viernes, mayo 21, 2010

Cuando bajamos del subte, me dijo "Ahora sé qué siente Stephen Hawking".

Cada vez que tengo que hacer un giro sobre una pierna, no puedo dejar de pensar en Homero diciendo "Moe, voy a matarte. Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!", mientras se sube al changuito de supermercado

jueves, abril 29, 2010

Veinticuatro

El sábado fue 24.
Como es mi ritual habitual, me conduje al otro lado de la ciudad. No a montar guardia, sino a tentar al destino. Como siempre, la premisa es "si no aparece, es que definitivamente no era el hombre para mí" y me da changüí de un mes para seguir con mi vida, en mi búsqueda personal.

Tuve algunos contratiempos:

El bombachudo rosa estaba colgado y húmedo, todavía. Tuve que recurrir al secador de pelo para secarlo, porque no tengo plancha. Pensé en prender el horno, pero temí uqe la lycra se achicharrara en un descuido, entonces ya no tendría oportuunidad... Creo uqe si alguna vez me viera sin esa prenda, no me reconocería en absoluto. Era nuestro gesto cómplice, nuestro elemento clave.

El colectivo tardó más de lo normal.
Parece que hubo un choque en la Panamericana que causó una congestión, entonces las unidades tardaban más de lo habitual en pasar. Casi casi que no llego.

Era sábado.
Los sábados no se saca la basura. Mis posibilidades de encontrarlo abrazaban al cero. Lo cual era bueno. O no?
No, sin riesgo, no tiene tanta gracia.

Otro 24 que pasó, otro día sin verlo, sin padecerlo... un mes más para olvidarlo.

martes, abril 20, 2010

Aventura

Yo me aventuro en la ciudad, todos los 24, entre las 19 y las 20 hs., cuando paso por la puerta de su casa corriendo, siempre con el bombachudo fucsia, a riesgo de ser vista por él mismo al momento de sacar la basura.
Cuando eso no sucede, me voy en paz con la ciudad, sabiendo que nuestros territorios siguen en su lugar.

jueves, abril 15, 2010

Este texto es de César Bruto

El martes mi papá me presentó a este sEnior. Y ahora quiero compartirlo con Uds.

"A D Á N el que fue amasado con barro "


Sindudamente, adaN fue el primero que, por naser adulto, no lo trajo la ciguenia, ni vino de pariS, ni lo encontraron adentro de un repollo en la quinta, como se les dise a los nenes que preguntan mucho. Parese que sierto dia, alla en los tienpos biblicoS, el senior jehovA enpeso a amasar pedasos de barro, ya sea para haser alguna piesa de ceramicA, de alfareriA, o algunos adobes para levantar un rancho, pero cuando quiso acordar sencontro con un tremendo artefabto con 2 piernas, 2 brasos, una cabesa, un busto y todo el resto... -!Sas, me salio un honbre!- disen quesclamo jehovA, mita con alegria, mita con asonbro y mita con preocupasion-. !Vamos a dejarlo al sol para que se seque, y despues veremos para que sirve! Para ser el primer honbre de la creasion, adaN estaba bastante bien hecho y ninguna envidia le hubiera tenido a muchos de los que haora salen de las maternidades, ya sea con forcepS o mediante el parto sin dolor que tanto les gusta a las mugeres. adaN no solo era hermosO y elegante por afuera, sino que estaba perfebtamente realisado en sus detalles mas intimos, como ser el aparato dijestivo, la secresion biliaR, la sirculasioN de la sangre -!incluso adaN tenia globulos rojos y todo! -, los reflejos nerviosos intachables... !En fin, aquel honbre tenia un estado fisico sumamente fuerte, un estado moral conpletamente libre y un estado siviL gloriosamente soberanO! Todo lo cual no sinpre susede en nuestros dias, y por eso muchas mugeres se quejan disiendo que ya no vienen honbre como los de antes. Al prinsipio, la biografia de adaN fue muy tranquila, porque el no tenia ni el problema de la carestia de la vida, ni el trasporte, la escases de vivienda, ni la defensa del petroleo nasional, ni los ataques del capitalis- mo sin patria, ni la suba del dolar, ni nada que le reventara el higado. En realidad, el tipo no hasia otra cosa que comer, dar un paseo por el parai- so para bajar la comida, comer otra ves y acostarse a dormir hasta el otro dia..., todo lo cual nos hase pensar quen medio de todo fue una suerte que ocurriera lo que ocurrio despues, porque no hay ser humano que resista seme- jante vida sendentaria sin engordar espantosamente, o llenarse de colesterol o sin que se le atrofien todos los musculos... !Por algo se dise sienpre que la funsion hase el organO - y viseversa - y seguramente adaN hubiera muerto joven y con varios organos atrofiados por falta de egersisio! Por suerte, repito, un dia adaN encontro una muger que le gusto y se fue a vibir con ella, lo cual no solo fue ventajoso para el, que se libro´ de morir soltero, sino para nosotros que somos sus desendientes. O sea ques sienpre mejor haber desendido de adaN, con todo lo que era caprichoso y deso- bediente al morder la mansanA prohibida, que desender del monO, como algunos disen que desendemos. Es sierto que adaN no pudo casarse, porque en aquel tienpo todavia no esistia el matrimonio, pero de todos modos fue un autentico pionerO de la espesie humana y vino a confirmar aquel dicho que dise: " Lo que naturA no da, el casamientO no presta".

miércoles, abril 14, 2010

Complejo

Sé que hay algún tipo de relación entre la lluvia, los paraguas y Edipo de Tebas... Creo que estas situaciones -la de los paraguas y la lluvia- refuerzan la potencialidad, la po si bi li dad, de terminar como el mismo griego, sólo que no seríamos nosotros quienes nos arrancáramos los ojos.

lunes, abril 12, 2010

Finalísima

No sé cómo concluir. No sé cómo cerrar los relatos. Cómo llevar al lector pasito a pasito hasta el desenlace. Sólo puedo terminar con las cosas... o abandonarlas y no finalizarlas nunca.
Creo que es por eso que no escribo más.
Cómo ser escritora si no puedo concluir una historia? Cerrarlas, ponerles el moñito, decir "hastalavistababy", darles dos vueltas de llave, colgarles el cartel de Se Vende, darles el besito de las buenas noches, despedirlas con un pañuelo blanco en la estación de tren, decirles "hastaacállegómiamor", ponerles la palabra FIN al final de la hoja.

En cambio, las dejo a su

martes, abril 06, 2010

Miedo

Qué extraño es el mundo de la depilación, en principio femenina. Una depiladora puede oficiar también de psicóloga (o paciente), de gurú, de consejera, de muda, de geisha o de perversa.
Una entrega sus infinitos vellos a la lobreguez de la luz de tubo fluorescente, a la radio Disney de fondo, al papel que quieras o no, se arruga, se pega, se encera.
Quizá haya un ventilador que ayude con la tarea. Un ventilador viejo, que siempre tira la misma cantidad de aire (poco). O un abanico de paja, que es agitado con mucho empeño.
El ritual suele ser el mismo. Con la pregunta iniciática de “qué te vas a hacer”, una selecciona regiones de su cuerpo, como quien elige del menú. De cualquier manera, cada depiladora tiene su propia versión de la geografía corporal. Lo que para algunas es “Cavado”, para otras es “Cavado profundo” y cuesta más caro. Hay quienes de onda hacen más de lo esperado. Lo cual no siempre es bueno, porque puede resultar en la depilación en lugares imprevistos. Y no sólo puede resultar más doloroso que lo esperado, sino que después hay que mantenerlo.
Luego de indicada la o las partes a desmalezar, una se quita la ropa de forma pertinente y ahí está a la buena de dios, en (casi) pelotas frente a una desconocida. El consuelo llega rápido a las mente: “la mina labura de eso, está re acostumbrada. Además, ¿sabés cuántas más peludas/fláccidas habrá visto?”.
Una vez llegada esa frase, una trata de olvidarse y tomarlo como lo más natural del mundo. La desnudez propia no debería resultar en más que un trámite. Somos mujeres, finalmente.
El primer tirón es el que más duele. Después el resto es más o menos soportable.
Alguien desliza una palabra y comienza una conversación. O no, y quizá la depiladora es rusa, ucraniana o tímida, entonces responde con monosílabos.
Pero allí estamos, indefensas, a merced de una mina que poco conocemos, que nos vierte un inmovilizante caliente: ¡no podemos escapar!

Como la depiladora de Montserrat, loca como una cabra, se preguntaba y se respondía en su letanía, voz adentro, una y otra vez. Se llamaba en tercera persona y cada tanto pedía una aprobación “No, Kairelita? ¿Vos qué pensás? ¿Vos qué harías?” Y no había forma de responderle una generalidad.
Terminé dándole la receta de la masa de tarta, a cambio de que me dejara vivir.

martes, marzo 30, 2010

Hay sectores en los cuales para crecer en posición, es necesario pasar una prueba de ineptitud. Así es como algunas personas llegan a puestos jerárquicos con toda una trayectoria intachable de ineptitud. Y gente que se dedicó a trabajar toda la vida que ostenta puestos paupérrimos, en clara muestra de su inteligencia.

flmnk

El séptimo año de flamenco arrancó como un nivel muy avanzado de Simon. Ni bien termino de aprender los primeros diez movimientos básicos, se agregan otros diez, y cuando aún no logré ensamblarnos, vienen diez más.
Es un rompecabezas de pies, en primer lugar, brazos, oídos, el pecho que se infla imbuido de ese sentir la energía desde la punta de los dedos de los pies hasta la punta de los dedos de las manos. Cada movimiento en su lugar (o más o menos en su lugar. O en el lugar que es “su lugar” en mi lugar).
Dudo si es que realmente bailamos mejor cada vez, sino que estamos más en contacto con todo lo que nos pasa por el baile. Que es imagen y es movimiento y es música y es pasión. Y es pasión. Y es pasión.

lunes, marzo 29, 2010

Postear en medio de la vorágine (mental y no laboral, necesariamente) me cuesta el triple. Y cuando la cabeza para como para escribir. No estoy cerca. Este blog es tan instantáneo, que ya no tiene sentido escribir y pasar...

Sin embargo, firme junto al ¿pueblo?

jueves, marzo 25, 2010

Semana 1

Me debato entre el bienestar logrado en las vacaciones, el esfuerzo del "pensar bien" y la realidad, las desilusiones y la mala predisposición.

Cuánto dura el efecto Vacación?

viernes, marzo 05, 2010

No estoy dispuesta a asumir mis deficiencias en materia de jardinería... Así que debe haber algún bicho comedor de potus

jueves, febrero 18, 2010

-Hola, Soy una Milanesa de Soja y no tengo sabor.
-Pero… esto desde cuando sucede?
-Creo que es algo que arrastro desde siempre.
-Y por qué ahora?
-Porque recién ahora escucho a la gente que no me quiere comer… hace seis meses que estoy en la góndola y nada. La gente pasa, me mira y sigue. Cada tanto escucho comentarios, “Llevemos milanesas de soja”, dicen. “No, son un asco”, dicen. “Parecen zapatillas”, dicen. “Llevemos hamburguesas”, dicen. (La Milanesa de Soja llora)
-Cuénteme. Qué pasa con las hamburguesas?
-Nada, no quiero hablar de eso.
-Está bien, pero en algún momento, tendremos que trabajar sobre ese tema. Dígame, ¿qué le angustia más de toda esta situación?
-Es que… Yo… ahora… Me estoy por vencer… Y a las milanesas que nos vencemos… dicen que nos llevan de nuevo a la fábrica, nos desarman y… (llora inconteniblemente) nos transforman en comida para perros!!!!!

martes, febrero 09, 2010

Cree que es tan poderoso y anda con esos aires por la vida sin saber que tiene un ruedo del pantalón más arriba que el otro.

Y si...

... hacemos huelga nosotros en el subte? Me imagino que no soy la primera persona a la que se le ocurre, pero... ¿Y si nos pegamos el faltazo una sola vez y no tomamos el subte, a ver si así nos ponen un par de formaciones más por día y podemos viajar sin confundirnos en los cuerpos de personas extrañas?

jueves, febrero 04, 2010

Facilongo

Lucas Castro (Gimnasia y Esgrima de La Plata) es el Clark Kent de Lucas Castromán (¿Racing?)

viernes, enero 29, 2010

Gracias a las clases de hockey de la primaria y la secundaria, hoy hice un corner corto hacia la puerta, con una cucaracha, que hizo gol en la puerta de enfrente.
Tal como la cobarde que soy.
No estoy orgullosa.
La lengua presiona contra el paladar. Sí, sí! La lengua quiere llegar más arriba del paladar. Quiere conocer al colmillo que nunca me salió.
Empuja.
Buenoestábien. Abro un poco la boca, separo los labios, dejo que entre el aire (acondicionado) también por ahí.
Vamos, yo puedo.
Vamos, son las cuatro y media de la mañana. ¿Yo puedo?
La lengua acaricia el paladar (¡qué suave es mi paladar!)
La boca se cierra, porque el aire un poco frío reseca garganta.
La lengua quiere acariciar el paladar, oh, sí.
La lengua empuja, empuja y empuja. No va a quedarse conforme con su lugar.
Entonces el día difícil aparece, el insomnio aparece, este post aparece, natación aparece, cantar aparece.
Sueño, no aparece.

lunes, enero 25, 2010

Soy un ente los fines de semana. Aparentemente no les agarré el gustillo, aún porque acompañada, soy una babosa horizontalizada al resguardo del aire acondicionado, que mira "Los Simpsons" estúpidamente, reiterativamente, una y otra vez, sólo para encontrar la perla del capítulo no visto, entre el mar de ostras.
Y si estoy sola, soy un molusco arrepatingado en el sofá que se queda prendado de Los Sopranos, durante todo el tiempo posible.

Y el lunes...
Ahhhhh.... el anhelo de ese sol que aparece inaccesible, el sol de los vacacionantes, el sol de una libertad que yo no sé aprovechar.

lunes, enero 18, 2010

Si por lo menos tuviéramos carnaval...

Diariamente insisten en desvalorizarnos, en destratarnos, en asignarnos las tareas más alejadas de nuestras capacidades, en minimizarnos, en convencernos de que acceder a ocupaciones que no nos corresponden y nadie más quiere hacer -por no ensuciarse las manitas- es nuestra obligación, en hacernos invisibles, en pisarnos la cabeza, en demostrarnos que pese a nuestras aptitudes, no hay nada que podamos hacer para crecer, porque pesan mucho más los vínculos. Si por lo menos nos dieran el carnaval, tan sólo tres días para burlarnos de ellos, de lo tan autoridades que se pretenden... Quizá así, o con unos días de juego de rol (al final la idea de Silvani no era tan mala... excepto porque él no jugaba el juego), nos puedan levanta un poquito así la moral.

Mawi

-Hola, diosas-, saludó una mujer a la que el tren se le había pasado hacía un par de lustros, pero insistía en quedarse en la estación.
La jóvenes ninfas, la recibieron en el grupo como a una madama y les abrieron su corazón, lleno de inquinas contra otras mujeres jóvenes, con caballeros intermedios, objetos de su deseo, de sus dramatizaciones del amor.

viernes, enero 15, 2010

Discriiminación (y final feliz)

Cuando quieren avasallarme y no los dejo, ¿por qué me siento mal yo, si el que está meando fuera del tarro es el otro?
Para qué hacen intro si todo el mundo elige la opción skip intro?
Cuando creo que todo está bien, cuando me arreglo para la ocasión, cuando el resbalón y la caída de culo son sólo una muy remota posibilidad y el perejil en el diente no existe, porque aún no desayuné, como una tontona caigo ante el primitivo "Hola" de un desconocido haciéndose pasar por conocido... y ante la confusión del "Bebota", vuelvo sobre mis talones y me voy muerta de vergüenza.
Si veo un perrito peludo en una casa donde venden pieles, sospecho.

viernes, enero 08, 2010

Progresión

Cada
Cada vez
Cada vez que
Cada vez que empiezo
Cada vez que empiezo a
Cada vez que empiezo a escribir
Cada vez que empiezo a escribir esto,
Cada vez que empiezo a escribir esto, algo
Cada vez que empiezo a escribir esto, algo sucede
Cada vez que empiezo a escribir esto, algo sucede que
Cada vez que empiezo a escribir esto, algo sucede que me
Cada vez que empiezo a escribir esto, algo sucede que me interrumpe.

martes, diciembre 29, 2009

San Telmo

Hay
Hay veredas
Hay vestigios de vómito inmaduro, en la vereda.
Hay una rata muerta, en la vereda.
Hay calles.
Hay cumbia en las calles. Subidas, bajadas, murga, tango. Roncanroll, nenennnn.
Hay calle entre los gringos.
Siempre hay gringos y lo terrible vira pintoresco.
Hay cámaras gringas y vos y yo somos figuritas de su álbum.
Hay camión de basura siempre en a la hora de la novela.
Colectivos, hay muchos en una calle angosta, pequeña.
Hay horizonte. Horizonte histórico. Histérico.
Hay siempre gente despierta.
Hay basura.
En la pared, stencil.
En la pared, monumento histórico, casa tomada, pared rajada.
En la pared, "Prohibido fijar carteles" y carteles.

Incomoda

No tengo un cubículo, es más bien el vértice de una isla en cruz, una cruz diaria.
El tipo no tiene absolutamente nada que ver conmigo, pero su tono de historia que se repite, ya me irrita. Me molesta. Me incomoda.
Me saca de las casillas que llame por apodos a gente que recién conoce, particularmente si se trata de jefes.
Lascera mi burbuja social el hecho de que mientras está hablando con una de mis coisleñas, se traslade hacia mi vértice -vértice laboral, dirá alguno, y no mío- toquetee mis cosas, interrumpa mi hilo mental con sus gritos que poco me importan.
Me siento invadida, mancillada, ultrajada.

sábado, noviembre 07, 2009

La suma de mi miedo

Y como si no hubiera tenido suficiente con las ratasconalaspalomas, hoy bajé de la cama y descubrí una cucaracha abajo de la mesa (mentira, la primera vez que pasé, apenas había abierto los ojos, le pasé por al lado para cerrar una puerta y no la había notado). Estaba buca arriba (a riesgo de parecer reiterativa, insisto con la pregunta "¿Cómo hacen las cucarachas para darse vuelta?". ¿Años de evolución no le dieron la pauta de que ese tipo de horizontalidad es la razón principal de una muerte que ellas mismas se infligen, tarde o temprano?).
Quiero destacar, a mi favor, que: a) no grité, b) desarrollé una habilidad natural para treparme a la mesada y alcanzar el veneno, y c) no le vacié el tarro encima histéricamente, sino que le di dosis progresivas de veneno, como si tuviera la intención de verificar cuánto era lo mínimo que necesitaba el animalejo.
Lamentablemente, esta última investigación, no pudo ser llevada a cabo. Diez minutos estuve viéndola moverse por momentos, agitándose, moviendo las articulaciones de sus patas (parecía como si tuviera piecitos), yo con un nudo en el estómago y muchas ganas hacer pis, viéndola morir casi desde una perspectiva infantocientífica. Pero me cansé de su sufrimiento, me aburrí, no comprendí tanta resistencia y mi vejiga pedía "¡pido!".
Comencé con las mediciones, el ángulo (la mesa tiene una madera paralela al piso a una altura un poco baja), los cálculos, la fuerza y supe con la certeza del redimido que una zapatilla número 45 era el modo más eficaz. Lancé el zapatillón sobre el bicho, intentando la miopía mental y sobre todo, auditiva.
Lo que no pude, aún es montar el cadáver en la palita (ya acercarme a la zapatilla-túmulo me dio un asco imposible), porque tengo uqe estar demasiado cerca y maniobrar incluso a riesgo de no ponerla bien y que el trámite se extienda por un tiempo que en mi interior sería de tres milenios y medio.
Y ahora, claro, lo que resta es esperar que mi héroe reaparezca para salvarme de ESO, y que me ayude a sacarme esa involuntaria paranoia que me queda: ¿cuántas habrán entrado? ¿Por dónde entraron? ¿Tendré que enfrentarme a una que esté sobre sus pies?

jueves, octubre 08, 2009

Poeta e diplomata

Nací en un mundo sin Vinicius.
Pero con Samba da bênção.
Mi héroe sacó el nido, yo saqué la paloma.
Mucha culpa después, y muchos abrazos y paseos y justificaciones (hicimos lo mejor) me dejaron dormir.

No sirvo para patear palomas.
Ya entendí el mensaje.

miércoles, octubre 07, 2009

Me pregunté si realmente estaba sosteniéndome la mano o era pura inercia o ese calorcillo pegote que da cierta proximidad. Aflojé, intrigada. Su mano no hacía resistencia, pero se ubicaba de tal forma que no me permitía desentrelazar del todo la mía.
¡Qué remedio! Habíamos caminado alrededor de diez cuadra y aún no me había dicho nada. No entendía para qué había insistido en acompañarme con ese humor incierto. Como si yo debiera padecer Su Castigo Divino, por haber hecho algo... ¿algo? ¿Qué?
Estaba desconcertada. De pronto su conversación se había limitado a monosílabos secos. Y luego, el silencio.
Ese silencio acusador. Que por alguna razón hacía que yo aceptara todo cargo y culpa en mi contra, como buena Srta. K(afkiana). y me mantuviera yo también dentro del mutismo. Para no molestar...
Entonces, esa mano que sostenía podía ser la de algún maniquí y yo volví a mí, a mi ombligo, a mi soledad, a mi lejanía. Quién era ese desconocido uqe caminaba junto a mí?
No me habla, no me mira, no se ríe de mis chistes -y tampoco le causan gracia- (hay acaso algo más terrible que eso?). Qué hago yo caminando junto a ese hombre que se ve tan perturbado por... ¿por qué está tan perturbado? No lo sé. No me lo dice, no tengo derecho a saberlo. Por el contrario, debo sostener con estoicismo esa compañía innecesaria, esa palabra empeñada que tanto me lastima en ese momento.

La venganza colombofílica

Es de público conocimiento que pateé una paloma.
Y si no lo era hasta ahora, lo digo ahora a viva voz: yo pateé una paloma. (Vamos, no fue nada terrible. Fue una probadita, apenas la rocé, me dio culpa, nunca más lo hice.)

Ahora, en mi propia casa, en mi propia pequeñacasadondehayespaciosóloparaunapersona, mi venia me advirtió que había una paloma comiéndome las plantas... y empollando su huevo en mimáspequeñobalcónfrancésafrancesadodondenomeentranlospiesdeltodo, en una de las macetas. Si las cucarachas me dan miedo, asco e impresión, qué pensar de una paloma que puede... volar... es más grande, picotea, transmite enfermedades, etc, etc, etc.
El domingo encontré el nido vacío y apliqué una receta casera: bolsa, telas. No me animé a sacar el huvo. Qué tonta fui! Al día siguiente tenía instalada a la matrona otra vez en mi maceta, en mi balcón, en mi casa.
A la noche, hice todo por espantarla, vidrio mediante. Nada. La bicha se inflamó, se inflamó, aleteó un poco y no se movió del lugar.

Esta noche tengo uqe volver a mi casa. Mi casa oscura, porque no quiero levantar la ventana, porque me da miedo. Que se meta, que me robe el nido, que aparezcan más palomaplagas y me usurpen el rancho.

miércoles, septiembre 30, 2009

Soy un cocodrilo al acecho, entre un mar de monitores. Me enderezo, asomo mis ojitos claros en busca del instante solemne de placer sádico, en donde mi presa (no sabe que es mi presa) pierda la chaveta. Vigilo cada uno de sus movimientos al teléfono. Agudizo mi oído para oir aunque sea el atisbo apenas de una frase un poco fuerte, un poco más brava; un gesto, un reproche.

miércoles, septiembre 16, 2009

El pajarito no piaba.
El pajarito se reía entre dientes de pajarito.
El pajarito -con veleidades de gallo- me recordaba el paso de los minutos en cada pi.
El pajarito -y su sentido del humor de pajarito- consideraban muy gracioso que yo estuviera despierta a las tres y media de la mañana.
El pajarito...
El pajarito primaveral que asume el compromiso con el reloj de perro faldero de la puntualidad.
Pío, minutopajarito que pasa.
Pío, minutopajarito que pasa.
-Si pudiera aunque sea dormir un par de horas más, estaría en la gloria...
-Pío-, dice el pajarito.
-Mañana tengo un día complicado, qué bueno sería poder conciliar el sueño que la sangre se me revela cuando me pongo a pensar...No! Yo debería estar durmiendo! Debería... que unos tienen de tó, y otros no tienen de ná... Paíto, bacteria, pajarito, ensayos, compromisos, trabajo, viaje (no quiero viajar en esas condiciones!), basta! Necesito dormir... qué sentido tienen que vengan ahora a mi mente ahora, cuando no hay nada que pueda hacer? Sieteochonuevediezundós...BASSSSSSSSTAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

lunes, septiembre 14, 2009

Abralapalabra

Boico te adora!!!!

viernes, septiembre 04, 2009

-Mirá a ese señor! Tiene cara de flaco, los brazos flacos, pero le sale pancita. ¿Lo ves?
-Cuál? El policía?
-Ah, sí. Es policía. Ese!
-Es el chaleco antibalas, boluda!

***

Cuando evoco su rostro, me parece uqe tiene cara de referí.

miércoles, septiembre 02, 2009

Un podenco no es un jamelgo...

...pero casi.

jueves, agosto 27, 2009

Game Over

Alguien debe haber organizado este juego según el cual -aparentemente- quien termine el año con al menos una abuela viva, gana.

miércoles, agosto 12, 2009

Cruce

¿Qué resulta de la participación de Eduardo Galeano en un congreso de dermatología? El libro "Los poros abiertos de América Latina".

lunes, agosto 03, 2009

-Mierda-, exclamó, -ni siquiera puedo dormir ni un rato en paz-, pensó no sin culpa, mientras la mina de la cama de al lado de su madre, vomitaba por quinta vez en la noche.

Y me quedé tranquila, pensando que nadie mejor uqe su hija mayor para cuidar y acompañar a mi padre.

jueves, julio 30, 2009

In

Para mí que alguien estaba viendo una película de esas en donde matan a un policía o a un militar yanqui que los entierran con la bandera y vio que la doblaba de una forma re copada y pensó "¿Por qué no doblar así las múliples bolsas de supermercado?".

miércoles, julio 29, 2009

Cosas que quizá le sucedieron a la Srta. K.

Supongamos que en vez de mandarla a la calle a hacer trámites, le preguntan a la Srta. K. “¿Tenés ganas de pasear?”. Supongamos que la Srta. K. asintió feliz de poder asomar la nariz a la tarde porteña, cosa poco habitual.
Supongamos que la Srta. K. se lo tomó al pie de la letra y cuando vio un lindo pantalón en una vidriera entró a que se lo mostraran.
Supongamos que le mostraron otro y ella entró al probador.
Supongamos que no le quedó bien, supongamos que un tanto frustrada –porque no había visto uqe era achupinado- se volvió a vestir. Supongamos que el equilibrio de la Srta. K. es un tanto dudoso. Supongamos que se apoyó en una pared para vestirse.
Ahora, supongamos que esa pared no era una pared, sino uqe era una puerta. Y que la puerta daba al sótano. Y que quien tendría que haberla cerrado, no lo hizo.
Supongamos que la Srta. K. rodó seis escalones abajo y supongamos que a esta altura –y literalmente- se le rasgaron las vestiduras.
Supongamos que del susto pedía más disculpas que exigía explicaciones. Supongamos que quien estaba a cargo, estaba más asustada aún. Supongamos que la Srta. K. se volvió rengueando (-otra vez-), vistiendo ropita nueva y con cargo de conciencia, entre otras cosas, por no haberse enojado.

viernes, julio 17, 2009

jueves, julio 16, 2009

Diario de lectora: uno.

Terminé finalmente hoy con "Salvadora". Terminé hoy, porque anoche, con mucho sueño, leí un par de páginas y creí uqe me quedaban más de veinte. Pero cuando lo retomé esta mañana, pasaron cinco hojas y se me terminó entre las manos.
Me quedé conmovida por la historia de esta mujer: tan rebelde, tan anarquista, tan poderosa, tan culta; y por la forma de escritura que usa Josefina Delgado, mezclando cartas, primeras, segundas y terceras personas.

Evalúo si me enganché con un libro, cuando llego a la página 50, a veces creo uqe es necesario ese changüí para acostumbrarse a ese lenguaje particular.

Próxima estación: releer "El horror de Dunwich", de H.P. Lovecraft y retomar "Memorias de Adriano", de Yourcenar.

Espera

-Hay que esperar-, me dice y le creo. Estoy cansada de esperar, pero le creo. Mucha opción no me queda, pero le creo. Quiero creerle, aunque esta es como la decimonovena vez que lo dice. Ahora el presente está adelante... porque hay uqe esperar.
Intuyo que mis futuros una vez más se dibujan y desdibujan con una facilidad temible y envidiable. Estoy en sus manos. Confiamos en él como en un hermano mayor.
Confiamos.
Esperamos.

Y yo, que pensé que me las sabía todas con eso de esperar. Que me la pasé esperando en vano tanto, que padecí esperar, pucho en boca; ahora, -en cambio- sin tabaco, sin demasiados vacíos que cubrir, a punto de encontrarle el sabor a esperar, a esperarlo, a él, justamente a quien no me hace esperarlo, al uqe me espera siempre. A aquél que espera que le saque el disfraz de ogro (porque para mí ese rol está destinado a ogros, en parte por una extensa imaginería surgida en soledad). Espera mi desvelo, mi ubicación en mi palmera (tan cerca de la suya!), espera que aprendamos que no somos ogros. Espero aprender que no somos ogros.

Y finalmente, la agónica espera de que la muerte llegue y me deje de una buena vez hacer un duelo en paz.

martes, julio 14, 2009

Sin psicosis

Telefónica, ayer. Duplicado de factura para hacer un trámite (hay uqe aprovechar ciertos beneficios de pertenecer). Atienden hasta las 15 hs. por psicosis generalizada. Ok.
Esperamos, oh capitain my capitain y yo, hasta uqe una mina nos atendió barrera sanitaria mediante. Hasta ahí todo bien. Entiendo que no quieran exponerse a bichos ululantes.
La primera mujer que me atiende, me entrega un papelito, un número que separó de los demás ¡mojándose el dedo en la lengua! Así me lo entregó la muy caradura! Chupado!

lunes, julio 13, 2009

Parece tonto, pero tener el monitor pegado a mi nariz, hace que se exacerbe mi incapacidad de mirar más allá.
Mi horizonte se achica, mis perspectivas no llegan muy lejos. Y en el medio, las cosas pasan, transcurren, suceden. "Como siguen las cosas que no tienen mucho sentido". La gente nace, se reproduce (a veces extrañamente) y muere.
Yo quería dormir con él y no se lo dije. Armamos planes incluso en los que taza taza.
Y pese a todo, -Querés uqe vaya para tu casa?-.
Quizá vio que dormir con él era para mi la manera de alejar la sombra de la muerte que me viene acompañando. Alejarla aunque sea de mi cama, para que me deje descansar.
Y sí, es sólo cuestión de tiempo, de orden natural de las cosas. Y está bien que así sea.
Incluso, mientras soy feliz y se me rompa el corazón, la gente va a seguir naciendo, reproduciéndose y muriendo (no tan extrañamente).