Y ahora, estoy en blanco.
En la maceta que es mi cabeza, está la tierra, la humedad y la semillita de una historia. Aún no se le ve el brote.
Alta en el cielo (raso) miro los libros que vienen hacia mí (como sánguches de miga) y los dividís. Me quemé, me corté, me agarré el dedo gordo.
Cuánto tiempo de reencuentros!!!
Qué maravillosos son los descubrimientos fortuitos.
martes, abril 28, 2009
Yo no fui, fue
Kairel
Cuando son las
9:40 AM
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3 cositos:
me encanto
saluditos
Gracias, GC!!!!!!!!!!!
Qué milagro uqe viene por acá, no gustaría pasar a tomar una tacita de café???
Grande, GC!!!!
Pappo era poesía pura...
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