tarde? De todas estas veces, no he logrado determinar por que lloro… Las canciones no son suficientes, y si no es Spinetta, es una canción infantil uqe me pega mal o un ayeo flamenco de puro sufrimiento moro. Por que tengo uqe lidiar con lo desconocido cuando es tan temprano a la maniana, o la fiebre me esta llegando a treinta y ocho, o estoy leyendo un libro de lo mas liviano y pasatista? Dejadme en paz con mi ignorancia! Sois una manga de lagrimas desagradecidas!

lunes, junio 02, 2008

Estuve un buen rato de la tarde pensando en mis sueños, en lo raros que suelen ser y que en general lo que mas persiste en mi memoria es un recuerdo que tiene forma de color y de sensación. No importa cuán oscura era la cabaña de un sueño o qué gélido el paisaje… Un color, una luz y una sensación desde las tripas que quedan asociados; dispuestos a recrearse en cualquier vestigio diurno de esos colores. Y así como así recordé aquel sueño. Te acordás? Hablábamos una noche por teléfono y yo te conté que había soñado con nosotros, con que me tapabas, me escondías bajo las sabanas. Y vos te reíste mucho! Te reíste de mi i de mis locos sueños. Y me dijiste que hacía mucho que no te reías tanto… Y mira vos, che, como son las cosas que al final vos terminaste escondiéndome, tapándome con las frazadas de tu frio glacial, como la más escalofriante de las metáforas… Juepucha! Habré heredado los sueños predictivos de mis abuelas brujas?

domingo, junio 01, 2008

En su habitación casa había olor a invierno. El frío se olía como el olor a la estufa de kerosén. Y a su vez, el olor a frio era también el olor de él, el olor helado a su piel blanca, el olor a sus pulóveres. Alguien a lo lejos debía estar quemando ramas o basura. Y ese era el olor a invierno que tenia pegado en la nariz. El invierno para ella era siempre domingo y alguien que estaba quemando algo. Esperaban el feriado intentando entrar en calor, mirando películas a medias y cogiendo como podían entre el frío y la cama de una plaza, sin los fuegos artificiales propios del primer mes, sin amor pero con cariño y dulzura, ella siempre arriba, lo que aseguraba una buena dosis de gemidos y espasmos. La habitación era grande y el calor de ellos dos no alcanzaba para pasar lo que quedaba de la noche durmiendo en la pequeña cama. A ella le tocó una remera grande en préstamo y un par de medias de futbol, bien altas. Y arriba de todo, un edredón de plumas, que la hacía estornudar por la alergia y que él, amorosamente acomodaba lejos de su nariz.