jueves, abril 30, 2009

Prejuicio

Un perro ladraba en el barrio chino, imparable.
Creo que el chino que lo miraba tan fijo, más que pensar en cómo callarlo, pensaba en cómo comerlo.

miércoles, abril 29, 2009

-Si un criminal está en un reducto amplísimo, ¿está en un ampliucto?-, Matisse dijo.

-Y si yo estoy en un tugurio, estoy en migurio-, respondí. Que por otro lado, estaría buenísimo si quedara en los miburbios... y casi que hasta los tuburbios, iría sin problemas... y si fuera invitada.

martes, abril 28, 2009

Y ahora, estoy en blanco.
En la maceta que es mi cabeza, está la tierra, la humedad y la semillita de una historia. Aún no se le ve el brote.

Alta en el cielo (raso) miro los libros que vienen hacia mí (como sánguches de miga) y los dividís. Me quemé, me corté, me agarré el dedo gordo.

Cuánto tiempo de reencuentros!!!

Qué maravillosos son los descubrimientos fortuitos.
De las aves que vuelan... ¿me gusta el chancho?

Para cuando la gripe jirafal?

martes, abril 21, 2009

-Esta oficina parece un ataud-, dijo.
Y lo era.

En cambio, esta oficina enorme al estilo madre nodriza es más acogedora que mi casa (mentira, ahora mi casa es linda).

Ojitos de Naranja Mecánica.

viernes, marzo 27, 2009

Muerte anunciada

Subí la escalera atrás del tipo al uqe supe que echaron hoy; probablemente estaría camino de juntar sus cositas para irse. Qué fea sensación. Más para el hombre (lógicamente), uqe para mí, que –como a toda persona cobarde- me da culpa conservar lo propio. Los rumores ciertos dijeron uqe se resistió, que imploró en vista a su buen desempeño y a su edad. Yo no tenía una particular buena relación -de hecho más de una vez lo noté pesado y timorato por demás- como para acercarme a consolarlo o tal vez para convencerlo o dejarme convencer de que hay que salir a romper todo, y ese tipo de cosas que nunca funcionan, pero que a veces quizá esté bueno hacer. O como dijo uno hoy, “me hice el caliente, para que no crean que si me meten el dedo en el culo, a mí me importa un carajo”
La violencia se puede sentir en el aire. Y como toda violencia, me pega las piernas al piso, las llena de cemento y me es imposible moverlas.
En este caso Santiago Nazar tampoco es supermán.

martes, febrero 17, 2009

II (advenedizo)

El tipo cree que es lo máximo. El juego se ha abierto y él fue el señalado de Dios. Anda como perro con dos colas, es la novia de la fiesta. Los hombres se disputan los horarios de la agenda. Todos quieren estar cerca de él. Manda, arma y desarma a su antojo, pero siempre obedeciendo las órdenes divinas. No hay nadie que se le resista. Tiene en sus manos la gallina de los huevos de oro y todos quieren participar. Las mujeres le sonríen a su paso, pero él las desprecia a todas, en cuanto dejan de ser aquellas plantitas decorativas y se transforman en inútiles, ineptas, boludas, histéricas. Aunque cada tanto un zalamero “¡Me salvaste la vida!” “¿Qué haría yo sin vos?”, intentan contradecir lo que el resto de sí ostenta. Su madre –Oh!,Su madre!- aquella pura mujer que le rompió el corazón cuando a los quince años descubrió que no debía poseer.
Luego, aún herido e insatisfecho, tuvo que formar familia con aquella chiquilla de la infancia que nunca le gustó. Una flaca encorvada y narigona que no lo dejaba a sol ni a sombra, amiga de su hermana menor.
El sexo siempre fue un problema para él. Muy pocas veces logró disfrutar plenamente del contacto físico. A menudo se siente sucio y no logra siquiera acercarse a su mujer. Secretamente envidia las nuevas libertades en la materia, de las que disponen las últimas generaciones. Él en su época… No, no… Jamás se le habría pasado por la cabeza, de ninguna manera. Él es perfecto y las cuestiones… eh… espurias… (si supiera lo que significa el término), mundanas… en fin, no son parámetros, no?, para hacer una valorización de las personas, creo yo. Digamos que yo soy mucho más que… este… bueno, eso. Nocierto? Yo tengo mi estudios, tengo mi carrera, yo sé muchísimo de este negocio. Estuve toda mi vida en el negocio, nadie lo puede manejar mejor que yo. A mí no me gusta hablar de mí, pero tengo la plena convicción de que no hay nadie como yo para enfrentar este nuevo desafío.
Estoy tan cansado… Chiquita, me podrás traer un café… de esos que a mí me gustan.

lunes, febrero 16, 2009

I

No hay caso. Se mira al espejo y ve los cabellos ensortijados, siempre desaliñados cayéndole sobre la frente, siempre tan rebeldes. Sus ojos claros vivaces, su frente lisa, lista para cualquier desafío intelectual o mundano. Él sabe todo, tiene calle y una mujerniña a su lado que lo mira fascinada por haberle abierto la puerta de su casa para ir a jugar.
Oye voces a su espalda que no logra descifrar, tampoco le interesan. Así como tampoco logra encajar esa calva, ni las arrugas en la imagen del espejo. Su madurez es parte de un rompecabezas que no es él, no puede ser él…

viernes, febrero 13, 2009

miércoles, febrero 04, 2009

Dice uqe salió, pero no salió. Porque las llaves están acá. Pero yo tampoco quiero entrar a ver si está porque… no sé… me da como un…
Ay, esta chica! Cuánta paciencia! Si de chiquita ya era así. El padre le decía que ordenara los chiches y ella nada. O a veces se encaprichaba, hacía unos berrinches! Malcriada no fue, porque acá la criamos muy bien, quiero que sepas! Tenía unos… aires… una cosa, que mirá… No parecía de esta familia. Si hasta sus hermanas la miraban raro. Y en el colegio, la dejaban sola. A veces se hacía de alguna amiguita, pero me tenía que llamar la madre, cuando iba a jugar a su casa, o porque la había agarrado de los pelos o porque se había aburrido de jugar y quería volver. Nada la conformaba. Y ahora tampoco. Cuando todas sus compañeras empezaron con noviecitos, ella nada. Después se puso a salir con uno, de campera de cuero y aro, que daba miedo. Ay! Cómo agradecí cuando la cortaron! Pensé que íbamos a tener un poco de paz, pero después vino uno todo tatuado… Ahí me di cuenta de lo bueno que era el otro chico…
Después vino el de los pelos de colores.
Y después uno que parecía normal, pero que tenía un aro en la lengua. Un asco. Mi marido dice que nos conformemos con que no haya salido tortillera.
Ahora quiere estudiar, dice. Ja! A buena hora se dio cuenta!
Y quiere irse de casa, dice.
Pero qué se va a ir, si le pagan dos pesos cincuenta! Yo no sé cómo la soportan… Pero menos mal que no está acá en casa todo el día…
Yo no sé si entrar o no… Quizá se olvidó las llaves… Si no está, le acomodo un poco las cosas o algo…

martes, febrero 03, 2009

Pero es increíbbbbbbbble cómo derrrrrrrrocha simmmmmpatía la gente!!!!!!!!

Un canto a la vida!


Así sí uqe da gusto!


(estoy siendo sutilmente irónica, por si no lo notaron)

Fiebre!

lunes, febrero 02, 2009

Cuando veo a una mujer ciruja (cirujeada estéticamente, se entiende), no puedo evitar esforzarme para adivinar cómo era antes de parecerse a la Pradón.

Make a wish

Mi deseo para este año es que si tengo algún cierre bajo o botón desabrochado, pueda notarlo antes de salir -oronda- a la vida.

9 AM

Violencia. Asfixia. Jungla de pies subterráneos, de brazos aéreos, de rostros hartos, cansados, sudores, empujones. Magma de gente. Magma de gente que eventualmente desborda el volcán en alguna estación.
Angustia y asfixia que el abanico uqe llevo no puede disipar. Trato de entregarme bovinamente a lo inevitable. Ni siquiera intento asirme de algo, ¿qué sentido tiene? ¿Hacia dónde podría caerme?
Algo impacta contra el vagón. Una piedra, más violencia, gente que intenta aglomerar los centímetros aéreos disponibles para transformarlos en una parcela de este cementerio móvil.
Finalmente, la impotencia frente al empleado. Y yo pensando en las posibles represalias que traerán estas nuevas reglas de juego que yo no quiero jugar.
Una vez más, bovinamente, aturdida, tras el lanzamiento olímpico de certificados de demora -vías de por medio-, quejas reiteradas, pedidos de reciprocidad gremial, ironías, etc., nos es entregado -a unos pocos que decidimos esperar- el valioso certificado, la prueba contundente de uqe todo lo uqe atravesamos, no fue producto de nuestra imaginación apocalíptica, de un ensueño mañanero poco probable.
Yo no hablaré durante todo el conflicto. Me limitaré a guardarme todo esto para mí. Cuando llegue a la oficina, difícilmente pueda contener las lágrimas de alienación y deshumanidad. La carga de violencia, la sacaré luego con el chico que trae los tickets. Tengo la cara de Milhouse cuando tiene el alma de Bart. Cualquiera de mis sonrisas es siniestra.

miércoles, enero 28, 2009

Él la deja en mi mano izquierda. Me pregunta si puede tocarme y aunque yo no quiero, digo uqe si. En medio de la calle plagada de gente, es difícil acceder al mundo sagrado. Es más: no quiero. Tengo en claro qué voy a buscar y así lo manifiesto.
-Para qué la querés?
Pongo los ojos en blanco. Ya sé cómo es eso. Me río incómoda y me dice muy serio –Sin risas.- No me queda otra. Me explico. Me habla de algo inconcluso que no me permite ascender, me dice el segundo chakra (no me lo dice, pero me indica sin explicaciones), me habla de los miedos.
Yo no quiero más palabrerío. Fui a buscarla sabiendo parte de lo que me iba a decir, sabiendo que las iba a perder, e incluso así. Pregunta si me puede tocar y a regañadientes accedo.
-Tu mano izquierda.
Estiro mi mano izquierda y él pone las piedras. Es instantáneo: cuando ya están en contacto con mi piel, mi pierna izquierda empieza a aflojarse y yo a suspirar. Es como si me cayera hacia la nada, como si me hundiera, como si me derritiera. Se me afloja luego el brazo y recién ahí me doy cuenta de que la estoy apretando fuerte. Algo se va, como las cosas tontas y anecdóticas: lo uqe no es esencial.
Luego, en algún momento pasado el trance y ya más equilibrada en mi eje, soltaré la piedra y la pondré a resguardo para continuar moviéndome en el mundo profano.

miércoles, enero 21, 2009

martes, enero 20, 2009

Échale la culpa a Flórida

Creo uqe transitar a diario por calle Florida, aumentó mi nivel de alienación y consumísmo.

martes, enero 13, 2009

Toplusour, men!

Alguien más se dio cuenta de que las golosinas vienen cada vez más parecidas a los medicamentos?

lunes, enero 12, 2009

Aserejé

-Tenés condimentos?
-Como por ejemplo...?
-Mayonesa.
-Toma-, y la mina puso tres sobrecitos de mayonesa en la bandeja.

Pero la mayonesa sólo era un ejemplo. Yo quería más cosas. Su acción pudo más que mi literalidad.
Quiero ketchup y mostaza.

Mandamiento

"No Usarás Su Nombre En Vano" significa No Lo Invocarás Para Pelotudeces?

Her own lady

Sí, me re copé

Vacas

sábado, enero 10, 2009

Acabo de cazar un panadero en la bañera.

Cómo llegó hasta ahí? También se quería dar un baño de inmersión? Estará implicada la curita que también se encontraba ahí?
No entiendo por qué se lo llama diente de león. La verdad es que si tuviera que imaginar un diente de león, no tendría nada que ver con ese coso esponjoso, volador y cumplidor de deseos.

De todas maneras, lo tiré al inodoro.
Me dio así como asquito bañarme con eso.
Ni que fuera el buceador de Victoria Abril.

miércoles, enero 07, 2009

Vanariedades

Perpleja
Compleja
Refleja
¿que no debería ser todo mucho más simple?
Anyway,
al final es siempre así. Como la ley del eterno retorno.
Hay lugares en mi boca que no logro determinar. Sé que tengo una ampollita, pero no sé dónde. O me duele la garganta? Antes tenía en claro cada milímetro. Antes, también, tenía una paciencia infinitamente finita. Así de finita. Isí di finiti. Y sí, también se acabó.
Soyunmonigoteparaponerenlamesitadeluzynadamás.
Soyunpayasitoencantadorquesiempreestáenellugarincorrecto.
Recall
Ripoll
Extrañas pirañas hazañas se bañan en caña.
La rima se arrima pero yo no me arrimo a la rima.
Anyway,
al final... no hay garantías. Ni garantíos.
Saberselalecciónnoimplicaquenossaquemosundiez.
Saber el final no asegura que el asesino sea el mayordomo.
Y yo sigo dándome la cabeza con paredes.
-Ay, señora! Tiene un bicho!-, me abalancé sandalia en mano sobre la mujer que iba en dirección contraria a mí, cruzando Corrientes. Sandaliazo tras sandaliazo la obligué a retroceder y el bicho resistía agarrándose con uñas y dientes del cuello de la tipa; se negaba a caer al piso de la vereda sana y salva para recibir el golpe final, aquel lunar oscuro y grande que tenía en el cuello esa mujer.

lunes, diciembre 22, 2008

Ou?

Un par de mocasines bigotudos, viejos, "más chatos que cinco ´e queso", pueden arruinar cualquier apoteosis artísitca. Es increíble que sigan existiendo. Eso y los caprichos.

ShouldIstayorshouldIgo.

Oh, querido Hamlet! Tal era el quid de la cuestión. El Billy the Kid de la question. De haberlo sabido antes, no hubiera colaborado con el sindicato de Mártires, Víctimas y Afines. (Mar. Vic. y A.). Injustos con mi espíritu leve, las desgracias ajenas, los dramas singulares que no me rozan pero me anudan pluscuanmarineramente desde la garganta hasta la boca del estómago
Soplidos livianos que arrastran las hojas y me arrastran a mí, que también soy así de liviana.
Dónde está mi máscara veneciana, mi carnaval triste, mi retahíla de frases sin sentido?

martes, diciembre 16, 2008

Abralapalabra: Meteorológico

Mete oro. Lógico!

jueves, diciembre 04, 2008

En una zapatería así como el que está acá enfrente, chiquita y artesanal, vi en Porto Alegre un zapato número 50.

martes, diciembre 02, 2008

lunes, diciembre 01, 2008

Vicente López

La pregunta tan temida brotó de los labios de mi madre:


-Qué planes tenés para estas fiestas?

jueves, noviembre 20, 2008

Abralapalabra: Galimatías

Un Matías francés

domingo, noviembre 09, 2008

Alive!

Èramos botijas. Èramos burbujitas alienadas en el medio del parque, robàndole horas a la jornada completa. Pistas y ruedas. Y el pequeño atisbo de la primera delincuencia juvenil. Habìa sol, habìa crisis y habìa que asegurar los lazos de la amistad efìmera. Tres años es mucho, cuando es un cuarto de tu vida y sin lugar donde hallarse. Ni los juegos, ni la belleza, ni el rock, del cual aùn habìa que pedir permiso para participar. Quedaba la calle, quedaba esperar a que a una le dijeran "Mujercita" y le abrieran una puerta, para poder quedarse a mirar entre vinilos y cassettes. Habìa mucho de negro, de punk, de grunge, de jeanes rotos y camisas a cuadros, de mùsica fuerte que lo ensordece todo. Y la vanguardia que aùn no resulta còmoda. "Quiero ser normal" latìa constantemente y se atrincheraba ante cualquier bifurcaciòn, frente a la que siempre elegìamos el camino de la izquierda.

Mañana de sol

No es que odie a mi vecino.
Pero saber que està del otro lado de la pared demasiado baja -donde mis ojos podrìan pasar sin problemas- un domingo a la mañana de sol y prendas ìntimas, me molesta. Dejando de lado uqe hace tiempo que no vivo aquì y que en realidad fue èl, fueron ellos quienes tomaron posesiòn de mi casa, de mi habitaciòn hacinada, de la mampara del baño, de la cocina al revès y de ese cuarto en lo que acà serìa la escalera, que era la habitaciòn de mi hermano.
Poco tiene que ver que me invitaran a su primer cumpleaños, el niño que casi tenìa mi edad, y yo, con mis once años a cuesta, tuviera que pasar por el desprecio de ver mi casa en manos ajenas, a merced de trogloditas culturales, un probable ex integrande de los servicios y una ama de casa que luego se dejarìa matratar por madre, padre y perro uqe le ladre, para luego echar putas contra el resto cuando se le diera la oportunidad.
Sì, yo me afanè la Cindor.
Habìa ahì una bolsa -nunca habìa habido bolsas en lugares comunes! Nunca se hàbìan mancillado los espacios compartidos- luego de que la invasiòn del espejo en el ascensor apareciò un dìa, luego un portacartas espantosdamente kitsch que luego todos terminaron por utiliza, los moretones a la altura de la cadera, por los frenos de las bicicletas que ellos ponen sistemàticamente en la escalera que da al palier, obviando cualquier regla mìnima de convivencia o seguridad. Entonces, si estaba ahì, en mi casa, en mi edificio, ¿por què no habrìa de llevàrmela?
O cuando el olor a amargo serrano invadìa el edificio a causa de esas flores que ponìan en la terraza -comùn- y que llenaban de pelusas anque bichos mi propia casa, que sì, que tenìa terraza propia. Y sì, tambièn tenìa parrilla. Y por supuesto, era mucho màs grande.
Pero no, no lo odio.
Es sòlo repulsiòn acèrrima que le tengo.

lunes, noviembre 03, 2008

Abralapalabra: Acasusso

Acaso uso
Me saluda con un beso mojado de baba olorosa y se me queda el cachete desagradablemente húmedo con esa fragancia apestosa. Intento que mi corta nariz doble hacia la izquierda, pero no lo consigo. Si me habla, pequeños señuelos de saliva humectan nuestra comunicación, que por mi parte, quiere ser reducida a la más despojada de las cortesías.
Su hálito infecto es el mensajero de su presencia.
Como los taxistas. Los taxistas huelen mal desde sus fauces y su pequeño mundo con ruedas es carne de diván del poettcristal.
No es justo que mi perfume se exilie de mi cuerpo dejándome indefensa ante las marejadas ajenas de olores fétidos.
Y en este momento, tengo recuerdos de cosas que nunca pasaron. Falsas memorias, probablemente, de lo que vendrá.

domingo, noviembre 02, 2008

Lo veo ahí, sentado en la punta de la mesa, leyendo, mientras yo voy y vengo limpiando, ordenando, haciendo y deshaciendo. Es un león cansado, un macho beta que sabe que algunos menesteres están para ser hecho por las féminas que vinieras a caer a su madriguera. A mí me da rabia verlo tan displicente cuando levanta el diario para que yo limpie. Su mujer ya está habituada a ese trato silencioso y gestual, a las pequeñas descalificaciones diarias, a su música que lo copa todo y que invalida cualquier tipo de comunicación posible.

Ella lo tolera, yo no sé cómo.

En cambio, yo aún disfruto dejar todo en su lugar para mi compartir con mi compañero. Como cuando me alcanza el trapo para que para pasarle a la mesa, es la excusa perfecta para acariciarlo fugitivamente. Mañana le tocará a él y yo tendré que planchar o quizá cocinar. De una u otra manera, todo eso es para agasajarlo y corresponderle, en toda su entrega.

jueves, octubre 30, 2008

Culpa

No fue la concreción del sueño en sí, sino sentir el peso, el túc! en la punta del zapato y que luego saliera volando impulsada por el envión de mi pie.
Tanta pero tanta culpa me dio patear una paloma, uqe tras el incidente, le cedí mi taxi a una vieja.

miércoles, octubre 15, 2008

Micromañanacentro

Una zombie de insomnio caminando por la ciudad. Casi tan blanca como el cielo, casi tan gris como la ciudad. Mecida por el saxo de Coltrane, me envuelvo más en la nube de irreales formas, de horarios en desuso.

viernes, octubre 10, 2008


jueves, octubre 09, 2008

C

Qué linda que es la guarda de azulejos de la estación Lavalle, de la línea C.

Oreja Viajera

-Hola, Por qué no me atendiste? …Ah… Te llamaba para saber cómo habías pasado tu primera noche de mujer. Vos sabés que yo te amo, no? (…) Bueno, si no me extrañás lo suficiente para vernos hoy… Sorete! Sos una sorete! …Te amo.


Párpados para las orejas! Párpados para las orejas! No quiero escuchar estas cosas a la mañana temprano!!!

lunes, octubre 06, 2008

Huella perdida

Existen comitivas dedicadas a la búsqueda de golosinas viejas: Tubby 4 fue el emblema de su lucha: la última vez que tvieron noticias de él, fue en octubre de 2005, en un kiosco de Viamonte y Uruguay. Quienes lo vieron, dieron cuenta del efecto afrodisíaco que este chocolate generaba.
En estos momentos, se dedican a buscar el rastro de las mielcitas. Quienes integran este grupo, no han podido dar aún con el producto, pese a su perseverante búsqueda en diversos kioscos de la capital y el conurbano bonaerense. Sin embargo, una testigo habría visto restos de mielcitas por la calle Catamarca, en el barrio de San Cristóbal. Casualmente, detectó un kiosco cerrado a sólo unos metros de los residuos e inquirió a su dueño cuando vio el establecimiento abierto. Al parecer, según dijo el señor, las mielcitas no provendrían de su negocio. La testigo sospecha de un círculo cerrado, una cofradía, que tan sólo permitiría a miembros exclusivos, la degustación de este elixir.No obstante lo cual, continúan elaborando hipótesis que podrían develar el misterio de esta y otras golosinas. Próximamente, nuevas investigaciones rastrearán el paradero del Naranjú, el Bauti, el bocadito Holanda, los chicles Puaj y el maní con chocolate Alpes

domingo, septiembre 28, 2008

Tenía un oscuro rincón donde guardaba cartas, facturas, fotos de los que no podía desprenderse. Un cilindro de rattán con tapa traído de algún viaje a Marruecos o regalado por alguien.
Por momentos, esa caja grande tenía la dimensión del corazón delator. Luego caía en el olvido, como las cosas que llevaba dentro. Abrir esa cesta era un viaje al pasado y a lo que no quiso ser conocido.
Es extraño cómo funciona la negación y el olvido. Había reencuentros, pero rápidamente, los volvía a poner ahí en ese cesto, en ese lugar recóndito de su hogar. Tirarlo, no podía. Sólo le restaba acomodarlo en ese lugar estratégico donde el ojo no ve. Por cómplice o por chicato.
En muy contadas ocasiones, se acercaba como quien enfrenta a un molino, sabiendo la derrota de antemano. Aún así, exponía su cuello a esa olla vegetaloide y se hacía de la propia arma asesina, como encantadora de serpientes amateur. Y rompía una carta o recuperaba una foto que terminaría ajada por el uso y la exposición.
Y cuando pensé que estaba todo dicho, las cosas se movieron.

Pasaron los festejos, tengo uqe reencontrarme y reconocerme.

Then, I´ll be back.

viernes, septiembre 05, 2008

Selvagem

Cuando estoy cansada, estoy más salvaje.
 
Más irascible y más aguda: escucho más, huelo más, veo más.
Pero también más tontona y menos inhibida.
Entre la paz y la guerra hay un límite muy débil.
 
Y mi cara lo dice todo.

martes, septiembre 02, 2008

El horóscopo de La Razón no deja de sorprenderme