Todos necesitamos historias. Si no existen, las inventamos, para que nuestro día sea más pasajero, más agradable. Hasta las personas menos creativas, puede hablar de uno, imaginar e inventar cosas que estimulen su imaginación. Lo cual, habla más de quien inventa que de quien resulta protagonista involuntario.
Aparentemente, la tradición oral está sostenida en la teoría del chisme.
Mirá vo!!!
jueves, abril 30, 2009
Suposición
Yo no fui, fue
Kairel
Cuando son las
4:59 PM
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1 cositos:
yo escucho mas frecuentemente historias inventadas sobre los demas... y encima soy crédulo...
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