lunes, febrero 02, 2009

9 AM

Violencia. Asfixia. Jungla de pies subterráneos, de brazos aéreos, de rostros hartos, cansados, sudores, empujones. Magma de gente. Magma de gente que eventualmente desborda el volcán en alguna estación.
Angustia y asfixia que el abanico uqe llevo no puede disipar. Trato de entregarme bovinamente a lo inevitable. Ni siquiera intento asirme de algo, ¿qué sentido tiene? ¿Hacia dónde podría caerme?
Algo impacta contra el vagón. Una piedra, más violencia, gente que intenta aglomerar los centímetros aéreos disponibles para transformarlos en una parcela de este cementerio móvil.
Finalmente, la impotencia frente al empleado. Y yo pensando en las posibles represalias que traerán estas nuevas reglas de juego que yo no quiero jugar.
Una vez más, bovinamente, aturdida, tras el lanzamiento olímpico de certificados de demora -vías de por medio-, quejas reiteradas, pedidos de reciprocidad gremial, ironías, etc., nos es entregado -a unos pocos que decidimos esperar- el valioso certificado, la prueba contundente de uqe todo lo uqe atravesamos, no fue producto de nuestra imaginación apocalíptica, de un ensueño mañanero poco probable.
Yo no hablaré durante todo el conflicto. Me limitaré a guardarme todo esto para mí. Cuando llegue a la oficina, difícilmente pueda contener las lágrimas de alienación y deshumanidad. La carga de violencia, la sacaré luego con el chico que trae los tickets. Tengo la cara de Milhouse cuando tiene el alma de Bart. Cualquiera de mis sonrisas es siniestra.

miércoles, enero 28, 2009

Él la deja en mi mano izquierda. Me pregunta si puede tocarme y aunque yo no quiero, digo uqe si. En medio de la calle plagada de gente, es difícil acceder al mundo sagrado. Es más: no quiero. Tengo en claro qué voy a buscar y así lo manifiesto.
-Para qué la querés?
Pongo los ojos en blanco. Ya sé cómo es eso. Me río incómoda y me dice muy serio –Sin risas.- No me queda otra. Me explico. Me habla de algo inconcluso que no me permite ascender, me dice el segundo chakra (no me lo dice, pero me indica sin explicaciones), me habla de los miedos.
Yo no quiero más palabrerío. Fui a buscarla sabiendo parte de lo que me iba a decir, sabiendo que las iba a perder, e incluso así. Pregunta si me puede tocar y a regañadientes accedo.
-Tu mano izquierda.
Estiro mi mano izquierda y él pone las piedras. Es instantáneo: cuando ya están en contacto con mi piel, mi pierna izquierda empieza a aflojarse y yo a suspirar. Es como si me cayera hacia la nada, como si me hundiera, como si me derritiera. Se me afloja luego el brazo y recién ahí me doy cuenta de que la estoy apretando fuerte. Algo se va, como las cosas tontas y anecdóticas: lo uqe no es esencial.
Luego, en algún momento pasado el trance y ya más equilibrada en mi eje, soltaré la piedra y la pondré a resguardo para continuar moviéndome en el mundo profano.

miércoles, enero 21, 2009

martes, enero 20, 2009

Échale la culpa a Flórida

Creo uqe transitar a diario por calle Florida, aumentó mi nivel de alienación y consumísmo.

martes, enero 13, 2009

Toplusour, men!

Alguien más se dio cuenta de que las golosinas vienen cada vez más parecidas a los medicamentos?

lunes, enero 12, 2009

Aserejé

-Tenés condimentos?
-Como por ejemplo...?
-Mayonesa.
-Toma-, y la mina puso tres sobrecitos de mayonesa en la bandeja.

Pero la mayonesa sólo era un ejemplo. Yo quería más cosas. Su acción pudo más que mi literalidad.
Quiero ketchup y mostaza.

Mandamiento

"No Usarás Su Nombre En Vano" significa No Lo Invocarás Para Pelotudeces?

Her own lady

Sí, me re copé

Vacas

sábado, enero 10, 2009

Acabo de cazar un panadero en la bañera.

Cómo llegó hasta ahí? También se quería dar un baño de inmersión? Estará implicada la curita que también se encontraba ahí?
No entiendo por qué se lo llama diente de león. La verdad es que si tuviera que imaginar un diente de león, no tendría nada que ver con ese coso esponjoso, volador y cumplidor de deseos.

De todas maneras, lo tiré al inodoro.
Me dio así como asquito bañarme con eso.
Ni que fuera el buceador de Victoria Abril.

miércoles, enero 07, 2009

Vanariedades

Perpleja
Compleja
Refleja
¿que no debería ser todo mucho más simple?
Anyway,
al final es siempre así. Como la ley del eterno retorno.
Hay lugares en mi boca que no logro determinar. Sé que tengo una ampollita, pero no sé dónde. O me duele la garganta? Antes tenía en claro cada milímetro. Antes, también, tenía una paciencia infinitamente finita. Así de finita. Isí di finiti. Y sí, también se acabó.
Soyunmonigoteparaponerenlamesitadeluzynadamás.
Soyunpayasitoencantadorquesiempreestáenellugarincorrecto.
Recall
Ripoll
Extrañas pirañas hazañas se bañan en caña.
La rima se arrima pero yo no me arrimo a la rima.
Anyway,
al final... no hay garantías. Ni garantíos.
Saberselalecciónnoimplicaquenossaquemosundiez.
Saber el final no asegura que el asesino sea el mayordomo.
Y yo sigo dándome la cabeza con paredes.
-Ay, señora! Tiene un bicho!-, me abalancé sandalia en mano sobre la mujer que iba en dirección contraria a mí, cruzando Corrientes. Sandaliazo tras sandaliazo la obligué a retroceder y el bicho resistía agarrándose con uñas y dientes del cuello de la tipa; se negaba a caer al piso de la vereda sana y salva para recibir el golpe final, aquel lunar oscuro y grande que tenía en el cuello esa mujer.

lunes, diciembre 22, 2008

Ou?

Un par de mocasines bigotudos, viejos, "más chatos que cinco ´e queso", pueden arruinar cualquier apoteosis artísitca. Es increíble que sigan existiendo. Eso y los caprichos.

ShouldIstayorshouldIgo.

Oh, querido Hamlet! Tal era el quid de la cuestión. El Billy the Kid de la question. De haberlo sabido antes, no hubiera colaborado con el sindicato de Mártires, Víctimas y Afines. (Mar. Vic. y A.). Injustos con mi espíritu leve, las desgracias ajenas, los dramas singulares que no me rozan pero me anudan pluscuanmarineramente desde la garganta hasta la boca del estómago
Soplidos livianos que arrastran las hojas y me arrastran a mí, que también soy así de liviana.
Dónde está mi máscara veneciana, mi carnaval triste, mi retahíla de frases sin sentido?

martes, diciembre 16, 2008

Abralapalabra: Meteorológico

Mete oro. Lógico!

jueves, diciembre 04, 2008

En una zapatería así como el que está acá enfrente, chiquita y artesanal, vi en Porto Alegre un zapato número 50.

martes, diciembre 02, 2008

lunes, diciembre 01, 2008

Vicente López

La pregunta tan temida brotó de los labios de mi madre:


-Qué planes tenés para estas fiestas?

jueves, noviembre 20, 2008

Abralapalabra: Galimatías

Un Matías francés

domingo, noviembre 09, 2008

Alive!

Èramos botijas. Èramos burbujitas alienadas en el medio del parque, robàndole horas a la jornada completa. Pistas y ruedas. Y el pequeño atisbo de la primera delincuencia juvenil. Habìa sol, habìa crisis y habìa que asegurar los lazos de la amistad efìmera. Tres años es mucho, cuando es un cuarto de tu vida y sin lugar donde hallarse. Ni los juegos, ni la belleza, ni el rock, del cual aùn habìa que pedir permiso para participar. Quedaba la calle, quedaba esperar a que a una le dijeran "Mujercita" y le abrieran una puerta, para poder quedarse a mirar entre vinilos y cassettes. Habìa mucho de negro, de punk, de grunge, de jeanes rotos y camisas a cuadros, de mùsica fuerte que lo ensordece todo. Y la vanguardia que aùn no resulta còmoda. "Quiero ser normal" latìa constantemente y se atrincheraba ante cualquier bifurcaciòn, frente a la que siempre elegìamos el camino de la izquierda.

Mañana de sol

No es que odie a mi vecino.
Pero saber que està del otro lado de la pared demasiado baja -donde mis ojos podrìan pasar sin problemas- un domingo a la mañana de sol y prendas ìntimas, me molesta. Dejando de lado uqe hace tiempo que no vivo aquì y que en realidad fue èl, fueron ellos quienes tomaron posesiòn de mi casa, de mi habitaciòn hacinada, de la mampara del baño, de la cocina al revès y de ese cuarto en lo que acà serìa la escalera, que era la habitaciòn de mi hermano.
Poco tiene que ver que me invitaran a su primer cumpleaños, el niño que casi tenìa mi edad, y yo, con mis once años a cuesta, tuviera que pasar por el desprecio de ver mi casa en manos ajenas, a merced de trogloditas culturales, un probable ex integrande de los servicios y una ama de casa que luego se dejarìa matratar por madre, padre y perro uqe le ladre, para luego echar putas contra el resto cuando se le diera la oportunidad.
Sì, yo me afanè la Cindor.
Habìa ahì una bolsa -nunca habìa habido bolsas en lugares comunes! Nunca se hàbìan mancillado los espacios compartidos- luego de que la invasiòn del espejo en el ascensor apareciò un dìa, luego un portacartas espantosdamente kitsch que luego todos terminaron por utiliza, los moretones a la altura de la cadera, por los frenos de las bicicletas que ellos ponen sistemàticamente en la escalera que da al palier, obviando cualquier regla mìnima de convivencia o seguridad. Entonces, si estaba ahì, en mi casa, en mi edificio, ¿por què no habrìa de llevàrmela?
O cuando el olor a amargo serrano invadìa el edificio a causa de esas flores que ponìan en la terraza -comùn- y que llenaban de pelusas anque bichos mi propia casa, que sì, que tenìa terraza propia. Y sì, tambièn tenìa parrilla. Y por supuesto, era mucho màs grande.
Pero no, no lo odio.
Es sòlo repulsiòn acèrrima que le tengo.

lunes, noviembre 03, 2008

Abralapalabra: Acasusso

Acaso uso
Me saluda con un beso mojado de baba olorosa y se me queda el cachete desagradablemente húmedo con esa fragancia apestosa. Intento que mi corta nariz doble hacia la izquierda, pero no lo consigo. Si me habla, pequeños señuelos de saliva humectan nuestra comunicación, que por mi parte, quiere ser reducida a la más despojada de las cortesías.
Su hálito infecto es el mensajero de su presencia.
Como los taxistas. Los taxistas huelen mal desde sus fauces y su pequeño mundo con ruedas es carne de diván del poettcristal.
No es justo que mi perfume se exilie de mi cuerpo dejándome indefensa ante las marejadas ajenas de olores fétidos.
Y en este momento, tengo recuerdos de cosas que nunca pasaron. Falsas memorias, probablemente, de lo que vendrá.

domingo, noviembre 02, 2008

Lo veo ahí, sentado en la punta de la mesa, leyendo, mientras yo voy y vengo limpiando, ordenando, haciendo y deshaciendo. Es un león cansado, un macho beta que sabe que algunos menesteres están para ser hecho por las féminas que vinieras a caer a su madriguera. A mí me da rabia verlo tan displicente cuando levanta el diario para que yo limpie. Su mujer ya está habituada a ese trato silencioso y gestual, a las pequeñas descalificaciones diarias, a su música que lo copa todo y que invalida cualquier tipo de comunicación posible.

Ella lo tolera, yo no sé cómo.

En cambio, yo aún disfruto dejar todo en su lugar para mi compartir con mi compañero. Como cuando me alcanza el trapo para que para pasarle a la mesa, es la excusa perfecta para acariciarlo fugitivamente. Mañana le tocará a él y yo tendré que planchar o quizá cocinar. De una u otra manera, todo eso es para agasajarlo y corresponderle, en toda su entrega.

jueves, octubre 30, 2008

Culpa

No fue la concreción del sueño en sí, sino sentir el peso, el túc! en la punta del zapato y que luego saliera volando impulsada por el envión de mi pie.
Tanta pero tanta culpa me dio patear una paloma, uqe tras el incidente, le cedí mi taxi a una vieja.

miércoles, octubre 15, 2008

Micromañanacentro

Una zombie de insomnio caminando por la ciudad. Casi tan blanca como el cielo, casi tan gris como la ciudad. Mecida por el saxo de Coltrane, me envuelvo más en la nube de irreales formas, de horarios en desuso.

viernes, octubre 10, 2008


jueves, octubre 09, 2008

C

Qué linda que es la guarda de azulejos de la estación Lavalle, de la línea C.

Oreja Viajera

-Hola, Por qué no me atendiste? …Ah… Te llamaba para saber cómo habías pasado tu primera noche de mujer. Vos sabés que yo te amo, no? (…) Bueno, si no me extrañás lo suficiente para vernos hoy… Sorete! Sos una sorete! …Te amo.


Párpados para las orejas! Párpados para las orejas! No quiero escuchar estas cosas a la mañana temprano!!!

lunes, octubre 06, 2008

Huella perdida

Existen comitivas dedicadas a la búsqueda de golosinas viejas: Tubby 4 fue el emblema de su lucha: la última vez que tvieron noticias de él, fue en octubre de 2005, en un kiosco de Viamonte y Uruguay. Quienes lo vieron, dieron cuenta del efecto afrodisíaco que este chocolate generaba.
En estos momentos, se dedican a buscar el rastro de las mielcitas. Quienes integran este grupo, no han podido dar aún con el producto, pese a su perseverante búsqueda en diversos kioscos de la capital y el conurbano bonaerense. Sin embargo, una testigo habría visto restos de mielcitas por la calle Catamarca, en el barrio de San Cristóbal. Casualmente, detectó un kiosco cerrado a sólo unos metros de los residuos e inquirió a su dueño cuando vio el establecimiento abierto. Al parecer, según dijo el señor, las mielcitas no provendrían de su negocio. La testigo sospecha de un círculo cerrado, una cofradía, que tan sólo permitiría a miembros exclusivos, la degustación de este elixir.No obstante lo cual, continúan elaborando hipótesis que podrían develar el misterio de esta y otras golosinas. Próximamente, nuevas investigaciones rastrearán el paradero del Naranjú, el Bauti, el bocadito Holanda, los chicles Puaj y el maní con chocolate Alpes

domingo, septiembre 28, 2008

Tenía un oscuro rincón donde guardaba cartas, facturas, fotos de los que no podía desprenderse. Un cilindro de rattán con tapa traído de algún viaje a Marruecos o regalado por alguien.
Por momentos, esa caja grande tenía la dimensión del corazón delator. Luego caía en el olvido, como las cosas que llevaba dentro. Abrir esa cesta era un viaje al pasado y a lo que no quiso ser conocido.
Es extraño cómo funciona la negación y el olvido. Había reencuentros, pero rápidamente, los volvía a poner ahí en ese cesto, en ese lugar recóndito de su hogar. Tirarlo, no podía. Sólo le restaba acomodarlo en ese lugar estratégico donde el ojo no ve. Por cómplice o por chicato.
En muy contadas ocasiones, se acercaba como quien enfrenta a un molino, sabiendo la derrota de antemano. Aún así, exponía su cuello a esa olla vegetaloide y se hacía de la propia arma asesina, como encantadora de serpientes amateur. Y rompía una carta o recuperaba una foto que terminaría ajada por el uso y la exposición.
Y cuando pensé que estaba todo dicho, las cosas se movieron.

Pasaron los festejos, tengo uqe reencontrarme y reconocerme.

Then, I´ll be back.

viernes, septiembre 05, 2008

Selvagem

Cuando estoy cansada, estoy más salvaje.
 
Más irascible y más aguda: escucho más, huelo más, veo más.
Pero también más tontona y menos inhibida.
Entre la paz y la guerra hay un límite muy débil.
 
Y mi cara lo dice todo.

martes, septiembre 02, 2008

El horóscopo de La Razón no deja de sorprenderme

domingo, agosto 31, 2008

viernes, agosto 29, 2008

Post N° 1000

"El relox de arena"


¿Qué tienes que contar, relox molesto,
en un soplo de vida desdichada
que se pasa tan presto;
en un camino que es una jornada
breve y estrecha de éste al otro polo,
siendo jornada que es un paso solo?
Que si son mis trabajos y mis penas,
no alcanzaras allá, si capaz vaso
fueses de las arenas,
en donde el alto mar detiene el paso.
Deja pasar las horas sin sentirlas,
que no quiero medirlas,
ni uqe me notifiques de esa suerte
los términos forzosos de la muerte.
No me hagas más guerra,
déjame y nombre de piadosa cobra,
que harto tiempo me sobra
para dormir debajo de la tierra.

Pero si acaso por oficio tienes
el contarme la vida, presto descansarás, que los cuidados
mal condicionados
que alimenta lloroso
el corazón cuitado y lastimoso,
y la llama atrevida
que amor ¡triste de mí!, arde en mis venas
(menos de sangre que de fuego llenas),
no sólo me apresura
la muerte, pero abrévieme el camino;
pues con pie doloroso,
mísero peregrino,
doy cercos a la negra sepultura.
Bien sé que soy aliento fugitivo;
Ya sé, ya temo, ya espero
que he de ser polvo, como tú, si muero;
y que soy vidrio, como tú, si vivo.

(Francisco de Quevedo)


Gracias a todos todos todos los que han pasado por aquí, a quienes estuvieron en más o menos de estos años.
A los lectores viejos, a los nuevos, a los lenguaraces y a los silentes. A los que se compartieron conmigo y me dejaron compartirme.
A los ojos que han recibido todas estas letras.

Feliz cumplepost a Relox!!!! (Mh..., por otros mil posts? Ah, y no voy a hacer fiesta de 1000 posts, porque no soy flogger. Pero hubiera estado bueno)

jueves, agosto 28, 2008

Si alguien te regala un yoghurt Activia... es una forma sutil de decirte "Andá a cagar!"?

Física

Los subtes se dividen entre los puntuales y los impuntuales. Los impuntuales son los que no tienen nada que perder y se arrojan en auténtico desafío de esa ley que dice que "dos cuerpos no pueden ocupar exactamente el mismo espacio". Aparentemente a los impuntuales, les* importa poco y nada la física.
Sí, sí, Sra. No insista. Aunque intente compactarme contra la puerta, así de anchas son mis caderas. Yo le agradezco su preocupación, pero así son.
No, Sra. No tiene que ver con "buena voluntad", es una cuestión de que no cabemos más. Y sí, yo también paso por esto todos los días. Qué bien, Sra. Que Ud. es pequeñita y pudo ubicarse entre mi tobillo derecho y mi codo izquierdo.
Qué bueno! Metrovías podría organizar un torneo de Twister. Seríamos potencia olímpica. Yo me anotaría.
Y qué peor que cuando ya han podido con una, descubrir que aunque la mayoría de la gente ha bajado –en ese ultraje final- en la estación de la combinación –antes de que suba el malón proveniente de la otra línea- me encuentro apretando a la gente de motu proprio, ya como si el aire ejerciera la inercia que me obliga a empujar.


*Pertenezco al grupo de los impuntuales, pero llegado el caso, para qué voy a luchar contra el espacio tiempo si total ya llego tarde.

miércoles, agosto 27, 2008

Flores y bombones (puede uqe esto también lo haya escrito ya)

Cada vez que por la calle veo un Sr. con flores en la mano, creo uqe él piensa que se mandó una cagada por la que él cree que se tiene que disculpar con alguna mujer.
Una Granca.

(Los chocolates, déjenlos acá)

martes, agosto 26, 2008

Sep tiem bre






Es el viento de tormenta que me corre el pelo de la cara y la tibieza que se empieza a sentir: el sol de de la mañana o el vestigio vespertino. Es el mes de la primavera que se acerca impostergable. No puedo dejar para mañana ser septiembre hoy. Viene mi florecimiento, ese año que me viene pisando los talones. Es una trompeta que sobla un aire denso y espeso. Es un mar, uqe no está. Es la tristeza de saberse y de saber. Es la aceptación metafísica. La trascendencia. El brillo del día a día. La opacidad de cada momento (yo no era así).
Y una copa.
Y una canción.

domingo, agosto 24, 2008

Corolario a un dos posts atrás

{Cuánto más tiempo paso en mi casa e irremediablemente oigo las conversaciones de los otros cohabitantes, me doy cuenta de que lavidafamiliar y lavidadepareja están llenas de discusiones, peleas y frustraciones.{


Una vergüenza!!! Lo posteado aquí hasta hace un momento, ya fue publicado aquí mismo, hace tres años...


Soy reiterativa soy reiterativa soy reiterativa. Qué le vamo´ a hacer!!!???

sábado, agosto 23, 2008

Leit motiv (Garantía para Séptima)

Claro... Tiene razón. Lo vemos en la vidriera y nos parece lindo. Después lo tenemos en casa y el osito sólo sirve para acumular mugre.

Y no es eso lo uqe queremos. (aunque... suavecito como alfombra de piel...)

jueves, agosto 21, 2008

Bruja de cabotaje

Se me había pegado una frase: "A rey muerto, rey puesto". No podía sacármela del paladar y así fue cómo me enteré que había renunciado Alberto Fernández. Pero no, no era por eso. Era algo más que no me dejaba pensar.

Por supuesto que a los pocos días, me olvidé.

Ahora todo tiene sentido. El rey ha muerto. Larga vida al rey!
En cambio, ahora el dolor se agarra de la boca del est[omago, pero no lo suficiente como para enviarme al mar de las lágrimas en cualquier momento, en cualquier lugar. Siempre siempre siempre todo pasa en los medios de transporte, en los lugares de transición que no son ni aquí ni allá. En los que -supongo- yo no soy esta ni soy aquella. Una melodía, una iglesia con escalinatas en una esquina, una declaración de amor a la que no pude corresponder (qué turra la forma en la que el "todo vuelve" llega... Los dioses... el humor negro... ya se ha dicho...), un gesto ya visto antes, adrián otero, una faringitis que me déja vu lnerable, una inestabilidad física, laboral, emocional, afectiva. Cualquiera puede ser el disparador.
Y ahí empieza a doler. Despacio, no sea cosa que... Es increíble cómo el dolor y la tristeza se manifiestan físicamente.
Y después se pasa, queda latente. Porque la teoría dice que no vale la pena, que no hay enojo ni dolor ni lástima que merezca. Incluso cuando me pregunto cuánto fue irreal y cuánto fue verdad. Y si lo uqe no fue, habría sido tan bueno. (Ser tratada como un perro sarnoso y desconocido... no está bueno). Y aunque asuma que todo (excepto esto último) fue elegido. A tientas y con un lazarillo ciego.
Y sin embargo el muy turro se agazapa ahí como si fuera consistente, como si se tratara de algo más que pura ausencia, vacío.
Entre María Jiménez y María Jiménez, la radio pitonisa del bondi, adivina y promete "todo vuelve a mí una vez más... te aliviará una vez más".

Bueno, basta.

domingo, agosto 17, 2008

Otra vez, domingo.

Y los domingos son míos. O nuestros, cuando decidimos con Pajarita exponer nuesta integridad física en pos de nuestra sibaritez de diarios y charla semanal, bruncheando en el bar de nuestro pintorescamente peligroso barrio. (La semana pasada estuvimos a punto de perecer en manos de un potencial sicario, al cual le facilitamos las coordenadas exactas para cometer su siguiente trabajo).
Pero el domingo está hecho a mi imagen y semejanza. Es el día en donde pierde el sentido el corpiño y otras formalidades. Hay disfraces, hay licencias y permiso para la portación de anteojos raros o no tener desodorante.
Tiene que haber café con leche, tiene que haber diario, tiene que haber última página de la revista C a manos de Carolina Balducci, o como fuere que se llame en realidad.
Hay también amanecer con "Lo pasado, pensado", oído con mayor o menor vigilia. Y luego, por supuesto el "Pronto, chi parla?", esa costumbre adquirida vaya a saber uno por qué, si yo toda la vida renegué del idioma italiano y en los últimos tiempos, Gino Renni me resignificó (Y Giancarlo Gianinni, claro está).
Quizá haya siesta. Y más que seguro, trabajo. El segundo trabajo. Aquél que -como me sucedía con algunas materias de la facultad- adoro, me llena de orgullo, pero me cuesta un domingo y la mitad de otro llevar a cabo. Entonces el domingo es siempre trasnochado.
El domingo es la apoteosis de la soledad. Es llevar a cabo todos los rituales que elijo, como desarrollar la habilidad de transportar los petates del desayuno en un solo viaje, sosteniendo -además de taza y plato- frascos de mermelada.
El domingo se me escapa entre los dedos con la suavidad de la arena, con el placer de enterrar la mano en la arena seca mientras escucho cómo rompen las olas, cualquier día de vacaciones.

domingo, agosto 03, 2008

Bailás?

boomp3.com
El lunes, es iraní.
El martes, español.
El miércoles, checo.
El jueves, holandés.
El viermes, brasileño.
El sábado, francés.
El domingo, sin lugar a dudas, es el día italiano por antonomasia.
A Estevez le gusta dormir la siesta en casa ajena. No hay cosa que adore más que la inviten a comer algún sábado o domingo. Entonces, después de comer, del postre y el café, ella pide permiso, pregunta si se puede tirar un ratito (media hora, no mucho más). Generalmente la gente acepta el pedido. Si fue invitada a comer, no deberían tener mucho problema. Estevez se deja conducir hacia los aposentos de la casa y una vez que la dejan sola, comienza su festín. Se sienta sobre la cama anfitriona -no importa que sea en la habitación de huéspedes-, la prueba, evalúa la resistencia del colchón, verifica si no hay partes hundidas o declives.
Las almohadas requieren su especial atención. No sólo las hay bajitas o pomposas. Las hay duras o blanditas, perfumadas u olorosas, irregulares o consecuentes, de guata, de fibra de vidrio, de gomaespuma; de plumas, por suerte, nunca le tocó.
Pero el súmum es cometer la osadía completa e invernal de abrir la cama, de sentir las sábanas, el roce de la tela, el peso de las frazadas. Estevez conquista el terreno de sábanas lisas y acomodadas y les va dando su forma. Y nada de quedarse hecha un bollito cerca de la almohada. Cuando lo hace, lo hace bien: se estira hasta el horizonte, en donde los tejidos, la cama y el colchón se unen. Testea la calidad midiendo la temperatura que alcanzan sus pies en los primeros cinco minutos; se fija en cuán tirantes están las cobijas, prueba cómo es dormir con la cabeza tapada. Los olores, los sonidos, el espacio, la cantidad de luz. Generalmente, imagina si esa cama se usa todas las noches o forma parte del mobiliario virgen de las casa: esos espacios que no se transitan, que están ahí sólo para ser vistos. Imagina también quién duerme ahí y se deja acomodar con los gestos y posiciones del dueño original.
Estevez es una especialista de la siesta. Le encanta ser salteadora de camas.