Me parece uqe tengo que volver a comenzar con la escritura. Escribir desde 0.
Había una vez...
Lector apacible y bucólico, hombre de bien, discreto y sano, tira este blog Saturniano Pero si sabes contemplar, espantarte, los abismos, lee y aprenderás a amar. Alma que vas buscando abrigo y sufres mis dolores mismos, ¡apiádate!... si no te maldigo. (Baudelaire)
jueves, septiembre 13, 2007
martes, septiembre 11, 2007
lunes, septiembre 10, 2007
jueves, agosto 16, 2007
Isadora Duncan de alcoba
Hoy me desperté porque tenía enroscada la sábana en el cuello.
Cómo hice para que llegara hasta ahí???!!!
Habré sido Isadora en otra vida y estaba haciendo una dramatización de su/mi muerte? Igual, estaba soñando con otra cosa. No me acuerdo qué, pero sé que era otra cosa.
Cómo hice para que llegara hasta ahí???!!!
Habré sido Isadora en otra vida y estaba haciendo una dramatización de su/mi muerte? Igual, estaba soñando con otra cosa. No me acuerdo qué, pero sé que era otra cosa.
Mea culpa
Me calienta Giancarlo Gianinni.
Y Gino Renni cuando habla en italiano por radio, los domingos a la mañana!!!
Y Gino Renni cuando habla en italiano por radio, los domingos a la mañana!!!
miércoles, agosto 15, 2007
Empleado del mes
Corrientes y... ehhhh... entre paso y larrea?
Mc. Cuadrito del empleado del mes.
Quizá era sólo cansancio, pero... me dio una tristeza la cara de ese chico!!! Tenía una carucha!!! Como si fuera el Rey Tuerto y lo supiera.
Mc. Cuadrito del empleado del mes.
Quizá era sólo cansancio, pero... me dio una tristeza la cara de ese chico!!! Tenía una carucha!!! Como si fuera el Rey Tuerto y lo supiera.
martes, agosto 14, 2007
En mi departamento, la promiscuidad es sonora y olfativa, más que nada. La promiscuidad visual fue disminuída por una cortina de urgencia y un precario -pero no menos ingenioso- sistema de sostén.
La promiscuidad sonora: los tacos de quien sale a trabajar a las siete de la mañana. El cumpleaños de alguien, que hizo juntar una troup de niños (o al menos sonaban como una troup) para saltar sobre mi cabeza en la siesta del domingo. Las conversaciones telefónicas sobre ciertas prendas que hacen encontrar al amor de la vida de cualquiera que la use. Las burlas, las risas de alguien con sus amigos.
La promiscuidad olfativa: es eso que hace que cada domingo, el baño se llene de olor a fritanga. Y no voy a continuar hablando de esto.
La promiscuidad sonora: los tacos de quien sale a trabajar a las siete de la mañana. El cumpleaños de alguien, que hizo juntar una troup de niños (o al menos sonaban como una troup) para saltar sobre mi cabeza en la siesta del domingo. Las conversaciones telefónicas sobre ciertas prendas que hacen encontrar al amor de la vida de cualquiera que la use. Las burlas, las risas de alguien con sus amigos.
La promiscuidad olfativa: es eso que hace que cada domingo, el baño se llene de olor a fritanga. Y no voy a continuar hablando de esto.
lunes, agosto 13, 2007
En San Cristóbal no hay modales. La gente no dice "gracias" ni "perdón" ni "permiso". El boleto siemrpe es de $0,80 y los conductores ladran en favor de la patronal. Yo también he perdido mis modales. No existe la conciencia de clase. Ahora me compré un jogging para no desentonar. Uso zapatillas y ya no me pinto. Mi cara es una pesadilla y siento como que estoy llevando un cartel luminoso, alertaladrones si me pinto los ojos.
En San Cristóbal está esa realidad del trabajo y del trabajador de la que yo huía, en un sueño espeso de manifiesto comunista y poesía.
El trabajador es hosco.
Hay un silencio tácito de aceptación resentida, nos bancamos todo: la explotación, la falta de perspectivas, los llantos de niños a deshoras, la cumbia, el olor a parrilla de contrabando. Cuidamos lo nuestro y los demás que se mueran.
Que se mueran.
Que se mueran todos.
En San Cristóbal está esa realidad del trabajo y del trabajador de la que yo huía, en un sueño espeso de manifiesto comunista y poesía.
El trabajador es hosco.
Hay un silencio tácito de aceptación resentida, nos bancamos todo: la explotación, la falta de perspectivas, los llantos de niños a deshoras, la cumbia, el olor a parrilla de contrabando. Cuidamos lo nuestro y los demás que se mueran.
Que se mueran.
Que se mueran todos.
viernes, agosto 03, 2007
jueves, julio 26, 2007
Doña K. y sus dos Julios
Montada en el tren de la mudanza constante, cada vez que visito la casa de mis padres termino recargada de cosas para llevarme: cosas mías o regalos o cosas que encuentro o sustraigo en silencio.
Ya finalmente llegaron los Julios. Don Julio, por un lado, mi tequila reposado que pasa el tiempo y no se termina y Rayuela de Julio C., que todavía sigue en mi cama y duerme conmigo, junto a los almohadones chicos.
Ya finalmente llegaron los Julios. Don Julio, por un lado, mi tequila reposado que pasa el tiempo y no se termina y Rayuela de Julio C., que todavía sigue en mi cama y duerme conmigo, junto a los almohadones chicos.
miércoles, julio 25, 2007
Capítulo 32
Bebé Rocamadour, bebé, mon bebé. Rocamadour :
Rocamadour, ya sé que es como un espejo. Estás durmiendo o mirándote los pies. Yo aquí sostengo un espejo y creo que sos vos. Pero no lo creo, te escribo porque no sabes leer. Si supieras no te escribiría o te escribiría cosas importantes. Alguna vez tendré que escribirte que te portes bien o que te abrigues. Parece increíble que alguna vez, Rocamadour. Ahora solamente te escribo en el espejo, de vez en cuando tengo que secarme el dedo porque se moja de lágrimas. ¿ Por qué, Rocamadour ? No estoy triste, tu mamá es una pavota, se me fue al fuego el borsch que había hecho para Horacio; vos sabés quién es Horacio, Rocamadour, el señor que el domingo te llevó el conejito de terciopelo y que se aburría mucho porque vos y yo nos estábamos diciendo tantas cosas y él quería volver a París; entonces te pusiste a llorar y él te mostró como el conejito movía las orejas; en ese momento estaba hermoso, quiero decir Horacio, algún día comprenderás, Rocamadour.
Rocamadour, es idiota llorar así porque el borsch se ha ido al fuego. La pieza está llena de remolacha, Rocamadour, te divertirías si vieras los pedazos de remolacha y la crema, todo tirado por el suelo. Menos mal que cuando venga Horacio ya habré limpiado, pero primero tenía que escribirte, llorar así es tonto, las cacerolas se ponen blandas, se ven como halos en los vidrios de la ventana, y ya no se oye cantar a la chica del piso de arriba que canta todo el día Les amants du Havre. Cuando estemos juntos te lo contaré, verás. Puisque la terre est ronde, mon amour t'en fais pas, mon amour, t'en fais pas...Horacio la silba de noche cuando escribe o dibuja. A ti te gustaría, Rocamadour. A vos te gustaría, Horacio se pone furioso porque me gusta hablar de tú como Perico, pero en el Uruguay es distinto. Perico es el señor que no te llevó nada el otro día pero que hablaba tanto de los niños y la alimentación. Sabe muchas cosas, un día le tendrás mucho respeto, Rocamadour, y serás un tonto si le tienes respeto. Si le tenés, si le tenés respeto, Rocamadour.
Rocamadour, madame Irène no está contenta de que seas tan lindo, tan alegre, tan llorón y gritón y meón. Ella dice que todo está muy bien y que eres un niño encantador, pero mientras habla esconde las manos en los bolsillos del delantal como hacen algunos animales malignos, Rocamadour, y eso me da miedo. Cuando se lo dije a Horacio, se reía mucho, pero no se da cuenta de que yo lo siento, y que aunque no haya ningún animal maligno que esconde las manos, yo siento, no sé lo que siento, no lo puedo explicar. Rocamadour, si en tus ojitos pudiera leer lo que te ha pasado en esos quince días, momento por momento. Me parece que voy a buscar otra nourrice aunque Horacio se ponga furioso y diga, pero a ti no te interesa lo que él dice de mí. Otra nourrice que hable menos, no importa si dice que eres malo o que lloras de noche o que no quieres comer, no importa si cuando me lo dice yo siento que no es maligna, que me está diciendo algo que no puede dañarte. Todo es tan raro, Rocamadour, por ejemplo me gusta decir tu nombre y escribirlo, cada vez me parece que te toco la punta de la nariz y que te reís, en cambio madame Irène no te llama nunca por tu nombre, dice l'enfant, fíjate, ni siquiera dice le gosse, dice l'enfant, es como si se pusiera guantes de goma para hablar, a lo mejor los tiene puestos y por eso mete las manos en los bolsillos y dice que sos tan bueno y tan bonito.
Hay una cosa que se llama tiempo, Rocamadour, es como un bicho que anda y anda. No te puedo explicar porque eres tan chico, pero quiero decir que Horacio llegará en seguida. ¿ Le dejo leer mi carta para que él también te diga alguna cosa ? No, yo tampoco querría que nadie leyera una carta que es solamente para mí. Un gran secreto entre los dos, Rocamadour. Ya no lloro más, estoy contenta, pero es tan difícil entender las cosas, necesito tanto tiempo para entender un poco eso que Horacio y los otros entienden en seguida, pero ellos que todo lo entienden tan bien no te pueden entender a ti y a mí, no entienden que yo no puedo tenerte conmigo, darte de comer y cambiarte los pañales, hacerte dormir o jugar, no entienden y en realidad no les importa, y a mí que tanto me importa solamente sé que no te puedo tener conmigo, que es malo para los dos, que tengo que estar sola con Horacio, vivir con Horacio, quién sabe hasta cuándo ayudándolo a buscar lo que él busca y que también buscarás, Rocamadour, porque serás un hombre y también buscarás como un gran tonto. Es así, Rocamadour: En París somos como hongos crecemos en los pasamanos de las escaleras, en piezas oscuras donde huele a sebo, donde la gente hace todo el tiempo el amor y después fríe huevos y pone discos de Vivaldi, enciende los cigarrillos y habla como Horacio y Gregorovius y Wong y yo, Rocamadour, y como Perico y Ronald y Babs, todos hacemos el amor y freímos huevos y fumamos, ah, no puedes saber todo lo que fumamos, todo lo que hacemos el amor, parados, acostados, de rodillas, con las manos, con las bocas, llorando o cantando, y afuera hay de todo, las ventanas dan al aire y eso empieza con un gorrión o una gotera, llueve muchísimo aquí, Rocamadour, mucho más que en el campo, y las cosas se herrumbran, las canaletas, las patas de las palomas, los alambres con que Horacio fabrica esculturas. Casi no tenemos ropa, nos arreglamos con tan poco, un buen abrigo, unos zapatos en lo que no entre el agua, somos muy sucios, todo el mundo es muy sucio y hermoso en París, Rocamadour, las camas huelen a noche y a sueño pesado, debajo hay pelusas y libros, Horacio se duerme y el libro va a parar abajo de la cama, hay peleas terribles porque los libros no aparecen y Horacio cree que se los ha robado Ossip, hasta que un día aparecen y nos reímos, y casi no hay sitio para poner nada, ni siquiera otro par de zapatos, Rocamadour, para poner una palangana en el suelo hay que sacar el tocadiscos, pero donde ponerlo si la mesa está llena de libros. Yo no te podría tener aquí, aunque seas tan pequeño no cabrías en ninguna parte, te golpearías contra las paredes. Cuando pienso en eso me pongo a llorar, Horacio no entiende, cree que soy mala, que hago mal en no traerte, aunque sé que no te aguantaría mucho tiempo. Nadie se aguanta aquí mucho tiempo, ni siquiera tú y yo, hay que vivir combatiéndose, es la ley, la única manera que vale la pena pero duele, Rocamadour, y es sucio y amargo, a ti no te gustaría, tú que ves a veces los corderitos en el campo, o que oyes los pájaros parados en la veleta de la casa. Horacio me trata de sentimental, me trata de materialista, me trata de todo porque no te traigo o porque quiero traerte, porque renuncio, porque quiero ir a verte, porque de golpe comprendo que no puedo ir, porque soy capaz de caminar una hora bajo el agua si en algún barrio que no conozco pasan Potemkin y hay que verlo aunque se caiga el mundo, Rocamadour, porque el mundo ya no importa si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero, si uno se ordena como un cajón de la cómoda y te pone a ti de un lado, el domingo del otro, el amor de la madre, el juguete nuevo, la gare de Montparnasse, el tren, la visita que hay que hacer. No me da la gana de ir, Rocamadour, y tú sabes que está bien y no estás triste. Horacio tiene razón, no me importa nada de ti a veces, y creo que eso me lo agradecerás un día cuando comprendas, cuando veas que valía la pena que yo fuera como soy. Pero lloro lo mismo, Rocamadour, me equivoco, porque a lo mejor soy mala o estoy enferma o un poco idiota, no mucho, un poco pero eso es terrible, la sola idea me da cólicos, tengo completamente metidos para adentro los dedos de los pies, voy a reventar los zapatos si no me los saco, y te quiero tanto, Rocamadour, bebé Rocamadour, dientecito de ajo, te quiero tanto, nariz de azúcar, arbolito, caballito de juguete ...
(Rayuela - Julio Cortázar)
miércoles, julio 18, 2007
Cómo funciona la (in)justicia? Porque el mundo es injusto, uno tiene que generar una especie de prótesis justiciera con los que ama? O dejar de ser justo con uno para ser justo con los demás?
Si total, el mundo ya se va a encargar de hacer su propia justicia, o mejor dicho, de generar ese extraño equilibrio de justicia que lo caracteriza.
Por cada vez que me preguntan "Pero, por qué estás sola?", tres parejitas melosas se constituyen.
Si total, el mundo ya se va a encargar de hacer su propia justicia, o mejor dicho, de generar ese extraño equilibrio de justicia que lo caracteriza.
Por cada vez que me preguntan "Pero, por qué estás sola?", tres parejitas melosas se constituyen.
miércoles, julio 04, 2007
lunes, julio 02, 2007
domingo, julio 01, 2007
Confu/esión
Hay tres nombres que para mí son uno solo:
Rita Lee
Sara Lee
Sarah Vaughan
Dos de ellas, son norteamericanas. Dos de ellas cantaron a los Beatles en versión bossa, dos de ellas provienen de la misma familia y las tres son muy dulces.
Para mí es una sola mujer, negra, brasileña, que canta canciones viejas de jazz mientra prepara tortas.
Rita Lee
Sara Lee
Sarah Vaughan
Dos de ellas, son norteamericanas. Dos de ellas cantaron a los Beatles en versión bossa, dos de ellas provienen de la misma familia y las tres son muy dulces.
Para mí es una sola mujer, negra, brasileña, que canta canciones viejas de jazz mientra prepara tortas.
martes, junio 26, 2007
Sí, ya sé. Es mi decisión y me la tengo uqe aguantar, la tengo que sostener.
Pero cuánto quería que me agarraras de la mano, eh? Esto está costando más que a Atlas sostener el mundo.
Ya sé que sabés que no había otra cosa que yo pudiera hacer.
Mis cosas importantes, y vos no estás.
Tus cosas importantes, y yo no estoy.
Todavía pienso -siento- que puede ser cualquiera el momento en el que vengas y me digas... pero después pienso -pienso pienso- que quizás yo ya tenga nietos el día en el que... O tal vez ya no te interesa...
En fin... fazer o que?
Pero cuánto quería que me agarraras de la mano, eh? Esto está costando más que a Atlas sostener el mundo.
Ya sé que sabés que no había otra cosa que yo pudiera hacer.
Mis cosas importantes, y vos no estás.
Tus cosas importantes, y yo no estoy.
Todavía pienso -siento- que puede ser cualquiera el momento en el que vengas y me digas... pero después pienso -pienso pienso- que quizás yo ya tenga nietos el día en el que... O tal vez ya no te interesa...
En fin... fazer o que?
Dijo Clarín 26/06/07
Las cuestiones de terceros no deben molestarlo. Llame a las cosas por su nombre y deje que los demás decidan si lo siguen o buscan caminos alternativos.
sábado, junio 23, 2007
sábado, junio 16, 2007
La Fusa
La venida de esta gente me está partiendo el coco. No sé si ir. Sola, desde luego. Pero no sé si mi corazón podrá soportarlo. Por otro lado... pienso todas las veces que los escuché, a unos y a otros.
También, que aún no sé cuándo seré Grecia Colmenares por un día. Y si lo soy antes del recital, cuánto podré ver el día del show.
Eu Nao Existo sem Você
Eu sei e você sabe,
já que a vida quis assim
Que nada nesse mundo
levará você de mim
Eu sei e você sabe
que a distância não existe
Que todo grande amor
só é bem grande se for triste
Por isso, meu amor,
não tenha medo de sofrer
Pois todos os caminhos
me encaminham prá você
Assim como o oceano
só é belo com o luar
Assim como a canção
só tem razão se se cantar
Assim como uma nuvem
só acontece se chover
Assim como o poeta
só é grande se sofrer
Assim como viver
sem ter amor não é viver
Não há você sem mim,
eu não existo sem você
La venida de esta gente me está partiendo el coco. No sé si ir. Sola, desde luego. Pero no sé si mi corazón podrá soportarlo. Por otro lado... pienso todas las veces que los escuché, a unos y a otros.
También, que aún no sé cuándo seré Grecia Colmenares por un día. Y si lo soy antes del recital, cuánto podré ver el día del show.
Eu Nao Existo sem Você
Eu sei e você sabe,
já que a vida quis assim
Que nada nesse mundo
levará você de mim
Eu sei e você sabe
que a distância não existe
Que todo grande amor
só é bem grande se for triste
Por isso, meu amor,
não tenha medo de sofrer
Pois todos os caminhos
me encaminham prá você
Assim como o oceano
só é belo com o luar
Assim como a canção
só tem razão se se cantar
Assim como uma nuvem
só acontece se chover
Assim como o poeta
só é grande se sofrer
Assim como viver
sem ter amor não é viver
Não há você sem mim,
eu não existo sem você
domingo, junio 10, 2007
sábado, junio 09, 2007
Como la vida misma
La galletita se partió: una mitad cayó sequita sobre mí y la otra, quesocrema sobre el pantalón.
viernes, junio 08, 2007
And fire in the sky
Y quería llamarte. Quería llamarte para contarte que había vapor sobre el agua que corría por debajo de la vereda. Quería decirte “Holamor! Hay humo sobre el agua en la vereda”.
Y que vos te teletransportaras a donde estaba yo, para que vieras cómo corría el vapor y el agua debajo de la vereda. Pero si te llamaba y te decía que había humo sobre el agua, te iba a dar lo mismo. No te habrías asombrado como yo y en el mejor de los casos me hubieras dicho “Tas re loca”. Qué te importaría a vos que hubiera humo sobre el agua que me emocionara tanto, ni que a mí me dieran ganas de quedarme mirándolo toda la noche, mientras también me salía humito por la boca y el tiempo pasaba lento y yo tenía que apurarme para no llegar tarde. Pero en la calle no había nadie más que yo para ver cómo corría el humo y se alejaba vereda arriba.
Pero vos no tenías tiempo ni para el humito, ni para mí subyugada por el humito. Te dolería más la cama demasiado pequeña para tu metro ochenta y siete o estarías “cerrando unos papeles para mañana”, como me dijiste después. Entonces yo pensaría, yo pensé, que el humito se iría y que nadie lo vería irse más que yo. Y que nadie me vería a mí tan feliz por ver cómo el humito se iba, huía vereda arriba.
Y que vos te teletransportaras a donde estaba yo, para que vieras cómo corría el vapor y el agua debajo de la vereda. Pero si te llamaba y te decía que había humo sobre el agua, te iba a dar lo mismo. No te habrías asombrado como yo y en el mejor de los casos me hubieras dicho “Tas re loca”. Qué te importaría a vos que hubiera humo sobre el agua que me emocionara tanto, ni que a mí me dieran ganas de quedarme mirándolo toda la noche, mientras también me salía humito por la boca y el tiempo pasaba lento y yo tenía que apurarme para no llegar tarde. Pero en la calle no había nadie más que yo para ver cómo corría el humo y se alejaba vereda arriba.
Pero vos no tenías tiempo ni para el humito, ni para mí subyugada por el humito. Te dolería más la cama demasiado pequeña para tu metro ochenta y siete o estarías “cerrando unos papeles para mañana”, como me dijiste después. Entonces yo pensaría, yo pensé, que el humito se iría y que nadie lo vería irse más que yo. Y que nadie me vería a mí tan feliz por ver cómo el humito se iba, huía vereda arriba.
jueves, mayo 31, 2007
Protesta
Pongamos que me banco las demoras, las huelgas, los detenimientos innecesarios. Digamos que puedo soportar tener cuerpos extranjeros en extrañas partes de mi cuerpo. Quizá hasta me aguante las posiciones manierista que me veo obligada a adoptar para viajar en ti. Pero bajo ningún concepto voy a tolerar que no me permitas disponer de ninguna de mis manos para cambiar de canción en el bichito mp3!!!!!!!!!!!!!!
lunes, mayo 14, 2007
viernes, mayo 11, 2007
Traicionera Srta. K.
Hay que ver cómo le resulta a la Srta. K. no ser la prioridad. Ella, que es el ombligo del mundo (suyo). Para la cual cualquier falta de atención es un desaire, una traición y un motivo para traicionar a su vez y subirse al trineo de cualquiera que la considere una semidiosa (que es ni más ni menos lo que ella cree ser) al menos por un rato, hasta que se termina el hechizo y todos seamos calabazas y ratones; al menos para crear cierto tipo de atención que indemnice la herida que la ciencia no puede suturar, el vacío que genera la ausencia de lo que ella considera debería ser disponibilidad full time, acorde a su nivel de entrega y participación. En su tiránico mundo de anclaje umbilical, donde ella y sólo ella tiene voz y voto, es quien maneja las arenas de los relojes y es la única que puede abrir y cerrar la puerta para ir a jugar.
jueves, mayo 10, 2007
En las buenas
Cualquiera puede estar en las malas. Qué mejor que un llamado, un pedido de necesidad y urgencia de alguien, que nos hace sentir que somos nosotros quienes podemos ayudarlos. Y nosotros acudimos en ese rol de superhéroe y nos queremos volver protagonistas del dolor del otro o -mejor dicho- del alivio del otro. Qué mejor sensación que la de sentirse necesitado y útil. Yo, por lo menos, no puedo estar sin hacerlo. No puedo estar sin buscar la necesidad del otro y cubrirla. Busco el bienestar que me genera darle bienestar a otro.
Ahora bien. Los amigos, los afectos, los que queremos... Qué más grosso que estar en las buenas? No es acaso más lindo correrse de donde uno esté parado para festejar esa alegría del otro? Acompañar al otro sin ser protagonista, sino invitado a su felicidad? Por más que a veces dicha alegría nos recuerde el origen de nuestra propia tristeza.
No es eso más generoso?
Estar mal se vuelve un vicio, se generan lazos de necesidad y no necesariamente de afecto, amor y cariño. Es muy lindo estar en las buenas, dejarse contagiar por el otro que nos permite compartir su dicha. También tengo uqe estar preparada para recibir cosas buenas.
Ahora bien. Los amigos, los afectos, los que queremos... Qué más grosso que estar en las buenas? No es acaso más lindo correrse de donde uno esté parado para festejar esa alegría del otro? Acompañar al otro sin ser protagonista, sino invitado a su felicidad? Por más que a veces dicha alegría nos recuerde el origen de nuestra propia tristeza.
No es eso más generoso?
Estar mal se vuelve un vicio, se generan lazos de necesidad y no necesariamente de afecto, amor y cariño. Es muy lindo estar en las buenas, dejarse contagiar por el otro que nos permite compartir su dicha. También tengo uqe estar preparada para recibir cosas buenas.
sábado, mayo 05, 2007
miércoles, mayo 02, 2007
Tengo la voz adecuada para susurrarle la palabra "Winipú" al oído y sin embargo, debo callarme. Las uñas y los dientes con los que lo extraño tienen que mantenerse en su lugar, prolijos, limpios y ordenados. Mis ojos no tienen autorización para desarmarse en líquido, no está bien en horas de trabajo. Y el nudo de la garganta promete acompañarme por un laaaaaaaaaaaaaargo, muy largo tiempo.
Pero sin todo esto, sé que mañana sería peor.
No va a estar bien hasta que realmente esté.
Pero sin todo esto, sé que mañana sería peor.
No va a estar bien hasta que realmente esté.
lunes, abril 30, 2007
domingo, abril 08, 2007
jueves, abril 05, 2007
miércoles, abril 04, 2007
No sé por qué me empeño en andar por esa calle si me da miedo? Por ir por el camino más corto temo encontrarme con algún tipo de lobo. Una vez pasadas las vías, el consabido laberintos de caños. A mitad de cuadra, un container de basura. Nadie adelante, y en el mejor de los casos, nadie atrás. El olor a morixe, deshechos y a algún tipo de ser vivo inunda la percepción de la nariz. Sigo, ajusto el paso y ya estoy a mitad de cuadra. Hay gatos a mi izquierda. Gatos. Son lindos los gatos, pero cualquier especie en patota, me amedrenta, es plaga. También a la izquierda, las gradas muertas de inefable tablón perteneciente a la cancha de ferro. A la derecha, en cambio, se oyen repiques de pelotas de básket. Gritos, a veces aplausos, vivas y vítores. Pero bípedos, ni uno. Ni aves. Adrenalina europea y casi corro. Finalmente llego a la esquina, al movimiento, a los autos y el bochinche de la calle Avellaneda, la gloria de la ciudad.
domingo, abril 01, 2007
Espacios simbólicos
La gente entra donde encuentra lugar, espacio vacío. Es responsabilidad de quien deja ese lugar vacío que alguien se meta.
jueves, marzo 29, 2007
Tú me amas (Ana Belén & Ketama)
Tú me amas con ese sabor, locura,siento que se me encarnalo mismo a pleno Sol que Luna y es que tú me amas con ese sabor, locura,siento que se me encarnalo mismo a pleno Sol que Luna.El día que todo a oscuras comenzótú temblabas desde arriba hasta los piesno era de temero, de pena o pánicoera que hasta yo temblaba y yo no séfuimos a un rincón oscuro y clásicocaminando entre palabras al revésy en un momento de cigarro y conmocióntus labios se precipitaron en mi piel...Tú me amas...Y te seguí buscando entre mi ardorentre todo lo que pudo sucederno sé cuanto ya gasté en teléfonoy aún me duele aquella falsa direcciónhasta que de tanta espera me cansépues no soy ningún juguete de tu amorsólo fuiste la cruel apariciónme has colgado como un cuadro en tu embriaguez...Tú me amas...Y ahora que todo tiene dimensióntiene fortuna y tamaño desiguales como el oro de un sueño que nacióde alguna flecha que alguien quería lanzarpero ahora tengo y me tienes que aguantarlo que tú aguantes lo aguantaría yoy si yo aguanto lo que haya que aguantaraguanta siempre siempre que aguantemos...Tú me amas...
domingo, marzo 25, 2007
El Xeñor obra de formas misteriosas
Gracias barba!
Deberìa haber sido màs especìfica cuando ayer te dije "Necesito alguien que me cuide". No era exactamente eso en lo que estaba pensando, pero gracias igual!
Deberìa haber sido màs especìfica cuando ayer te dije "Necesito alguien que me cuide". No era exactamente eso en lo que estaba pensando, pero gracias igual!
sábado, marzo 24, 2007
viernes, marzo 23, 2007
La dote
Tengo:
-Cuchillos filosos de los grandes y lindos.
-una DVDtera
-Una pava verde y silbadora
-Un florerito fucsia
-una bandejita
-un porta copas parasecarlas
-un cucharón verde
-tres ollas y una sartén
-Un wok
-Una cuchara de madera
-un cuchillito untador de madera
-cuatro individuales
-una vaquita de san antonio que me avisa que ya está
-Una lata
-un sacabocados
-un utensilio que mide cucharadas de diversos tamaños
-Una lámpara de silicona no inflamable con forma de labios rojos
-¿una heladera?
-Cuchillos filosos de los grandes y lindos.
-una DVDtera
-Una pava verde y silbadora
-Un florerito fucsia
-una bandejita
-un porta copas parasecarlas
-un cucharón verde
-tres ollas y una sartén
-Un wok
-Una cuchara de madera
-un cuchillito untador de madera
-cuatro individuales
-una vaquita de san antonio que me avisa que ya está
-Una lata
-un sacabocados
-un utensilio que mide cucharadas de diversos tamaños
-Una lámpara de silicona no inflamable con forma de labios rojos
-¿una heladera?
Ciclos
Mi hermana se casa otra vez, mi hermano va a ser papà, mi abuela de 85 años se muda a la casa que tenìa hace 60 años, yo me mudo, mis viejos tienen tres viajes en puerta. Hasta agosto está todo más o menos programado. Después el resto... se verá. Supongo uqe todos nos reacomodaremos.
Hace cinco años se muriò mi abuelo, se fue a vivir a Neuquén mi hermana y después se separó, mi mamá y mi tía cortaron realciones...
Hace diez años, mi hermana se casó. Yo me puse de novia por primera vez y me llevé geografía por segunda vez, junto con química.
Hace quince años, nos mudamos para acá.
Aparentemente la cosa es cada cinco años...
Qué cosa, no?
Hace cinco años se muriò mi abuelo, se fue a vivir a Neuquén mi hermana y después se separó, mi mamá y mi tía cortaron realciones...
Hace diez años, mi hermana se casó. Yo me puse de novia por primera vez y me llevé geografía por segunda vez, junto con química.
Hace quince años, nos mudamos para acá.
Aparentemente la cosa es cada cinco años...
Qué cosa, no?
lunes, marzo 19, 2007
volvì
cada vez que vuelvo pienso en quedarme. Hacer cualquier cosa y quedarme. Y cada vez que lo pienso, termino preguntpandome, "¿de què estoy huyendo?".
No tengo ganas de nada. Finalmente, las vacaciones me depositaron en buenos aires, calurosos aires con màs nudos en la garganta, con una tremenda sensaciòn de frustraciòn porque iba a encontrarme con lo mismo de siempre y una sola certeza, la cual se me cayò como una iluminaciòn, en el viaje de regreso.
pero me quedè con muchas ganas de escaparme. Y no me da vergüenza decirlo.
Soy una cobarde.
No tengo ganas de nada. Finalmente, las vacaciones me depositaron en buenos aires, calurosos aires con màs nudos en la garganta, con una tremenda sensaciòn de frustraciòn porque iba a encontrarme con lo mismo de siempre y una sola certeza, la cual se me cayò como una iluminaciòn, en el viaje de regreso.
pero me quedè con muchas ganas de escaparme. Y no me da vergüenza decirlo.
Soy una cobarde.
domingo, marzo 11, 2007
All alone in Kyoto
Acostado en el medio de la cama, podía extender completamente los brazos de este a oeste sin que nada lo interrumpiera.
Algo casi inadmisible si recordaba que hasta no hacía mucho tiempo podía sentir el meridiano de Greenwich desde su este natural. Arrastraba la mano y podía sentirlo tangible. Esa canaleta, esa zanja. Tras él, una desconocida figura, un otro uqe ocupaba el territorio de manera despreocupada, a pierna suelta, ajena completamente. Se había transformado en un enemigo de rostro familiar que compartía sus sábanas.
Solían enrollarse sobre el medio de esa superficie compartida. No había fin en ese lugar sin límites. A veces se anudaban, otras dejaban parte de sí sobre el cuerpo ajeno, como muestra de la mutua soberanía. De la cama, de los cuerpos. Como banderas ondeando juntas.
Qué había sido de todo eso?
Luego, las guerras comenzaron. No porque reclamaran aún más espacio -qué disfrutaban más que esas rencillas de amantes en las que uno u otro acababa en el piso, entre risas histéricas-, muy por el contrario: el límite ya había horadado el lecho conyugal y no había nada más en disputa. Ya era todo silencio, intimidades propias, secretos, sueños individuales.
Ya no había ni buenas noches ni buenos días. Sólo muecas lejanas, como quien saluda con la cabeza a un conocido descartable.
Ni discusiones restaban, ya las habían agotado todas.
No quedaba nada que compartir, se trataba de dos soledades que vaya a saber uno por qué azar, se encontraban circunstancialmente en el mismo colchón.
Volvió a acariciar las sábanas de su cama, como quien reconoce el territorio virgen, y se durmió.
Algo casi inadmisible si recordaba que hasta no hacía mucho tiempo podía sentir el meridiano de Greenwich desde su este natural. Arrastraba la mano y podía sentirlo tangible. Esa canaleta, esa zanja. Tras él, una desconocida figura, un otro uqe ocupaba el territorio de manera despreocupada, a pierna suelta, ajena completamente. Se había transformado en un enemigo de rostro familiar que compartía sus sábanas.
Solían enrollarse sobre el medio de esa superficie compartida. No había fin en ese lugar sin límites. A veces se anudaban, otras dejaban parte de sí sobre el cuerpo ajeno, como muestra de la mutua soberanía. De la cama, de los cuerpos. Como banderas ondeando juntas.
Qué había sido de todo eso?
Luego, las guerras comenzaron. No porque reclamaran aún más espacio -qué disfrutaban más que esas rencillas de amantes en las que uno u otro acababa en el piso, entre risas histéricas-, muy por el contrario: el límite ya había horadado el lecho conyugal y no había nada más en disputa. Ya era todo silencio, intimidades propias, secretos, sueños individuales.
Ya no había ni buenas noches ni buenos días. Sólo muecas lejanas, como quien saluda con la cabeza a un conocido descartable.
Ni discusiones restaban, ya las habían agotado todas.
No quedaba nada que compartir, se trataba de dos soledades que vaya a saber uno por qué azar, se encontraban circunstancialmente en el mismo colchón.
Volvió a acariciar las sábanas de su cama, como quien reconoce el territorio virgen, y se durmió.
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