domingo, mayo 30, 2004

Las cosas más extrañas suceden en los transportes públicos.

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Araca la cana

Sabía Ud. que el afamado Osito Bimbo duerme con su delantal puesto? Dígame ahora si volverá a comer sus panes con tanta confianza.

viernes, mayo 28, 2004

Rollito

Me envuelvo. Me enrollo. Paso de ser una empanada, a un niño envuelto y luego, una empanadita china. Tirabuzón. Acaba de pasar el estado de caracol, luego el de panqueque, y sigo. Me enrollo, me enrollo, me enrollo. Ahora soy un pionono, un matambre. Doy vueltas y vueltas y vueltas hasta llegar al estado de fiambre-en-medio-de-una-alfombra. Y lo sobrepaso y ya casi soy un torbellino, o un remolino, depende en qué medio me encuentre.
Bueno, basta. Ya está bien de vueltas. Ahora, a desenrollar. Como la calesita manual que uno gira hacia el otro lado. Ya fue bueno. Como el engaño ese para dejar de estar mareado, que dicen hay que dar vueltas para el otro lado. Como el fideo fino. Es mentira, pero sirve. Fuerza. Dar vueltas para el lado contrario es más difícil. "Nada resiste a la torsión", era la música que sonaba once upon a time. Como para abrir la viandada. No, pero yo tengo más fuerza y puedo deshacer lo hecho. Me concentro, me tenso, transpiro y me desremolinizo (o destorbellinizo, según el medio). Y ahora son un fiambre-en-medio-de-una-alfombra, pero en rewind. Y me desmatambro, me despiononizo.
No sé si voy a poder llegar como vine, pero el estado desmatambrado me sienta bien y sirve como descanso para la próxima etapa.

jueves, mayo 20, 2004

Un Besubio es un beso volc'anico.
No entiendo. Si los tomates secos se remojan, no es mejor usar tomates frescos?

miércoles, mayo 19, 2004

Yo y mis Circunstancias

Deben haber visto uqe empezaba a tranquilizarme, porque Las Circunstancias hicieron una reunión de directorio y al finalizar, me llamaron.
-Ponete cómoda-, sugirió Confort.
Así lo hice, me acurruqué en la silla, Ellas estaban todas paradas. Una de ellas aceitó una de esas sonrisas que te advierten que si a alguien le toca reir, con seguridad no juega para tu equipo.
-Estamos aquí reunidas...
-Te vamos a sacar buena-, sentenció Factor Económico previo arrebatamiento de la palabra.
Levanté una ceja. Nunca entendí los discursos corales. Pobres muchachas, pensé, no deben tener nada mejor que hacer.
-Ehhhhhhh... bueno... yo me tengo que ir... Me espera la locóloga y... mhhhhhhh... tengo uqe hablarle de la inmortalidad del cangrejo y del miedo que me da buscar trabajo... y... yadda, yadda, yadda... Adios!
Yo me eclipsé. Cuando terminé la sesión, Factor Económico se coló por debajo de la puerta y me asustó cuando me susurró "Ahora quiero ver como te eclipsás, mascarita!".
Finalmente había entendido el mensaje de Factor Económico. Podría haberme avisado antes. Pero bueno, ya sé cuáles son sus planes y supongo que me conviene hacerme amiga de todas mis Circunstancias y seguir el plan de F.E. (ahora le digo F.E.).

lunes, mayo 17, 2004

Reposé cual raposa, una hora acotada, acostada,
acosada por sonidos inexistentes;
acobardada,acorralada,
acodadaenunapuntadelacamaenposiciónbollito,

acomodada en la incomodidad de los pies irremediablemente fríos,
anhelando la generosa tibieza de otrora y la gran espalda frente a mí
que además, me acalentaba la punta de la nariz.
Odio los trabajos que piden foto de cuerpo entero. Traen más conflictos que potenciales beneficios.

jueves, mayo 13, 2004

De transportes públicos, púbicos y púdicos.

El colectivo 55 da para las cosa más extrañas. En particular por la mañana. Lejos de la camaradería relatada por Anouk en su blog, en esta linea de Satán (porque sólo puede responder a órdenes y horarios demoníacos), los saludos son raramente respondidos, y la gente que me resulta conocida nunca se hace cargo de esa familiariedad. Una de las últimas veces reconocí a alguien. Nunca supe quién, ni de dónde. Pero lo reconocí. Es más, recordé su voz sin que hubiera hablado. Eso es ya más extraño. El colectivo estaba lleno. Y yo terminé apretujándome sin querer ni siquiera queriendo, contra este señor semiignoto por causa de la fluidez de personas dentro del autobús. Es decir, que en algún lugr hay alguien que seguramente conozco a través de otro alguien, que anda vociferando por las calles de Buenos Aires que una mina lo apoyó en el bondi.
Debo hacer una aclaración. Dentro del rubro Transporte Público, el colectivo no es el que me parece más promiscuo, incluso cuando las cantidades de gente superan el índice humano (este índice humano). Sin lugar a dudas, el subte tiene mayor capacidad de mezclar indiscriminadamente gente de manera desordenada. El colectivo (micro ómnibus de pasajeros) tiene la ventaja de ordenar a las personas en funcion de las ventanas. La gente se ubica espalda contra espalda y luego en el momento de perfilarse hacia la salida cambian de posición. En cambio, el subterráneo no tiene qué ver por las ventas. El afuera es por momentos ciego y a la vez introspectivo, por momentos infectos de publicidad gráfica, colorida y brillante (he aquí una publicidad de tintas para impresora, en cuya lámina se ve inexplicablemente a una muchacha -gato viejo, debo decir- vestida de forma ochentosa, que exhibe en sus manos los productos en promoción. Típico caso de persona a la cual en Warnes le dijeron: "Poné una mina que esté buena y vas a ver cómo empieza a caer la gente!" ). Entonces la gente se apretuja en cualquier dirección, contra cualquier cosa o persona, chocando con la cara de uno o la espalda del otro, el costado más allá, misturando alturas, contexturas, hedores, perfumes, tejidos, telas y pieles.
Siempre dije que uno de los actos de mayor intimidad es percibir el aliento del otro. Porque hay que estar demasiado cerca de una boca como para saber de qué sabor es el chicle que estuvo masticando hasta hace emdia hora. Así que saborear el aliento de un desconocido (en el mejor de los casos, agradable) es casi una experiencia erótica. Casualmente erótica.

miércoles, mayo 12, 2004

La ultima vez que estuve así uqería no volver a escribir. Ahora por el contrario, creo que lo único que debería hacer es escribir. Dedicarme absolutamente a eso. No porque lo haga bien, sino porque me gusta y es lo más inofensivo que puedo hacer. Tener un tubito que de mi cerebro volcara directamente a este blog o a una hoja de papel. Y alguien que cada tanto me alimente por sonda.
Escribir y no molestar más a nadie. Ni a mí.

Mi calurosa bienvenida

No tengo el gusto, no sé por qué ni cómo. Tampoco sé si volverá (creo que no), pero quiero saludar especialmente a esa persona de Noruega que por h o por b (te estoy mirando fijo) no tuvo peor suerte que toparse con esta paginola. Sin dudas, se ha decepcionado. Este, señores míos, es un blog de decepciones. Y mucho des.
Aguante A-ha.

Nubes II

Me encanta mirar las nubes y más si son tormentosas. Me gustan las nubes grises, plateadas, verdes y amarillas. Las verdes son cuando la tormenta está tan atormentada que después del gris más profundo solo puede virarse a negro, y las amarillas son cuando después de la lluvia está atardeciendo y el sol hace de las suyas. Las blancas, en cambio, no tienen gracia, a menos que estén salpicando un cielo azul profundo. Aunque ahora uqe lo pienso, las blancas tienen un instante de gloria cuando, generalmente en otoño, dejan ver un sol naranja, grande, inofensivo, mate; un sol uqe parece enfermo y con bufanda.
Yo sé que me llevé Geografía en primero y en cuarto año (siempre por la malalech de mi querido profesor, que aprovechó su última oportunidad para mandar a alguien del clan a diciembre), y me acuerdo de primero porque tenía que saber los tipos de nubes que había: estratos, cúmulos y nimbos. Y todas las combinaciones posibles. A mi las que me gustan son esas que son pequeñas, pero no califican para cúmulos (pedacitos chiquititos de nubes pomposas) y que parecen la orilla del mar cuando la ola se acaba de retirar. Pero al revés (de arriba pa' abajo). Y que bajo el clima adecuado y la posición correcta del sol me hace acordar a Tanti '84.

sábado, mayo 08, 2004

Lost Paradise

Me dan mucha tristeza las fotos rotas tiradas en la calle. Porque me parece un gesto muy violento de alguien que vio algo que no quería (volver a) ver, que lo quería alejar. Y que alguna vez perteneció a su mundo como para haberse detenido 1/16 de segundo para capturarlo fuera del tiempo.
Las fotos se pueden guardar, se pueden regalar, se pueden esconder. Pero romperlas? Y en la calle? Quemarlas me suena más sano o por lo menos, más poético.
Expulsar una imagen de un mundo al que perteneció. Rasgarla, martirizarla, dejar un cadaver de fotografía, con su papel especial y su brillo nada mate, con algún rostro quer observa desde el suelo, que reclama para sí un retorno al paraíso perdido.
A veces estoy caminando y no sé en qué pensar. Entonces pongo primera y pienso, pienso y pienso hasta que encuentro algo en qué pensar. Cuando ya encontré una dirección paso rápidamente a segunda, tercera, cuarta, hasta llegar a quinta, en algunas ocasiones. Pero la mayoría de las veces en las que llego a quinta algo sucede que me hace olvidar lo que venía pensando un nanosegundo antes y me quedo flotando en medio de pasos apresurados, con un montón de gente que va y viene (o son mis pensamientos?) y cuanto más me empeño en tratar de volver a ese punto tan próximo y tan inalcanzable, más floto y más me quedo varada, como si estuviera acelerando en un charco de lodo. Los más sano es -en ambos casos- encontrar algo que me saque, una madera donde aferrarme -otros pensamientos- que distraigan mi atención.
A veces resulta y puedo rever mis pensamientos previos, pero ya no tengo casi combustible, la pista no parece tan brillante. Nada es igual.

jueves, mayo 06, 2004

Confirmadísimo por biólogos de la Universidad de Wildstone: los jejenes ríen.

miércoles, mayo 05, 2004

Por alguna razón me vi nuevamente caminando por la feria del libro, para engordar las estadísticas de la trigésima edición y para confirmar que dicho evento pertenece a uno de los nueve círculos del infierno.
Highlight de la vuelta en el colectivo 55: una joven de aproximadamente veinte años buscaba con ahínco su mocoso alimento, que deglutía con pasión.
Un sol agónico y naranja pone todas sus fuerzas en correr las nubes para brillar un poquito más. Maldición, va a ser un día hermoso!

Despertares (La revancha de Morfeo)

Los despertadores son un problema. De por sí. Yo hace años no tenía problemas: tenía un despertador horrible, que adelantaba rigurosos diez minutos y que cuando empezaba a chillar debía ser rápidamente apagado, consiguiendo su cometido de levantarme de la cama. Deber cumplido. No me hablen hasta el mediodía. Perfecto. Yo puntual y todos felices.
Luego, el horrible triiiiii triiiiii triiii triiiiiii en aumento fue cambiando por música o por Román Lejtman. Y si bien no tenía que apagarla, como sonaba para despertarme y que me levantara, yo -obediente- me levantaba. No hay grandes conflictos con eso. El despertador suena, uno se despierta. Y luego se levanta. Fin del asunto.
Desde hace algunos años, me empecé a codear con gente que no se levanta cuando suena el despertador. Horror! Cómo así que suena pero no te levantás? Y cómo es eso de que dormís un rato más hasta que... Horror! Horror! vuelve a sonar? E incluso más, cómo es eso de estar despierto remoloneando en la cama?
Con mezcla de envidia y admiración, -porque cualquiera que puede dormir diez minutos y despertarse (y no como yo que para dormirme diez minutos me tomo una hora) y luego volverse a dormir sabiendo que ya se tiene que levantar, prolongando su agonía de vigilia, su agonía de atún-, poco a poco fui probando perderle el respeto al despertador. Mi cambio de horario (de diurno a nocturno) en la facultad promovió esa nueva práctica a la que me resistí durante mucho tiempo.
El remoloneo se hizo parte esencial de mis mañanas, que ya comienzan con buen humor, cuando los ojos se abren a las ocho y el cuerpo empieza a responder a las nueve, mientras alguna parte de mí escucha las noticias y registra cuál es la temperatura y el pronóstico. Por eso debe ser que me quedo tanto tiempo, porque en algunos programas (y estoy pensando en la bestia pop) tardan en decir cuántos grados hace afuera.
De todas formas nunca llegué a lograr los flashazos de sueño cuando la mañana me está tironeando la almohada. Lo máximo que logré al respecto -y por lo que estoy orgullosa- es hacer movimientos indecisos hacia el control remoto del equipo (que descansa bajo mi cabeza) y apagar al endemoniado bicho, atractor de realidades. Es más; incontables veces puse el despertador a las ocho de la mañana tan sólo para disfrutar que puedo dormir dos horas más.
Pero la duración del sonido debe ser muy acotada. Pasado cierto rato el día ya se metió tanto en mis oídos que es más corto el camino hacia afuera, que el camino de vuelta al mundo de los sueños.
En las siestas la cosa es diferente (sí, porque también hay siestas). Se supone que con una hora (diez minutos) ya es suficiente. Pero hay veces en las que el frío, la lluvia o quién sabe qué demonios movilizan a mi mano que se precipita hacia el botón de "off" en el bendito aparato. Y no me da tiempo a pensar qué es lo que me convendría hacer, a sabiendas de que Morfeo siempre va a quedar afuera de toda discusión.

martes, mayo 04, 2004

Existe una zona de conflicto entre el inicio del pantalón tiro bajo y las remera o pulovers que siemrpe son demasiado cortos y encima se suben (no se suben encima de nadie. Sólo se suben) y dejan al descubierto un rescoldo para que el frío con sus gélidas uñitas rasquetee y rasquetee sin uqe ni siquiera un saco largo pueda defenderlo.

miércoles, abril 28, 2004

Mi cuerpo me doblega, se rebela y me traiciona. Se alergiza y protesta. Me quiere sólo para él y se inutiliza para que no pueda utilizarlo. Y me inutiliza. Y me cubre de humores y malhumores que no me dejan respirar, que no me dejan dejar de pensar. Mi cuerpo ha tomado vida propia de mi propia vida.

lunes, abril 26, 2004

Me desluné. O debería decir desaluné? No, creo que no, porque igual voy a seguir estando alunada. Alunares.
Perdí mi luna y no sé dónde quedó. No dónde la dejé (ya imagino a sus comentarios de desorejaciones a sabiendas de mi amor por cierto caos), poruqe se fue. Me abandonó. Y no me preocupa, porque sé que en algún momento me voy a topar con ella a la vuelta de la esquina, abajo de algún mueble mientras hace buenas migas con pelusas y una capa discreta de Mme. Grèla.
Esperándome. Quizá probándome. Sabiendo perfectamente bien que nos toparemos en algún momento, a la vuelta de la esquina

sábado, abril 24, 2004

Una verdadera dama sabe cuando es el momento de cambiarle la yerba al mate.

martes, abril 20, 2004

Disfruto las deshoras y los desdías. Me encanta pasar la aspiradora a las ocho de la noche, limpiar la bañera a las dos de la mañana, trabajar los domingos y encontrarme con mis amistades a desayunar.
Me gusta y me provoca un placer extraordinario ir a contramano de los relojes y los calendarios.

miércoles, abril 14, 2004

Godbless a la felicidad en pomo de 250 cm3

Hay gente que nace con el don de vender. Y hay gente que, como yo, tiene la palabra PRIMO tatuada en la frente, siempre dispuestos a que nos hagan el cuento del tío y nos vendan hasta el último de los semáforos, con la total seguridad de que ese producto que nos están vendiendo, -quién osa decir vender-, este producto exclusivo que nos están ofreciendo para nuestro beneficio, nos hará mucho más felices de lo que somos.
Por ejemplo, yo soy mucho más feliz ahora que tengo una pequeñísima muestra de una crema de enjuague para cabello graso. Con cuán poco me conformo...

Fábula escheriana

Observaba tranquila un conejo blanco corriendo inocentemente hacia mis fauces de dientes afilados. Ya era tarde cuando me di cuenta de que esos dientes no eran míos y de que el conejito era yo.
Los días son pesados y lentos al moverse, y cuando se los mira a corto plazo, dejan una estela detras de ellos, a su paso por la cuarta dimensión. En cambio, los días vistos a largo plazo son lánguidos y veloces.
La mezquindad de los días de lluvia es sólo parecida a otro tipo de mezquindades de ocasión. La gente con paraguas camina siempre bajo los aleros. Los automovilistas hacen todo lo posible por pasar, -techados-, primero por las esquinas. Los automóviles, en particular los de gran porte, se esmeran en pasar tan cerca del cordón para evocar aquellas épocas del Camel Trophee, y de paso, recreándoles a los peatones aledaños las mejores escenas de "La tormenta perfecta".
La lluvia moja a la vez de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo. Lo primero en humedecerse son los pies y la cabeza.
Lo bueno, es, como todo, cuando a la cuarta o quinta gota uno logra entregarse, bajo la firme conviccion de que
a) adelante llueve como atrás
b) si encorvo la espalda lo único que se lograr es llegar más rápido a una contractura
c) uno es invencible frente a los demás, caminantes de azúcar que se acovachan en cada recoveco para salir aún más mojados.

lunes, abril 12, 2004

Felices Pascuas, la casa está en orden.

Milagrosamente, las discusiones que enmarcan cualquier viaje en auto desde mi casa, en horas matutinas durante los días festivos, con más de dos integrantes de la flía.; hoy se mantuvieron a raya y fueron intercambiadas por un canto coral y final, casi epifánico cuanto más nos acercábamos a nuestro destino de regreso, cansados, con los corazones y las barrigas contentos.

viernes, abril 09, 2004

Los moretones y las nubes se parecen en que con un poco de imaginación pueden ser figurativos. Yo, por ejemplo, en este momento estoy viendo un lago y la luna sobre él. Y no tomé ningún té raro.
Los artistas no se soportan entre sí por el alto grado de neurosis propia y ajena al que se pueden ver expuestos?
Quién demonios es Aída Luz, o dónde está la luz de Aída. Múltiples pesadillas circunspectas acechan su pasado, revuelven con su dedo de fantasmagoría la herida primigenia que causó la decisión. Fuegos irresolutos de silencio abarcan sus pensamientos de ira, muerte y ternura. Insondables son sus nudos en la madeja de hilo plateado.
Se presienten desde este momento, las inminentes fuentes que originen su placer.
Estaba a punto de realizar una diatriba respecto a la transgresiones como grupo, como sociedad, pero la verdad es que lo quería hacer purlagalerí, sin meterme a hablar de aspectos de la realidad argentina, inseguridad, etc.
Cuál es el espacio para hablar de las cosas más livianamente? Tal vez más tarde me descensure y escriba igual.

jueves, abril 08, 2004

Éramos las sábanas y yo. Y entre nosotras una película húmeda que permitía la decisión de firmeza en el abrazo, dejando fuera de juego a cualquier posibilidad de roce.
Hay mosquitos tan zarpados que, rozando lo vampírico, no sólo dejan ronchas rojas y pomposas, sino que también te estampan un tremendo moretón.

martes, abril 06, 2004

Tecla2

Si uso el teclado con un solo dedo, puedo hacer unos ritmos muy divertidos. En cambio, si uso muchos (nunca todos y menos a la vez) se parece más a la catarata que sale de un palo de agua. de esos que tienen cosillas dentro uqe los hacen sonar. Igual, todo depende del teclado. Este es muy blandito.
La tormenta me despertó a la madrugada con un guiño de luz y un susurro endemoniado

sábado, abril 03, 2004

Godbless a la miopía optativa. (Ojos que no ven...)
Eppurse Muove

Caos

La vi. Estaba frente a mí. El mundo se me vino abajo. Tan negra, tan firme, tan decidida. Tan grande. Hice un tour a velocidades cercanas a las de la Schumacher para conseguir un maldito insecticida. Y casi no había más.
Hacía unos instatenes nomás que se me ocurrió levantar la ventana. QUé peligro podría albergar una ventana abierta un sábado soleado? Ella. La antugua presencia de un invocador, de un protector contra bajas bestias -comunmente llamado fumigador-, me había tranquilizado. Pero también hizo uqe me descuidara. No estaba preparada para su presencia. Tan poderosa incluso patas para arriba y a medio agonizar que no permitía que me acercase. Que me hizo permanecer firme en mi lugar como una estalactita cuanto intenté -chancleta de mi padre en mano- matarla presa de una violencia contenida.
No fue posible, sin embargo acompañé cada uno de sus movimientos, de sus últimos estertores hacia la total finitud. Y ahora es una masa muy forme, muy grande, silente e inmóvil, pero poderosa como un rey muerto.
Aún no creo que esté muerta, que haya paralizado sus intenciones macabras de invasión. Y no voy a estar tranquila hasta que la quite de mi vista y restaure de esta manera el orden de mi mundo que ese gran insecto me quitó.

jueves, abril 01, 2004

little miss little miss little miss little miss can´t be wrong

miércoles, marzo 31, 2004

12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

("Espantapájaros (al alcance de todos)", Oliverio Girondo, 1932)
¿Por qué mejor no me callo? ¿Por qué hablo cuando nadie me lo pidió (ni yo misma)? ¿Por qué no aprendo a cerrar mi enorme bocota?
Porque me enredo en enormes redes de letras y palabras que cobran vida y jamás me van a dejar ir directamente hacia donde quiero.

martes, marzo 30, 2004

Hoy es uno de esos días en los que si en el horóscopo dijera "pájaro cagará directamente a su cabeza y será con saña", el pájaro en cuestión se trataría de un pariente bastante cercano del macrorraptor chino, qué atravesó la distancia de una sombra, por el lapso de un microsegundo, tan sólo para que te sientas importante, al pensar que el universo está conspirando contra ti. Los violines, así como las situaciones agradables, no están incluídas en esta partida de dados. Las zancadillas, tropezones, enchastres en momentos inadecuados, enojos intencionados y de los otros, llegadas temprano, etc., sí.
Y como si fuera poco, la radio se encarga de mostrarte cómo una pendeja de dieciséis años tiene ya media carrera jazzística asegurada.
Tenías razón: ¡el mundo conspira contra ti!

lunes, marzo 29, 2004

Más robos al Mundodisco, desde el Mundobola

"Los dos saborearon la extraña satisfacción de ser mucho más ignorantes que las personas normales, que sólo eran ignorantes con respecto a cosas normales"

Lovecat

Estoy haciendo un intercambio cultural con Yaya. Ella me enseña a maullar (ya conozco el mau, el mauoo -que parece un meahogo-, el mau suavecito, despacito y el inconfundible rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr de placer). Yo le enseño computación, ya sabe cómo se usa el teclado, aunque como es fácil de suponer, el mouse es lo que más llama su atención.

sábado, marzo 27, 2004

Probabilidades

"-El río estará crecido- dijo-. Es una posibilidad de una entre un millón.
(...)
-Las posibilidades de una entre un millón salen bien nueve de cada diez veces- dijo."

("Ritos Iguales", otra de Terry)
Aparentemente, en la División de Habilitación para Transportes, en el rubro Fletes y Afines, es requisito del camión postulado presentar la imposibilidad de abrir el asiento del acompañante, lo que, entre otras cosas, sirve como marca de territorio que recuerd al cliente, que no siemrpe tiene razón.
No existe camión fletero o similar que no se precie de una buena puerta copilota averiada.

viernes, marzo 26, 2004

Ayer fui al Farmaciudad de Flowers y despues de esperar demasiado para que me cobraran, llegué a una caja donde había un muchacho emulando sus noches empastadas, bailando al ritmo de la música electrónica, o bien ensayando pasitos para que pondría en práctica esa misma noche, mientras me cobraba.
Fue la versión cutre de Tony Manero.

miércoles, marzo 24, 2004

Perversión Bloggeriana

Cada blog es un pequeño ombligo alrededor del cual todos esperamos las palabras ajenas. Todos queremos que NOS VEAN A NOSOTROS (frase reflexiva, aunque sin reflexionar). Todos queremos mostrarnos, explotar nuestra sermireidad. Que nos gocen, que se rían de nosotros (con ella!), captar aunque sea (cautivar sería más apropiado) con exhibicionistas líneas sinuosas la total atención del otro. Solamente por un instante. Que nos degusten, que nos huelan, que nos toquen, que nos surquen con esa mirada generosa que tiene el Otro que no es Uno. Que nos halaguen con sus comentarios, aunque tan solo sea para demostrarnos que allí estuvieron. Para sentirnos importantes. Queremos saber a quién quiere más el Otro, si a papá, al padrastro, al padrino o lo mismo de la rama femenina.
Gracias.