Limones de la casa de mi abuela, bien valen una uña, me dije. Bueno, es la casa de mi abuela, pero ahí ya no vive mi abuela. Pero aún vive en otra casa suya. Que no es para mí La Casa De Los Abuelos. Me traje como tres kilos, porque no tenía una escalera ni fácil movilidad hasta mi casa.
Según me explicó mi primo -que a él le contó una mujer que está casada con un horticultor- hay plantas celosas.
-Te acordás que este limonero no daba frutos?-, me preguntó el Negro.
No, no me acordaba específicamente de eso, pero sí de uqe el limonero estaba mucho más atrás.
-Y cuando se murió el abuelo empezó a dar frutos. Bueno, es porque es un árbol celoso-, siguió. -Y te acordás del olivo?
-Sí, pero ese había dejado de dar aceitunas hacía un montón!
-Pero cuando se murió el abuelo el árbol se cayó... Bueno, ese era al revés.
Lector apacible y bucólico, hombre de bien, discreto y sano, tira este blog Saturniano Pero si sabes contemplar, espantarte, los abismos, lee y aprenderás a amar. Alma que vas buscando abrigo y sufres mis dolores mismos, ¡apiádate!... si no te maldigo. (Baudelaire)
martes, mayo 26, 2009
jueves, mayo 21, 2009
FYI
Para su (des)información
Ya que nadie sabe cuál es la verdad, perdón, La Verdad, ¿por qué mejor no poner al alcance de todos las diferentes versiones sobre los hechos, para que cada uno elija cuál es la verdad que más le gusta, le cierra o quiere creer?
Ya que nadie sabe cuál es la verdad, perdón, La Verdad, ¿por qué mejor no poner al alcance de todos las diferentes versiones sobre los hechos, para que cada uno elija cuál es la verdad que más le gusta, le cierra o quiere creer?
martes, mayo 19, 2009
Es un pelo. Sí, es un pelo. Puede ser una pestaña o una ceja. Abro la canilla e inexplicablemente zozobra hacia mí. Sube por el lavatorio. Gira, rota y me amenaza cada vez más cerca. Querrá volver a un hogar? No es mío. Lo reconozco por el color.Es un pelo que ha estado ahí los últimos tiempos. Ha estado ahí como si fuera un spa, un circuito hídrico, hidráulico, de marejadas de agua que lo empujan, rempujan, pero siempre queda allí.
Ahora quiere escapar, quiere huir. Quiere cambiar su destino. Quizá desea volver a un bosque de pelos. Aunque no sea el mismo de donde salió, algún otro. La espesura, perderse entre los demás, compartir el espacio con pares. En el Spa-bacha está sólo él, que brilla por su presencia oscura, contra el blanco de la loza. Él no puede verse, pero lo presiente, lo sabe. Tiene la exclusividad del servicio.
Y yo... Siempre tan egoísta! Modifico el chorro de la canilla y lo empujo hacia el tobogán de agua.
Ahora quiere escapar, quiere huir. Quiere cambiar su destino. Quizá desea volver a un bosque de pelos. Aunque no sea el mismo de donde salió, algún otro. La espesura, perderse entre los demás, compartir el espacio con pares. En el Spa-bacha está sólo él, que brilla por su presencia oscura, contra el blanco de la loza. Él no puede verse, pero lo presiente, lo sabe. Tiene la exclusividad del servicio.
Y yo... Siempre tan egoísta! Modifico el chorro de la canilla y lo empujo hacia el tobogán de agua.
viernes, mayo 15, 2009
El problema son las agudas. Ni hablar de las graves! Pero las esdrújulas no presentan inconveniente.
Entonces no hay criterio. Siempre van a poner una palabra esdrújula con tilde y la siguiente, si termina en "ción" no van a comprender necesaria la colocación del palito sobre la letra "o".
Se resisten.
Pero para eso voy yo al rescate.
Entonces no hay criterio. Siempre van a poner una palabra esdrújula con tilde y la siguiente, si termina en "ción" no van a comprender necesaria la colocación del palito sobre la letra "o".
Se resisten.
Pero para eso voy yo al rescate.
Y así, la Srta. K. descubrió que tener el corazón roto no siempre se debía a ser malamada.
***
Y la muerte está ahí. No como enemiga ni como fin, sino como hábito, como potencialidad, como germen. Según dice Pratchett, sólo pueden verla los gatos, las brujas y los magos. No soy gata, ni bruja, ni maga.
***
Y ella, que se siente tan a gusto con la tristeza, con el desgarro, con la desventura y la desdicha, se encuentra ahora perdida, sin saber dónde está parada. Con el corazón habitado, pero fragmentado.
***
Y la muerte está ahí. No como enemiga ni como fin, sino como hábito, como potencialidad, como germen. Según dice Pratchett, sólo pueden verla los gatos, las brujas y los magos. No soy gata, ni bruja, ni maga.
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Y ella, que se siente tan a gusto con la tristeza, con el desgarro, con la desventura y la desdicha, se encuentra ahora perdida, sin saber dónde está parada. Con el corazón habitado, pero fragmentado.
miércoles, mayo 13, 2009
Ladran...
Desde luego hay que ver el escándalo tan grande que han formao, pero bueno se puede sabé porque se ha formao el zafarrancho tan disparatao sin vení a que y esta guerra mora sin darme cuartel desde el punto y hora que puse los pies en la capitá.
Donde reina una gracia tan fina que hasta las gallinas creen que ponen los huevos con sal y es verdá que buscaba coquina y fui pobre de Navititates. He vendio caballa, sardinas, pimientoo tomate, vendía quincalla, tabaco' aguardiente Y a las niñas que van a la playa con sus pretendientes cuando estaban diciéndose versos y cantándose el vals de las olas iba yo y me zampaba el almuerzo de las cacerolas, si señó de tromba marina, quince años y un hambre canina figúrese usté.
Pero ahora me sobra el parné y cambia la cosa y en el Puerto San Luca y Jerez me llaman hermosa y en Caí "La Guapa" y los hombres me tiran la capa diciéndome bonita y a Doña Lupita no le dan ni café con zurrapa porque tiene la lengua muy floja porque está contra mi echando chispas porque sabe que donde la coja me la siento en un nio de avispas
Dale, ahí, dale ahí, dale ahí
Ya lo se como Pepa Jarama que me llaman la Peste Amarilla la jachí que fundó la majama por la rabailla y me voy acordar de la maja maja que le dio la primera papilla y Doña Belén Martín Oledén que asegura con tó sus reaño que tenga un apaño que vive en Bailén como un ermitaño porque cumple en Enero cien años y lo trato muy requetebién con el pensamiento de llevármelo un día a Jaén para hacer un testamento pa adueñarme de to lo que tiene y a la huerta de un cruce de trenes tirarlo a la vía.
Eso dice la tía...
La de Zapata que me pone defectos a mí con esa nariz que es una alcayata y cuando se suena llena a Caí de polvo y arena y diciendo que si mi espetera que si mi vestio que el glasé de mis portacadera va a da un estallio
Que lo dio, que lo dio cuanto más alboroto mejor
Pues verán ustedes a Doña Viviana que está siempre asomá a la ventana tomando café con los pelos igual que un erizo y a Paco Mestizo, le dijo anteayer que yo tengo abultao el escote del caparazón porque voy de algodón y pelote que mi cuerpo parece un colchón y ella sí que de arriba y de abajo le salen colgajos y unos redondeles que ella dice que son de manteca y se mete los pisapapeles de la biblioteca y decir que yo llevo postizo comprobarlo tenéis mi permiso, pasarme la mano vamo a ver si encontráis mirra bueno o serrín brillo viruta que me toque una mano inocente mil pesetas al que me discuta que to esto no es carne valiente v ahora mismo lo vamo a ve.
A la una, las dos y las tres
Pos mira que ramito de flores en paños menores es Gloria de Caí y en to cante relleno nanai y aquí no engaño le digo a propios y extraños que no miento con permiso del ayuntamiento. En que tierras hay un maniquí en esta posición mirándome a mí no le gana a este cuerpo el tirón a Japón o Don Doña Madrid que no llevo tolondos de goma que son de biscuit que por guapa me tiran palomas en Caí y en Roma hace toma que toma en París, en París, en París que es carne membrillo que no es aserrín
viernes, mayo 08, 2009
viernes, mayo 01, 2009
Me desperté más temprano de lo previsto. Me preparé, me acicalé, desayuné y salí.
Cuando bajé, me crucé con el gato negro uqe me miró fijo.
Estaba vestida como La Bruja Mala del Oeste.
Llegué a la parada del colectivo y me di cuenta de uqe estaba yendo dos horas más temprano. No hay caso! Soy un animal de costumbre... Pero me gané dos horitas para mí!
Cuando bajé, me crucé con el gato negro uqe me miró fijo.
Estaba vestida como La Bruja Mala del Oeste.
Llegué a la parada del colectivo y me di cuenta de uqe estaba yendo dos horas más temprano. No hay caso! Soy un animal de costumbre... Pero me gané dos horitas para mí!
jueves, abril 30, 2009
Suposición
Todos necesitamos historias. Si no existen, las inventamos, para que nuestro día sea más pasajero, más agradable. Hasta las personas menos creativas, puede hablar de uno, imaginar e inventar cosas que estimulen su imaginación. Lo cual, habla más de quien inventa que de quien resulta protagonista involuntario.
Aparentemente, la tradición oral está sostenida en la teoría del chisme.
Mirá vo!!!
Aparentemente, la tradición oral está sostenida en la teoría del chisme.
Mirá vo!!!
Prejuicio
Un perro ladraba en el barrio chino, imparable.
Creo que el chino que lo miraba tan fijo, más que pensar en cómo callarlo, pensaba en cómo comerlo.
Creo que el chino que lo miraba tan fijo, más que pensar en cómo callarlo, pensaba en cómo comerlo.
miércoles, abril 29, 2009
martes, abril 28, 2009
Y ahora, estoy en blanco.
En la maceta que es mi cabeza, está la tierra, la humedad y la semillita de una historia. Aún no se le ve el brote.
Alta en el cielo (raso) miro los libros que vienen hacia mí (como sánguches de miga) y los dividís. Me quemé, me corté, me agarré el dedo gordo.
Cuánto tiempo de reencuentros!!!
Qué maravillosos son los descubrimientos fortuitos.
En la maceta que es mi cabeza, está la tierra, la humedad y la semillita de una historia. Aún no se le ve el brote.
Alta en el cielo (raso) miro los libros que vienen hacia mí (como sánguches de miga) y los dividís. Me quemé, me corté, me agarré el dedo gordo.
Cuánto tiempo de reencuentros!!!
Qué maravillosos son los descubrimientos fortuitos.
martes, abril 21, 2009
viernes, marzo 27, 2009
Muerte anunciada
Subí la escalera atrás del tipo al uqe supe que echaron hoy; probablemente estaría camino de juntar sus cositas para irse. Qué fea sensación. Más para el hombre (lógicamente), uqe para mí, que –como a toda persona cobarde- me da culpa conservar lo propio. Los rumores ciertos dijeron uqe se resistió, que imploró en vista a su buen desempeño y a su edad. Yo no tenía una particular buena relación -de hecho más de una vez lo noté pesado y timorato por demás- como para acercarme a consolarlo o tal vez para convencerlo o dejarme convencer de que hay que salir a romper todo, y ese tipo de cosas que nunca funcionan, pero que a veces quizá esté bueno hacer. O como dijo uno hoy, “me hice el caliente, para que no crean que si me meten el dedo en el culo, a mí me importa un carajo”
La violencia se puede sentir en el aire. Y como toda violencia, me pega las piernas al piso, las llena de cemento y me es imposible moverlas.
En este caso Santiago Nazar tampoco es supermán.
La violencia se puede sentir en el aire. Y como toda violencia, me pega las piernas al piso, las llena de cemento y me es imposible moverlas.
En este caso Santiago Nazar tampoco es supermán.
martes, febrero 17, 2009
II (advenedizo)
El tipo cree que es lo máximo. El juego se ha abierto y él fue el señalado de Dios. Anda como perro con dos colas, es la novia de la fiesta. Los hombres se disputan los horarios de la agenda. Todos quieren estar cerca de él. Manda, arma y desarma a su antojo, pero siempre obedeciendo las órdenes divinas. No hay nadie que se le resista. Tiene en sus manos la gallina de los huevos de oro y todos quieren participar. Las mujeres le sonríen a su paso, pero él las desprecia a todas, en cuanto dejan de ser aquellas plantitas decorativas y se transforman en inútiles, ineptas, boludas, histéricas. Aunque cada tanto un zalamero “¡Me salvaste la vida!” “¿Qué haría yo sin vos?”, intentan contradecir lo que el resto de sí ostenta. Su madre –Oh!,Su madre!- aquella pura mujer que le rompió el corazón cuando a los quince años descubrió que no debía poseer.
Luego, aún herido e insatisfecho, tuvo que formar familia con aquella chiquilla de la infancia que nunca le gustó. Una flaca encorvada y narigona que no lo dejaba a sol ni a sombra, amiga de su hermana menor.
El sexo siempre fue un problema para él. Muy pocas veces logró disfrutar plenamente del contacto físico. A menudo se siente sucio y no logra siquiera acercarse a su mujer. Secretamente envidia las nuevas libertades en la materia, de las que disponen las últimas generaciones. Él en su época… No, no… Jamás se le habría pasado por la cabeza, de ninguna manera. Él es perfecto y las cuestiones… eh… espurias… (si supiera lo que significa el término), mundanas… en fin, no son parámetros, no?, para hacer una valorización de las personas, creo yo. Digamos que yo soy mucho más que… este… bueno, eso. Nocierto? Yo tengo mi estudios, tengo mi carrera, yo sé muchísimo de este negocio. Estuve toda mi vida en el negocio, nadie lo puede manejar mejor que yo. A mí no me gusta hablar de mí, pero tengo la plena convicción de que no hay nadie como yo para enfrentar este nuevo desafío.
Estoy tan cansado… Chiquita, me podrás traer un café… de esos que a mí me gustan.
Luego, aún herido e insatisfecho, tuvo que formar familia con aquella chiquilla de la infancia que nunca le gustó. Una flaca encorvada y narigona que no lo dejaba a sol ni a sombra, amiga de su hermana menor.
El sexo siempre fue un problema para él. Muy pocas veces logró disfrutar plenamente del contacto físico. A menudo se siente sucio y no logra siquiera acercarse a su mujer. Secretamente envidia las nuevas libertades en la materia, de las que disponen las últimas generaciones. Él en su época… No, no… Jamás se le habría pasado por la cabeza, de ninguna manera. Él es perfecto y las cuestiones… eh… espurias… (si supiera lo que significa el término), mundanas… en fin, no son parámetros, no?, para hacer una valorización de las personas, creo yo. Digamos que yo soy mucho más que… este… bueno, eso. Nocierto? Yo tengo mi estudios, tengo mi carrera, yo sé muchísimo de este negocio. Estuve toda mi vida en el negocio, nadie lo puede manejar mejor que yo. A mí no me gusta hablar de mí, pero tengo la plena convicción de que no hay nadie como yo para enfrentar este nuevo desafío.
Estoy tan cansado… Chiquita, me podrás traer un café… de esos que a mí me gustan.
lunes, febrero 16, 2009
I
No hay caso. Se mira al espejo y ve los cabellos ensortijados, siempre desaliñados cayéndole sobre la frente, siempre tan rebeldes. Sus ojos claros vivaces, su frente lisa, lista para cualquier desafío intelectual o mundano. Él sabe todo, tiene calle y una mujerniña a su lado que lo mira fascinada por haberle abierto la puerta de su casa para ir a jugar.
Oye voces a su espalda que no logra descifrar, tampoco le interesan. Así como tampoco logra encajar esa calva, ni las arrugas en la imagen del espejo. Su madurez es parte de un rompecabezas que no es él, no puede ser él…
Oye voces a su espalda que no logra descifrar, tampoco le interesan. Así como tampoco logra encajar esa calva, ni las arrugas en la imagen del espejo. Su madurez es parte de un rompecabezas que no es él, no puede ser él…
viernes, febrero 13, 2009
miércoles, febrero 04, 2009
Dice uqe salió, pero no salió. Porque las llaves están acá. Pero yo tampoco quiero entrar a ver si está porque… no sé… me da como un…
Ay, esta chica! Cuánta paciencia! Si de chiquita ya era así. El padre le decía que ordenara los chiches y ella nada. O a veces se encaprichaba, hacía unos berrinches! Malcriada no fue, porque acá la criamos muy bien, quiero que sepas! Tenía unos… aires… una cosa, que mirá… No parecía de esta familia. Si hasta sus hermanas la miraban raro. Y en el colegio, la dejaban sola. A veces se hacía de alguna amiguita, pero me tenía que llamar la madre, cuando iba a jugar a su casa, o porque la había agarrado de los pelos o porque se había aburrido de jugar y quería volver. Nada la conformaba. Y ahora tampoco. Cuando todas sus compañeras empezaron con noviecitos, ella nada. Después se puso a salir con uno, de campera de cuero y aro, que daba miedo. Ay! Cómo agradecí cuando la cortaron! Pensé que íbamos a tener un poco de paz, pero después vino uno todo tatuado… Ahí me di cuenta de lo bueno que era el otro chico…
Después vino el de los pelos de colores.
Y después uno que parecía normal, pero que tenía un aro en la lengua. Un asco. Mi marido dice que nos conformemos con que no haya salido tortillera.
Ahora quiere estudiar, dice. Ja! A buena hora se dio cuenta!
Y quiere irse de casa, dice.
Pero qué se va a ir, si le pagan dos pesos cincuenta! Yo no sé cómo la soportan… Pero menos mal que no está acá en casa todo el día…
Yo no sé si entrar o no… Quizá se olvidó las llaves… Si no está, le acomodo un poco las cosas o algo…
Ay, esta chica! Cuánta paciencia! Si de chiquita ya era así. El padre le decía que ordenara los chiches y ella nada. O a veces se encaprichaba, hacía unos berrinches! Malcriada no fue, porque acá la criamos muy bien, quiero que sepas! Tenía unos… aires… una cosa, que mirá… No parecía de esta familia. Si hasta sus hermanas la miraban raro. Y en el colegio, la dejaban sola. A veces se hacía de alguna amiguita, pero me tenía que llamar la madre, cuando iba a jugar a su casa, o porque la había agarrado de los pelos o porque se había aburrido de jugar y quería volver. Nada la conformaba. Y ahora tampoco. Cuando todas sus compañeras empezaron con noviecitos, ella nada. Después se puso a salir con uno, de campera de cuero y aro, que daba miedo. Ay! Cómo agradecí cuando la cortaron! Pensé que íbamos a tener un poco de paz, pero después vino uno todo tatuado… Ahí me di cuenta de lo bueno que era el otro chico…
Después vino el de los pelos de colores.
Y después uno que parecía normal, pero que tenía un aro en la lengua. Un asco. Mi marido dice que nos conformemos con que no haya salido tortillera.
Ahora quiere estudiar, dice. Ja! A buena hora se dio cuenta!
Y quiere irse de casa, dice.
Pero qué se va a ir, si le pagan dos pesos cincuenta! Yo no sé cómo la soportan… Pero menos mal que no está acá en casa todo el día…
Yo no sé si entrar o no… Quizá se olvidó las llaves… Si no está, le acomodo un poco las cosas o algo…
martes, febrero 03, 2009
lunes, febrero 02, 2009
Make a wish
Mi deseo para este año es que si tengo algún cierre bajo o botón desabrochado, pueda notarlo antes de salir -oronda- a la vida.
9 AM
Violencia. Asfixia. Jungla de pies subterráneos, de brazos aéreos, de rostros hartos, cansados, sudores, empujones. Magma de gente. Magma de gente que eventualmente desborda el volcán en alguna estación.
Angustia y asfixia que el abanico uqe llevo no puede disipar. Trato de entregarme bovinamente a lo inevitable. Ni siquiera intento asirme de algo, ¿qué sentido tiene? ¿Hacia dónde podría caerme?
Algo impacta contra el vagón. Una piedra, más violencia, gente que intenta aglomerar los centímetros aéreos disponibles para transformarlos en una parcela de este cementerio móvil.
Finalmente, la impotencia frente al empleado. Y yo pensando en las posibles represalias que traerán estas nuevas reglas de juego que yo no quiero jugar.
Una vez más, bovinamente, aturdida, tras el lanzamiento olímpico de certificados de demora -vías de por medio-, quejas reiteradas, pedidos de reciprocidad gremial, ironías, etc., nos es entregado -a unos pocos que decidimos esperar- el valioso certificado, la prueba contundente de uqe todo lo uqe atravesamos, no fue producto de nuestra imaginación apocalíptica, de un ensueño mañanero poco probable.
Yo no hablaré durante todo el conflicto. Me limitaré a guardarme todo esto para mí. Cuando llegue a la oficina, difícilmente pueda contener las lágrimas de alienación y deshumanidad. La carga de violencia, la sacaré luego con el chico que trae los tickets. Tengo la cara de Milhouse cuando tiene el alma de Bart. Cualquiera de mis sonrisas es siniestra.
Angustia y asfixia que el abanico uqe llevo no puede disipar. Trato de entregarme bovinamente a lo inevitable. Ni siquiera intento asirme de algo, ¿qué sentido tiene? ¿Hacia dónde podría caerme?
Algo impacta contra el vagón. Una piedra, más violencia, gente que intenta aglomerar los centímetros aéreos disponibles para transformarlos en una parcela de este cementerio móvil.
Finalmente, la impotencia frente al empleado. Y yo pensando en las posibles represalias que traerán estas nuevas reglas de juego que yo no quiero jugar.
Una vez más, bovinamente, aturdida, tras el lanzamiento olímpico de certificados de demora -vías de por medio-, quejas reiteradas, pedidos de reciprocidad gremial, ironías, etc., nos es entregado -a unos pocos que decidimos esperar- el valioso certificado, la prueba contundente de uqe todo lo uqe atravesamos, no fue producto de nuestra imaginación apocalíptica, de un ensueño mañanero poco probable.
Yo no hablaré durante todo el conflicto. Me limitaré a guardarme todo esto para mí. Cuando llegue a la oficina, difícilmente pueda contener las lágrimas de alienación y deshumanidad. La carga de violencia, la sacaré luego con el chico que trae los tickets. Tengo la cara de Milhouse cuando tiene el alma de Bart. Cualquiera de mis sonrisas es siniestra.
miércoles, enero 28, 2009
Él la deja en mi mano izquierda. Me pregunta si puede tocarme y aunque yo no quiero, digo uqe si. En medio de la calle plagada de gente, es difícil acceder al mundo sagrado. Es más: no quiero. Tengo en claro qué voy a buscar y así lo manifiesto.
-Para qué la querés?
Pongo los ojos en blanco. Ya sé cómo es eso. Me río incómoda y me dice muy serio –Sin risas.- No me queda otra. Me explico. Me habla de algo inconcluso que no me permite ascender, me dice el segundo chakra (no me lo dice, pero me indica sin explicaciones), me habla de los miedos.
Yo no quiero más palabrerío. Fui a buscarla sabiendo parte de lo que me iba a decir, sabiendo que las iba a perder, e incluso así. Pregunta si me puede tocar y a regañadientes accedo.
-Tu mano izquierda.
Estiro mi mano izquierda y él pone las piedras. Es instantáneo: cuando ya están en contacto con mi piel, mi pierna izquierda empieza a aflojarse y yo a suspirar. Es como si me cayera hacia la nada, como si me hundiera, como si me derritiera. Se me afloja luego el brazo y recién ahí me doy cuenta de que la estoy apretando fuerte. Algo se va, como las cosas tontas y anecdóticas: lo uqe no es esencial.
Luego, en algún momento pasado el trance y ya más equilibrada en mi eje, soltaré la piedra y la pondré a resguardo para continuar moviéndome en el mundo profano.
-Para qué la querés?
Pongo los ojos en blanco. Ya sé cómo es eso. Me río incómoda y me dice muy serio –Sin risas.- No me queda otra. Me explico. Me habla de algo inconcluso que no me permite ascender, me dice el segundo chakra (no me lo dice, pero me indica sin explicaciones), me habla de los miedos.
Yo no quiero más palabrerío. Fui a buscarla sabiendo parte de lo que me iba a decir, sabiendo que las iba a perder, e incluso así. Pregunta si me puede tocar y a regañadientes accedo.
-Tu mano izquierda.
Estiro mi mano izquierda y él pone las piedras. Es instantáneo: cuando ya están en contacto con mi piel, mi pierna izquierda empieza a aflojarse y yo a suspirar. Es como si me cayera hacia la nada, como si me hundiera, como si me derritiera. Se me afloja luego el brazo y recién ahí me doy cuenta de que la estoy apretando fuerte. Algo se va, como las cosas tontas y anecdóticas: lo uqe no es esencial.
Luego, en algún momento pasado el trance y ya más equilibrada en mi eje, soltaré la piedra y la pondré a resguardo para continuar moviéndome en el mundo profano.
lunes, enero 26, 2009
miércoles, enero 21, 2009
martes, enero 20, 2009
Échale la culpa a Flórida
Creo uqe transitar a diario por calle Florida, aumentó mi nivel de alienación y consumísmo.
martes, enero 13, 2009
Toplusour, men!
Alguien más se dio cuenta de que las golosinas vienen cada vez más parecidas a los medicamentos?
lunes, enero 12, 2009
Aserejé
-Tenés condimentos?
-Como por ejemplo...?
-Mayonesa.
-Toma-, y la mina puso tres sobrecitos de mayonesa en la bandeja.
Pero la mayonesa sólo era un ejemplo. Yo quería más cosas. Su acción pudo más que mi literalidad.
Quiero ketchup y mostaza.
-Como por ejemplo...?
-Mayonesa.
-Toma-, y la mina puso tres sobrecitos de mayonesa en la bandeja.
Pero la mayonesa sólo era un ejemplo. Yo quería más cosas. Su acción pudo más que mi literalidad.
Quiero ketchup y mostaza.
sábado, enero 10, 2009
Acabo de cazar un panadero en la bañera.
Cómo llegó hasta ahí? También se quería dar un baño de inmersión? Estará implicada la curita que también se encontraba ahí?
No entiendo por qué se lo llama diente de león. La verdad es que si tuviera que imaginar un diente de león, no tendría nada que ver con ese coso esponjoso, volador y cumplidor de deseos.
De todas maneras, lo tiré al inodoro.
Me dio así como asquito bañarme con eso.
Ni que fuera el buceador de Victoria Abril.
Cómo llegó hasta ahí? También se quería dar un baño de inmersión? Estará implicada la curita que también se encontraba ahí?
No entiendo por qué se lo llama diente de león. La verdad es que si tuviera que imaginar un diente de león, no tendría nada que ver con ese coso esponjoso, volador y cumplidor de deseos.
De todas maneras, lo tiré al inodoro.
Me dio así como asquito bañarme con eso.
Ni que fuera el buceador de Victoria Abril.
miércoles, enero 07, 2009
Vanariedades
Perpleja
Compleja
Refleja
Compleja
Refleja
¿que no debería ser todo mucho más simple?
Anyway,
al final es siempre así. Como la ley del eterno retorno.
Hay lugares en mi boca que no logro determinar. Sé que tengo una ampollita, pero no sé dónde. O me duele la garganta? Antes tenía en claro cada milímetro. Antes, también, tenía una paciencia infinitamente finita. Así de finita. Isí di finiti. Y sí, también se acabó.
Soyunmonigoteparaponerenlamesitadeluzynadamás.
Soyunpayasitoencantadorquesiempreestáenellugarincorrecto.
Recall
Ripoll
Extrañas pirañas hazañas se bañan en caña.
La rima se arrima pero yo no me arrimo a la rima.
Anyway,
al final... no hay garantías. Ni garantíos.
Saberselalecciónnoimplicaquenossaquemosundiez.
Saber el final no asegura que el asesino sea el mayordomo.
Y yo sigo dándome la cabeza con paredes.
-Ay, señora! Tiene un bicho!-, me abalancé sandalia en mano sobre la mujer que iba en dirección contraria a mí, cruzando Corrientes. Sandaliazo tras sandaliazo la obligué a retroceder y el bicho resistía agarrándose con uñas y dientes del cuello de la tipa; se negaba a caer al piso de la vereda sana y salva para recibir el golpe final, aquel lunar oscuro y grande que tenía en el cuello esa mujer.
lunes, diciembre 22, 2008
Ou?
Un par de mocasines bigotudos, viejos, "más chatos que cinco ´e queso", pueden arruinar cualquier apoteosis artísitca. Es increíble que sigan existiendo. Eso y los caprichos.
ShouldIstayorshouldIgo.
Oh, querido Hamlet! Tal era el quid de la cuestión. El Billy the Kid de la question. De haberlo sabido antes, no hubiera colaborado con el sindicato de Mártires, Víctimas y Afines. (Mar. Vic. y A.). Injustos con mi espíritu leve, las desgracias ajenas, los dramas singulares que no me rozan pero me anudan pluscuanmarineramente desde la garganta hasta la boca del estómago
Soplidos livianos que arrastran las hojas y me arrastran a mí, que también soy así de liviana.
Dónde está mi máscara veneciana, mi carnaval triste, mi retahíla de frases sin sentido?
ShouldIstayorshouldIgo.
Oh, querido Hamlet! Tal era el quid de la cuestión. El Billy the Kid de la question. De haberlo sabido antes, no hubiera colaborado con el sindicato de Mártires, Víctimas y Afines. (Mar. Vic. y A.). Injustos con mi espíritu leve, las desgracias ajenas, los dramas singulares que no me rozan pero me anudan pluscuanmarineramente desde la garganta hasta la boca del estómago
Soplidos livianos que arrastran las hojas y me arrastran a mí, que también soy así de liviana.
Dónde está mi máscara veneciana, mi carnaval triste, mi retahíla de frases sin sentido?
martes, diciembre 16, 2008
jueves, diciembre 04, 2008
martes, diciembre 02, 2008
lunes, diciembre 01, 2008
Vicente López
La pregunta tan temida brotó de los labios de mi madre:
-Qué planes tenés para estas fiestas?
-Qué planes tenés para estas fiestas?
jueves, noviembre 20, 2008
domingo, noviembre 09, 2008
Alive!
Èramos botijas. Èramos burbujitas alienadas en el medio del parque, robàndole horas a la jornada completa. Pistas y ruedas. Y el pequeño atisbo de la primera delincuencia juvenil. Habìa sol, habìa crisis y habìa que asegurar los lazos de la amistad efìmera. Tres años es mucho, cuando es un cuarto de tu vida y sin lugar donde hallarse. Ni los juegos, ni la belleza, ni el rock, del cual aùn habìa que pedir permiso para participar. Quedaba la calle, quedaba esperar a que a una le dijeran "Mujercita" y le abrieran una puerta, para poder quedarse a mirar entre vinilos y cassettes. Habìa mucho de negro, de punk, de grunge, de jeanes rotos y camisas a cuadros, de mùsica fuerte que lo ensordece todo. Y la vanguardia que aùn no resulta còmoda. "Quiero ser normal" latìa constantemente y se atrincheraba ante cualquier bifurcaciòn, frente a la que siempre elegìamos el camino de la izquierda.
Mañana de sol
No es que odie a mi vecino.
Pero saber que està del otro lado de la pared demasiado baja -donde mis ojos podrìan pasar sin problemas- un domingo a la mañana de sol y prendas ìntimas, me molesta. Dejando de lado uqe hace tiempo que no vivo aquì y que en realidad fue èl, fueron ellos quienes tomaron posesiòn de mi casa, de mi habitaciòn hacinada, de la mampara del baño, de la cocina al revès y de ese cuarto en lo que acà serìa la escalera, que era la habitaciòn de mi hermano.
Poco tiene que ver que me invitaran a su primer cumpleaños, el niño que casi tenìa mi edad, y yo, con mis once años a cuesta, tuviera que pasar por el desprecio de ver mi casa en manos ajenas, a merced de trogloditas culturales, un probable ex integrande de los servicios y una ama de casa que luego se dejarìa matratar por madre, padre y perro uqe le ladre, para luego echar putas contra el resto cuando se le diera la oportunidad.
Sì, yo me afanè la Cindor.
Habìa ahì una bolsa -nunca habìa habido bolsas en lugares comunes! Nunca se hàbìan mancillado los espacios compartidos- luego de que la invasiòn del espejo en el ascensor apareciò un dìa, luego un portacartas espantosdamente kitsch que luego todos terminaron por utiliza, los moretones a la altura de la cadera, por los frenos de las bicicletas que ellos ponen sistemàticamente en la escalera que da al palier, obviando cualquier regla mìnima de convivencia o seguridad. Entonces, si estaba ahì, en mi casa, en mi edificio, ¿por què no habrìa de llevàrmela?
O cuando el olor a amargo serrano invadìa el edificio a causa de esas flores que ponìan en la terraza -comùn- y que llenaban de pelusas anque bichos mi propia casa, que sì, que tenìa terraza propia. Y sì, tambièn tenìa parrilla. Y por supuesto, era mucho màs grande.
Pero no, no lo odio.
Es sòlo repulsiòn acèrrima que le tengo.
Pero saber que està del otro lado de la pared demasiado baja -donde mis ojos podrìan pasar sin problemas- un domingo a la mañana de sol y prendas ìntimas, me molesta. Dejando de lado uqe hace tiempo que no vivo aquì y que en realidad fue èl, fueron ellos quienes tomaron posesiòn de mi casa, de mi habitaciòn hacinada, de la mampara del baño, de la cocina al revès y de ese cuarto en lo que acà serìa la escalera, que era la habitaciòn de mi hermano.
Poco tiene que ver que me invitaran a su primer cumpleaños, el niño que casi tenìa mi edad, y yo, con mis once años a cuesta, tuviera que pasar por el desprecio de ver mi casa en manos ajenas, a merced de trogloditas culturales, un probable ex integrande de los servicios y una ama de casa que luego se dejarìa matratar por madre, padre y perro uqe le ladre, para luego echar putas contra el resto cuando se le diera la oportunidad.
Sì, yo me afanè la Cindor.
Habìa ahì una bolsa -nunca habìa habido bolsas en lugares comunes! Nunca se hàbìan mancillado los espacios compartidos- luego de que la invasiòn del espejo en el ascensor apareciò un dìa, luego un portacartas espantosdamente kitsch que luego todos terminaron por utiliza, los moretones a la altura de la cadera, por los frenos de las bicicletas que ellos ponen sistemàticamente en la escalera que da al palier, obviando cualquier regla mìnima de convivencia o seguridad. Entonces, si estaba ahì, en mi casa, en mi edificio, ¿por què no habrìa de llevàrmela?
O cuando el olor a amargo serrano invadìa el edificio a causa de esas flores que ponìan en la terraza -comùn- y que llenaban de pelusas anque bichos mi propia casa, que sì, que tenìa terraza propia. Y sì, tambièn tenìa parrilla. Y por supuesto, era mucho màs grande.
Pero no, no lo odio.
Es sòlo repulsiòn acèrrima que le tengo.
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